Una daga en el corazón

9

Narro yo 
Abigail había salido del hospital días después de despertar. Por suerte, seguiría en la escuela en la que tenia amigos, hasta que recordó que se había prometido no volver a hablarles, por el bien de Dayana y Chris, aunque eso los lastimara.

Se había puesto el uniforme escolar, su pelo estaba suelto, largo y brilloso, como siempre. Estaba nerviosa por saber como decirle a sus amigos que ya no les quería hablar, sin decirles el motivo de su decisión.

Se despidió de sus padres, el señor Eduard no le hizo caso, mientras que la señora Sophie le sonrió dulcemente. Llegó a la escuela muy rápido, no estaba tan retirada de su hogar. Al entrar a su salón vio todo diferente: una deprimida Dayana, un distante Chris, un desanimado Óscar, y unos chicos decaídos.

La chica deprimida volteó hacia la entrada del salón, y miró a la persona que mas quería (aparte de su madre). Corrió hacia ella, pero Abigail sólo la tomó de la mano, y se la llevó fuera del salón

Narra Dayana 
Me sorprendió la acción de Abi, me sostenía con fuerza, tanto que hasta cierto punto me lastimaba. Cuando llegó al lugar que quería, se detuvo, miró hacia el frente, dejándome a sus espaldas. Agachó la cabeza y con un tono enojado comenzó a hablar.

-Ya no me hables- dijo a secas.

-¿Qué? ¿Por qué?

-Eso no te incumbe, no me vuelvas a hablar, no quiero volver a hablarte.

-Pero, Abi ¿por qué dices eso?- ella comenzaba a respirar muy rápido.

-¡Ya deja de molestarme! ¡Tú y tu dramatismo, tú y tu maldita depresión! ¡Ya supéralo!

-Abi, ¿qué tienes?- se volteó, estaba llorando por cierto motivo.- ¿Es por tu padre?

-¡Tengo odio! ¡Te odio, Dayana! ¡Te mentí, siempre, nunca te amé! ¡La carta que te di era una manera para que te sintieras culpable porque eso eres! ¡No te amo, te odio!

Esas últimas palabras, su manera de gritarlas, ese "te odio" llorado fue lo que mas me lastimó. Sus palabras se clavaron en mi como una daga al corazón, se sentía horrible, esto no podía ser real, esto no...

Narra Chris 
Caminé por el patio de la escuela, con dirección al aula de clases, cuando vi a Dayana llorando, y a Abi gritándole, supe inmediatamente lo que pasaba.

-...¡No te amo, te odio!- escuché que gritaba Abigail, mientras Dayana lloraba por sus palabras. Me acerqué hacia ellas y tomé a Abigail del brazo.

-Vete, Dayana, yo hablaré con ella.- Day asintió con la cabeza y se fue corriendo. -Abi, no debías hacer eso

-Tu no te metas, que ya no eres mi amigo.

-Aun así, Dayana es mi amiga, y la quiero mucho, a pesar de que no le guste, a pesar de que me vea como un amigo más, yo la voy a defender, porque no esta bien lo que le hiciste.

-Y eso no me importa, yo ya le dije la verdad

-¿Y entonces por qué lloras?- ella se quedó callada un momento, no dijo nada sobre lo que le había dicho.

-Yo puedo llorar cuando quiera, además ya no los quiero ver, si puedo le pediré a mi padre que me cambie de escuela.

Se soltó de mi agarre, y se fue hacia el salón, se puso la gorra de su suéter y se metió al aula. No entiendo su cambio repentino de actitud, esa no es la Abigail que yo conocía, no es la Abi que sonreía y hacia reír a las personas, esa no esa la que afrontaba el dolor que su padre le causaba, ella no es Abigail, quiero a la verdadera.

Narra Abigail

Me senté en mi lugar, todos me miraban raro, lo normal después de querer suicidarme. Sus ojos apuntaban en mi dirección, sus susurros hablaban sobre mí. Empecé a sentirme incomoda, así que intente ignorarlos. Luego llegaron Jason y Martha, unos compañeros del salón. Me preguntaron cosas tan obvias como "¿por qué te querías suicidar?". Es más que claro que lo hice porque quería morir, porque ya no soporto la culpa y el dolor que cargo cada día. Al no obtener una respuesta mía, decidieron volver a sus respectivos lugares.

Chris entró, me miró por un instante con desprecio, luego miró a Dayana, quien observaba la ventana con algunas lágrimas en los ojos. Solo han pasado 10 minutos y ya me siento culpable, pero ya está hecho. Que se quede con mis peluches, que se sienta sola y triste, eso es lo único que merece.

La maestra de Química llegó después del toque de entrada, y nos dio su aburrida clase. Dayana no hizo nada, ni yo, ni Chris, y por alguna razón casi nadie hizo su trabajo. Incluso la maestra prefirió dejarlo de tarea (obviamente nadie lo va a hacer).

¿Estuvo bien haberme alejado de mis amigos? Quizá fue la mejor opción, por su bien, no deben estar con alguien como yo. Una mala influencia, una chica que tiene pensamientos suicidas casi todo el tiempo. Lo lamento Chris, lo lamento Dayana, pero es lo mejor. Debo mostrar indiferencia, no debo mostrarles que lo hice y me arrepiento, si no todo volverá a empezar, y los lastimarse de nuevo. No quiero, no a las únicas personas que aprecio. Perdonenme, chicos, esto me duele como una daga en el corazón, tan dolorosa, tan mortal...



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En el texto hay: la historia de dos chicas

Editado: 21.09.2020

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