Curita 39
El día que puedas contar toda tu historia
Sin derramar una sola lágrima…
Ese día te darás cuenta.
de que por dentro ya sanaste.
—NYXIAL THORNVEIL
Sanar no siempre significa olvidar.
A veces las heridas siguen ahí, pero dejan de destruirte cada vez que las recuerdas.
Porque hay dolores que al principio parecen imposibles de soportar.
Historias que apenas intentas contar… y ya te quiebras.
La voz tiembla.
Los ojos se llenan de lágrimas.
Y el pecho vuelve a sentirse exactamente igual que aquel día.
Pero el tiempo hace algo extraño con el dolor.
No lo borra completamente.
Solo enseña al corazón a cargarlo sin romperse cada vez.
Y un día, sin darte cuenta, hablarás de aquello que casi te destruyó… con calma.
No porque nunca haya dolido.
Sino porque finalmente dejó de controlar tu vida.
Y ahí entenderás algo importante:
Sanar no es fingir que nada pasó.
Sanar es recordar sin volver a sangrar.
Es mirar atrás sin sentir que el pasado todavía tiene poder sobre ti.
Y aunque ahora mismo pienses que jamás dejará de doler… créeme, habrá un día donde tus cicatrices dejarán de sentirse como una herida abierta y comenzarán a sentirse como prueba de todo lo que lograste sobrevivir.
🩹 Curita para hoy
Las heridas más profundas también sanan.
Solo necesitan tiempo, paciencia y una versión de ti que decida no rendirse durante el proceso.
💜
✍🏻 Para ti…
¿Qué parte de tu historia todavía te duele contar?