Una curita para el corazón

CUANDO APRENDES A DECIR -YO ME AMO- (H)

Curita

Cuando yo diga: Ámate; ustedes dirán: ¡Yo me amo!

—Jung Ho-Seok (J-Hope)

Hay palabras que escuchamos todos los días.

Palabras que aparecen en libros.

En canciones.

En publicaciones motivacionales.

Y que, con el tiempo, se vuelven tan comunes que olvidamos lo difíciles que son de poner en práctica.

Una de ellas es:

Ámate.

Parece sencillo.

Dos palabras.

Una idea fácil de entender.

Pero para muchas personas puede ser una de las cosas más difíciles de lograr.

Porque nos enseñan a ser amables con los demás.

A comprender sus errores.

A apoyarlos cuando están pasando por momentos difíciles.

A recordarles constantemente cuánto valen.

Pero pocas veces nos enseñan a hacer lo mismo con nosotros mismos.

Y así comenzamos a crecer.

Aprendiendo a perdonar a otros mientras nos castigamos por nuestros propios errores.

Aprendiendo a ver la belleza en los demás mientras ignoramos la nuestra.

Aprendiendo a creer en otros mientras dudamos de nosotros mismos.

Y poco a poco empezamos a convertirnos en nuestros peores críticos.

Nos exigimos más.

Nos juzgamos más.

Nos comparamos más.

Como si nunca fuéramos suficientes.

Como si siempre hubiera algo que corregir antes de merecer amor.

Antes de merecer descanso.

Antes de merecer sentirnos orgullosos de quienes somos.

Y honestamente... esa es una batalla que muchas personas libran todos los días.

Porque el amor propio no aparece mágicamente una mañana.

No llega cuando alcanzas cierta meta.

No llega cuando consigues el cuerpo perfecto.

Las mejores calificaciones.

El trabajo ideal.

O la vida que siempre soñaste.

Si fuera así, las personas más exitosas del mundo nunca tendrían inseguridades.

Y sabemos que no es cierto.

El amor propio nace cuando decides dejar de esperar la perfección para empezar a valorarte.

Cuando entiendes que puedes seguir creciendo sin dejar de quererte.

Cuando comprendes que tus errores no eliminan todo lo bueno que existe en ti.

Porque eres mucho más que tus fallos.

Mucho más que tus inseguridades.

Mucho más que las veces que dudaste de ti.

Quizás por eso este mensaje de J-Hope tiene tanta fuerza.

Por qué no dice:

Ámate cuando seas perfecto.

No dice:

Ámate cuando tengas éxito.

Simplemente dice:

Ámate.

Ahora.

Hoy.

Tal como eres.

Con tus cicatrices.

Con tus defectos.

Con tus miedos.

Con tus sueños.

Con todo aquello que te convierte en una persona real.

Porque nadie merece pasar la vida esperando convertirse en alguien diferente para sentirse digno de amor.

💜 Reflexión

Cuando J-Hope dice:

Cuando yo diga: Ámate', ustedes dirán: ¡Yo me amo!

No está pidiendo una respuesta automática.

Nos está invitando a hacer algo que muchas veces olvidamos.

Reconocer nuestro propio valor.

Aceptar nuestra historia.

Y recordar que merecemos el mismo cariño que damos a los demás.

Porque la relación más larga que tendrás en toda tu vida es la que tienes contigo mismo.

Y mereces que esa relación esté llena de respeto.

De paciencia.

De comprensión.

Y de amor.

🩹 Curita para hoy

La próxima vez que te mires al espejo, intenta observar algo más que tus defectos.

Mira todo lo que has superado.

Mira todo lo que has resistido.

Mira a la persona que siguió adelante incluso en sus peores días.

Y recuerda:

No tienes que ganarte el derecho a amarte.

No tienes que demostrar que eres suficiente.

Ya lo eres.

Y quizás hoy sea un buen día para repetirlo.

Una vez.

Dos veces.

Las veces que sean necesarias.

Yo me amo.

Yo me acepto.

Yo merezco amor.

💜✨

✍🏻 Para ti…

Si pudieras hablar con la versión más joven de ti mismo, ¿qué palabras de amor y comprensión le dirías hoy?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.