Una Extraña en mi vida [saga Italianos #3]

Capítulo 37

—¿Quién eres? —ella enarco una ceja y me observo a detalle, se cruzó de brazos y sonrió.

—¿Eso importa? —miro alrededor del estrecho cuarto y luego a mi —Quería saber que tienes de especial.

Frunci el ceño por que no entendía sus palabras, ella suspiró y su mirada se detuvo en mi padre,  él estaba acostado, la golpiza y la falta de comida lo tenían débil.

—Eres la esposa de uno de los hombres más millonarios y Renzo D'Lucca no pestañea siquiera cuando se le mostro la gran fortuna que pagará por tu rescate, lo investigué y su familia también está nadando en dinero, así que estoy aquí para saber que tienes de especial para que dos hombres importantes estén a tus pies, eres muy bonita —Se encoge de hombros y luego pasa su mano por su cabello —razón por la cual debes salir de aquí lo más pronto posible, él no te ha visto en persona y temo que si lo hace, busque de ti antes de hacer lo que tiene planeado.

—¿Renzo esta pagando mi rescaté? —la veo rodar los ojos y luego asentir

—Tu amado esposo no se ha puesto en contacto con nadie por ti

—Está de viaje, no debe imaginar lo que me está pasando.

Ella suelta una sonora carcajada

—Por supuesto que sabe —mira sus uñas y luego a mi —por él estas acá, tú ibas a pagar las deudas de tu esposo.

—¿Iba?— ella camina hacia mi y susurra cerca de mi oído

—No le digas nada a tu padre pero debes estar lista —se acerca más —hoy será la única vez que me verás, si dices algo de mi, ten la seguridad que te cortare la lengua, si estoy arriesgando mi pellejo es por la deuda que tengo con Luka pero acá se acaba, un consejo, toma a tu hijo y vete del país por que la persona que te tiene secuestrada te quiere muerta a ti y tu hijo.

La miré con horror pero ella me sujetó con fuerza el rostro

—Yo he estado deteniendo la ejecución del bebé pero no será por mucho tiempo.

—Es un bebé— las lágrimas se escaparon y rodaron por mis mejillas.

—Es hijo de Luka y eso lo condenó a la muerte

—No —ella me hizo señas de que me callara.

—Una vez sales de aquí, toma a tu hijo y escapa por tu vida.

La miré

—¿Qué pasará contigo? —la miré a los ojos y ella me miró confundida —No quiero que algo te pasé por mi culpa.

En eso momento ambas nos miramos a los ojos, ella con un rostro de confusión y luego se puso la máscara... esa que mantuvo todo este tiempo, la que debía de usar en el mundo en el que vivía.

—No soy tu amiga, lo hago por la deuda que tengo con Lukas y por el dinero que esta pagando D'Luccas.

Asenti y ella soltó mi rostro, empujandome un poco.

—Espero no volver a saber de ti, Salomé, si eres una mujer inteligente escaparas de este país —avanzo hacia la puerta

—Tengo un imperio que dirigir — se detuvo y se giró —Una vez salga de aquí puedo pagarte más

Ella enarca una ceja y dibuja una sonrisa en su rostro, era muy  bonita, se veía de clase.

—¿Qué te hace pensar que aceptaré? Si te sacaré de aquí es por la deuda que tengo con tu esposo y el dinero lo acepto por que debo estar preparada por cualquier cosa.

—Te pagaré el doble de lo que te pagarán por mi rescate.

Ella se puso seria y se cruzó de brazos

—¿Qué demonios quieres? No mataré a nadie si es lo que pretendes.

—Se muy bien que no estamos aquí solo por Lukas, también es por mi padre, quiero saber quién de mis hermanos nos tiene aquí —ella desvio  la mirada hacia mi padre y luego me miró de una manera que me dio miedo.

—Sal de acá y no mires atrás, no escarbes nada Salomé, si te vuelven a atrapar yo ya no haré nada por ti, dejaré que las cosas sigan su curso natural.

Abrió la puerta y después de revisar un rato, la vi salir de la habitación.

Cerré los ojos y lloré en silencio, la vida de mi hijo estaba en manos de esa mujer extraña que ni su nombre sabía.

Renzo

Mi padre me observo detenidamente y luego suspiro.

—Es una total locura —no respondi a lo inmediato, solo metí las manos en los bolsillos de mi pantalón.

—Debo asegurarme que ella y mi padrino estarán bien.

Papá cruzó una pierna sobre la otra

—¿Hace cuanto usaste un arma?

—Papá —paso una mano por mi cabeza —sabes que solo en aquel curso pero aprendí a disparar, tengo permiso para usar un arma.

—Un permiso que puede ponerte en peligro, no puedes usar el arma que tienes registrada, de hecho ni la mía, nuestras armas están con permisos.

—Pero...

—Te pones en riesgo y por supuesto a Salomé,  al niño.

—¿Y que quieres que haga? ¡No puedo quedarme sentado esperando que la traigan a casa papá, todo puede pasar!  no tienes idea del miedo que siento al pensar que nunca más la volveré a ver.

—No le pasará nada, la gente es ambiciosa por la pequeña fortuna que están cobrando no le harán daño.

—No me puedo confiar —suspire —Lukas me dijo que no dudarían en matarla.

—Supongo por eso se marchó, para huir de quién lo buscaba, pero no protegió a Salomé.

—Pienso más bien que para evitar que le hicieran daño pero ya era tarde ¿sabes lo interesante de está historia? Ninguno Baruzzo a reportado la desaparición de mi padrino.

—¿Ni la loca esa con la que está casado?

—Nadie papá y eso me hace pensar que a lo mejor tienen algo que ver, Salomé es la heredera del imperio y me doy cuenta que es una piedra en su camino, quizás uno de ellos, amenazó a Lukas por que saben el poder que él tiene en su mundo.

Papá asiente

—Ha sido una ventaja que no sepan que eres el verdadero padre del bebé, así te mueves con mayor tranquilidad para el rescate de mi nieto y ella.

Asiento.

—Luka me dijo que enviara a su abogado una vez todo esto termine para los trámites legales con mi hijo

—Me parece bien, esta noche ten mucho cuidado, te quiero de regreso hijo mío.

—Estaremos de regreso papá, está noche Salome estará con nosotros.
 




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