Curita
Detrás de una chica enfocada y que sanó sus heridas…
Hay un Dios que nunca la dejó sola.
Y la inundó con su amor inagotable.
— NYXIAL THORNVEIL
Nadie imagina todo lo que una mujer tuvo que sobrevivir para convertirse en la persona que es hoy.
Porque detrás de su fuerza… hubo noches de lágrimas.
Detrás de su sonrisa… hubo momentos donde pensó en rendirse.
Y detrás de la versión segura que hoy muestra al mundo… existió una chica rota que alguna vez creyó que jamás lograría sanar.
Pero Dios nunca se fue.
Incluso en los días donde ella sentía que estaba sola.
Incluso cuando lloraba en silencio.
Incluso cuando nadie más veía el peso que llevaba dentro.
Él permaneció ahí.
Sosteniéndola en batallas que nadie conoce.
Levantándola cada vez que el dolor intentó destruirla.
Recordándole lentamente que las heridas también podían convertirse en fortaleza.
Y quizá por eso algunas personas brillan distinto después de sanar.
Porque ya no dependen solamente de su propia fuerza.
Ahora cargan una paz que nació de haber sobrevivido con Dios tomándoles la mano incluso en la oscuridad.
Y no, sanar no fue rápido.
Hubo recaídas.
Hubo dudas.
Hubo días difíciles.
Pero aun así…
Dios jamás dejó de amarla mientras aprendía a reconstruirse.
🩹 Curita para hoy
No minimices todo lo que has superado.
Dios vio cada lágrima que escondiste… y aun así nunca soltó tu mano.
💜
✍🏻 Para ti…
¿Cuál fue ese momento donde sentiste que Dios te sostuvo incluso cuando ya no podías más?