Una historia perfectamente imperfecta

¿Quién eres Joshua Cooper?

La alarma sonó. La ignoré.
Otra vez.
Mis ganas de seguir eran bajas, nada me motivaba.
Pasaba más tiempo fuera de casa aunque esto me hacía sentir peor, afuera tenía que fingir una sonrisa que no sentía.
Los finales estaban cercas
2 semanas.
Usaría la excusa de estudiar para omitir la escuela.
Si sonaba bien.
Tome mi teléfono y lo apague.
Intente volver a dormir pero mis pensamientos no lo permitían.
Uno tras otro.
Sin descanso.
A veces desearía poder apagar mi cabeza.
Solo un segundo de silencio.

Me levanté en busca de algún desayuno.
El alivio me invadió al darme cuenta de que era el único aún en la casa.
Preparé algo rápido en la barra desayunadora.

- Deberías estar en la escuela

Vaya el alivio duró poco.
La voz de mi hermano me irritó de inmediato.

- Lo mismo para ti

- Bueno vine por unas cosas ¿cuál es tu excusa?

Hice algunas muecas ante su pregunta como si de verdad tuviera intención de responder.

- Tal vez que...- hice una pausa - No te importa

Mostró una sonrisa burlona mientras yo cambie la mía por un semblante totalmente serio.

- Vivimos en la misma casa deberías ser.. más cordial

- O puedes irte - señale la puerta con una sonrisa - No es la primera vez

- ¿Cuál es tu verdadero problema?

- No eres tan importante

- Tal vez es que mi mamá no me rechaza como deseas - lo fulmine con la mirada - O te molesta que sea el favorito de papá

Arrastró cada palabra como si disfrutará el sabor de cada una.
Termino sonriendo cínicamente.
Me tense aún más.
Tome mis cosas en un intento de volver a mi habitación.
Pero claro mi hermano siempre tiene algo que decir.
Nunca puede quedarse callado.

- Deberías dejar de huir

Sentí unas inmensas ganas de responderle.
De gritarle que no tenía ningún derecho a venir aquí.
De aclamar satisfecho el favoritismo que siempre le facilito todo.

Luche contra esas ganas.
Subí las escaleras sin mirar atrás.
Como si de verdad no me importara.

Al entrar a mi habitación solté un portazo, tomé mi cabeza con las manos.
El enojo se estaba apoderando de mi.
Me senté en el piso como si éste contuviera mi rabia.
He deseado gran parte de mis días el dejar de sentirme afectado por él.
Por mi hermano.

Mire mi pared por un buen rato, solía hacerlo para intentar despejarme, intentar imaginar un futuro donde las personas dejarán de tener ese poder en mi.
Mi hermano.
Mi padre.
A veces mis amigos.

Suelo sentirme como el final de las piezas de domino, tiras una y el resto cae sobre la última.
La que tiran son sus comentarios.
Y yo soy la última pieza de domino.

Cuando decidí tomar mi teléfono para revisar la hora, note que perdí la noción del tiempo y que tenía varios mensajes sin responder.

Scott

¿Te saltaste clases?
Me hubieras avisado

Cerré sin responder.

Ed
Josh ¿dónde estás?
¿Estás bien?

👍🏻

Continúe abriendo mensajes.

Lailai
¿Tuviste un problema
con tu padre?
Si necesitas hablar
Aquí estoy

Le di un me gusta a su mensaje.
Lai entendería que no me apetecería hablar.

Al bajar en la última burbuja de mensaje me sorprendió que fuera de ella.

Liz
Foto

Abrí las fotos.
Apuntes.
De las clases que compartimos.
Sin ningún mensaje extra.
Fue a la única que tuve ganas de teclearle una frase completa.

Gracias Lizzie😉
Te veo mañana.

Apague mi teléfono después.
Me senté en mi escritorio para encender mi laptop, mi vista se giró hacia la lista de aplicación para Oxford.
Debería terminar los trámites lo antes posible al igual que con la de California.
Tache las cosas que tenía listas.
Necesitaba mostrar mi interés académico con clases extracurriculares.
Carta de recomendación.
Carta de presentación.

<<¿Cuántas optativas has tomado?>>
Gracias por preguntar, no se me había ocurrido.

Ninguna, esa era la respuesta, a excepción de las clases de robótica de este semestre - las que agradezco cada que cancelan y que entre por el ingreso a la universidad - pero necesito más.

Estoy perdido.

Froto mi cara frustrado, el mundo parecía estar en contra mío.
Solté un largo suspiro.
Abrí un documento para comenzar mi carta de presentación.
¿Quién soy?
¿Quién soy?

Estaba en blanco.
Volví a hacerme la pregunta.

¿Quién eres Joshua?
¿Quién rayos eres Joshua Cooper?

Golpeé la mesa como si tuviera la culpa.

- Tranquilo

La voz de mi mamá me provocó un salto, ni siquiera la había escuchado llegar.

- Hola mamá

- ¿Y las clases?

- Tengo que estudiar entonces pensé en tomarme el día

Asintió para después dejarme a solas en mi habitación.
El día iba de mal en peor.

Nada me respondía aquella pregunta, había pasado toda mi vida creyendo conocerme pero a la hora de la verdad era que no lo hacía.
Por eso me molestan tanto esos test de preguntas retrospectivas sobre tu persona, tus sentimientos.
Siempre dije que eran tonterías y una pérdida de tiempo pero era que no podía responderlas y me frustraba.

Tome mi guitarra, la cual tenía algo abandonada.
Comencé a tocar acordes al azar.
Mis ideas comenzaban a despejarse.
Comencé a recuperar cierta calma.
La música se había convertido en mi lugar seguro.
Podría decirse que me salvó.

Para muchos es raro que alguien a quien le guste tanto la física ame por igual la música, porque piensan que son polos opuestos pero para mí van de la mano.
Cada nota es una onda del sonido.
El hecho de que pueda tocar las cuerdas para provocar un sonido es simplemente física.
No veo el porque debería elegir uno.




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