Una Extraña en mi vida [saga Italianos #3]

Capítulo 31

—Luka —él me miró y luego se acercó extendiendo su mano hacia mi.

Estreche su mano, su mirada oscura me miró directamente a los ojos, me asombre al ver marcadas ojeras.

—¿En qué te puedo ayudar? —camine hacia mi silla, coloque mi maletín en el escritorio y me senté, Luka seguía de pie, mirándome extrañamente —siéntate ¿quieres tomar un café?

Hizo una mueca que parecía una sonrisa.

—Café sin azúcar — solicite un café a mi asistente y me recoste en mi silla, estaba intrigado por la visita de Luka en mi oficina.

Los minutos pasaron, cuando llevaron el café, Luka dio las gracias y espero que saliera la chica.

Miró su reloj de pulsera por un momento y luego sin rodeos me abordó.

—¿Aún amas a Salomé? —honestamente no esperaba esa pregunta, suspire y decidí decir la verdad

—Si —él empujo la tasa de café hacia el frente aún intacta

—¿Qué estarías dispuesto a hacer por ella? —frunci el ceño por que no entendía su pregunta

—¿Qué es lo que quieres Luka?

—Responde D'Lucas ¿qué estarías dispuesto a hacer por mi esposa?

Baje la mirada hacia mi mano y mire al anillo de matrimonio.

Luka siguió mi mirada y sonrió con burla, se puso de pie y me miró desde su altura

—¿Sabes cuál ha sido tu maldito problema? Nunca has puesto a Salomé como prioridad en tu vida.

Lo miré asombrado, él había sido directo y certero, tenía razón, nunca le di el lugar que se merecía Salomé.

—¿Crees que no desearía romper con este matrimonio y luchar por ella? ¡Pero  no puedo! Mi esposa espera un hijo.

Luka asintió, abotono el botón de su saco y clavó su mirada más fría que nunca en mi.

—Crecí con mi madre y mi padre, mi vida fue un infierno por que ambos no se amaban, estaban juntos por mi, no querían hacerme daño sin embargo cada día para mi era un tormento por que los escuchaba discutir, reclamarse por que no se amaban, luego mi padre — su sonrisa era llena de burla —descubrió que yo no era su hijo, había estado atado a una mujer por años por un bastardo, esa noche me dio una fuerte paliza que me envió al hospital.

Miraba asombrado a Luka, estaba seguro que esa historia nadie la conocía y no entendía por qué me la compartía.

—Quiero que entiendas que estar atado a una mujer por un hijo es lo peor decisión que puedes tomar, por que jodes la niñez de ese bebé, teniendo que aguantar el rechazo, el odio de los padres, dejar a tu mujer no implica que renuncies a tu hijo y a tus deberes como padre.

—¿Quieres que la dejé? Pero ¿y tú con Salomé?

Luka sonrió con tristeza y me miró sin parpadear.

—Debo protegerla y el estar conmigo la arrastraría a la podredumbre en la que me encuentro metido

—No entiendo —Luka paso su mano por su cabello.

—He solicitado la anulación de mi matrimonio con Salomé, el tiempo es mi enemigo, pensé mantenerla a salvo de mi pasado pero esté tiene tentáculos y los ha extendido hacia ella y el bebé.

—¿Has bebido Luka? —su rostro se contrajo de furia.

—La mujer que amamos puede morir por mi culpa

Lo miré atónito, Luka pasó su mano por su pelo

—¿Eres asesino?

—Al paso que vamos estoy a punto de convertirme en uno, quiero que cuides de ella, he contratado gente que la vigile y la proteja, nunca pensé que está maldita gente se metiera con ella y ahí mi gran error.

—Vamos a la policía —Luka negó y está vez tomo la tasa de café y de un solo sorbo bebió todo el líquido caliente.

—Está comprada y eso sería ponerla en bandeja de plata, sólo me quedas tú, si saben que está contigo, no le harán daño.

—¿En que estas metido Luka?

Me miró por un momento, abrió la boca como que iba a hablar pero luego la cerró y su mirada se volvió más oscura de lo habitual.

—En nada que te incumba, te doy un término de 3 días para decidir que haras con tu patética vida, si te quedas con Salomé o sigues con tu esposa. Si decides seguir sin Salomé, no la volverás a ver, me la llevaré muy lejos donde no puedan alcanzarla.

Trague gordo por que sabia que Luka no estaba mintiendo, su cara estaba demacrada no era el mismo hombre que había conocido, él daba la impresión de que cargaba el mundo en sus hombros.

—Convencela de que acepte el imperio Baruzzo, eso la mantendrá a salvo, es una familia muy poderosa y si ella esta a la cabeza será muy difícil que la  toquen.

Luka suspiro y cerró los ojos por un momento, cuando los abrió vi su rostro vulnerable, como un niño perdido en medio de tanta gente.

No entendía con que tipo de gente estaba tratando, no podía avisar a la policía de las amenazas que estaba sufriendo Luka y Salomé.

—Tres días D'Lucas, si no tomas una decisión, me llevo a Salomé lejos.

Asenti mientras Luka salia de la oficina.

Me deje caer en la silla y pase mi mano por mi cabello, ¿quién rayos era el enemigo de Luka Martini? Al parecer era de la clase de persona que no le importaba hacer daño a una mujer inocente y a un bebé, eso me hacía también pensar ¿el por que estando Salome al frente del imperio Baruzzo estaría protegida? Según había escuchado Luka era más poderoso que los Baruzzo, aunque no puedo negar que el hombre que se acaba de marchar no es la sombra del Luka que conocía, el hombre temido por ser intrépido, éste hombre era uno lleno de miedo ¿quién rayos podía desmoronar tanto a un hombre con el temple de hierro de Luka?

Me puse de pie y llamé a mi asistente para que cancelara todas mis citas, debía arreglar todos mis asuntos legales, Zia no estaría desamparada, por que si, voy a dejarla, Luka tenía razón, mi hijo no se merecía crecer en un hogar donde sus padres no se aman.

Seria un buen padre tanto para mí hijo con Salomé como con mi hijo con Zia.
 




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