Para Eleonora descubrir la tumba del antiguo faraón era el mayor logro de su carrera como arqueóloga, mientras inspecciona la recién descubierta tumba un inesperado derrumbe la deja atrapada en la oscuridad. Pero despierta en un lugar totalmente distinto, en un palacio que debió haber desaparecido hace miles de años, donde es capturada por la guardia real y el desconfiado hermano del faraón. Su ropa extraña y su repentina aparición despiertan el pánico: todos creen que es una bruja. ¿La razón? Su rostro es idéntico al de la recientemente fallecida esposa del soberano.Por esa razón es llevada frente al mismísimo faraón para ser juzgada. Pero el pequeño príncipe heredero al trano que permanecía al lado de su padre y quien no se había puesto de pie desde el fallecimiento de su madre corre hacia ella y se refugia en sus brazos. Salvada por el amor de un niño pero atrapada en una red de intrigas palaciegas y secretos de estado, Eleonora deberá enfrentarse al mismísimo faraón: un hombre atrapado en el luto, cuya mirada fría empieza a encenderse con una peligrosa fascinación por la mujer que se ve como su pasado, pero que podría ser su futuro.