— ¿De verdad no hay algo que se pueda hacer?
— Cooper la inscripción ya pasó
— Puedo adaptarme — aseguró — Es importante para mi admisión.
— Revisaré algunas opciones
— Gracias — junté mis manos en forma de agradecimiento mientras salía del salón.
— No es seguro — soltó detrás de mí
— Algo es algo
Lo último lo grite con una sonrisa en la cara.
Laia me saluda mientras se posiciona a mi lado.
— ¿Ya decidiste tu universidad?
— La de aquí — respondió con obviedad
— ¿No has pensado en otro lugar? — levanta las cejas con sorpresa. — Hemos vivido siempre aquí — dudo de cómo manejar mis palabras — ¿Nunca has pensado en irte?
— Nuestra vida está aquí — asiento levemente — ¿Quieres irte?
— Estoy aplicando para otras universidades — noto mucha sorpresa en su rostro — Pensé que podríamos ir juntos
Su rostro cambió de emociones rápidamente.
Confusión.
Sorpresa.
Y al final noté algo de emoción.
— ¿Cuál?
— Oxford
— Londres está lejos
— Tomaremos una decisión después
Le di un abrazo para despedirme.
Continúe mi camino a mi clase de física.
Me senté en el mismo lugar de siempre junto a ella.
Los exámenes estaban casi pisandonos los talones y nuestras tutorías no han sido como esperábamos. Pero le prometí que la ayudaría y lo haría, aunque tenga que exprimir el tiempo.
— Podríamos vernos diario — se giró hacia mí con duda — Para las tutorías.
Asintió.
Estaba a punto de intentar iniciar una conversación con ella pero la maestra comenzó su clase.
A pesar de que mi cabeza seguía en otra parte, la pasión por los temas que estuvo enseñando me permitió concentrarme en ello.
Al terminar me despedí de Liz después de acordar vernos en mi casa toda la semana siguiente aprovechando que mi hermano no estará presente.
El recuerdo de cuando volví a casa me rondaba por la mente.
Hace dos días
— Hasta que alguien se digna a aparecer — fue lo primero que escuché al pasar por el marco de la puerta. Mi padre.
Ni siquiera me inmute en intentar subir a mi cuarto, sabía lo que venía. Un discurso además de un reproche así que me deje caer en el sillón de mala gana.
Mi mamá se acercó a mí.
— Me tenías preocupada — pronunció mientras intentaba abrazarme pero me aparté. Mi padre la alejó rápidamente.
— ¿Crees que te mandas solo? ¿Puedes salir y volver días después?
El tono sarcástico me ponía furioso. ¿Quién se cree?
Nunca ha sido un padre.
Tantas cosas que quería decirle pasaban por mi mente mientras él seguía gritando pero había dejado de escucharlo.
Mi cuerpo se tenso.
Mi pecho comenzó a subir rápidamente.
Hasta que…
— Basta — le espete furioso. — Tu no puedes reclamar nada — noté como se acercó a mí para seguir gritando —Vete
Después de decirle eso me gire para subir a mi cuarto.
— Te estoy hablando Joshua — los gritos detrás de mí no me impidieron continuar mi paso. Poco a poco se escuchaban menos.
Al llegar a mi habitación sentí como si hubiera dejado de aguantar la respiración. Me tumbé en mi cama con toda la intención de descansar pero alguien llamó a mi puerta.
No me había reincorporado cuando ya tenía a mi mamá parada frente a mí.
— ¿Vas a reprenderme como él? — Mi tono despectivo al nombrarlo provocó que mi mamá negara levemente.
— ¿Vas a gritarme?
Sonreí.
Negué.
— Tu hermano volverá a la otra casa para evitar otros — hizo una pausa dudando en cómo describir aquella situación — problemas.
Finalizó.
No pude evitar contener una sonrisa.
Que buena noticia.
Actualidad
Continúe el día sin mucho ánimo.
A la hora del descanso Will no se presentó ni Jane ni Sophia ni Jay.
Solo éramos Laia, Emma, Edward, Bella y Liz.
Emma lideraba toda la conversación en base a la idea de irnos de fiesta más tarde.
Comentaba que sería un buen cierre de cumpleaños, algunos apoyaban la idea pero otros no tanto.
Como Liz.
Como Edward.
Ambos parecían poco convencidos mientras Lai sugería bares. A pesar de no tener la mayoría de edad.
Al escuchar el sonido del timbre automáticamente me levanté para ir a mi clase, a la cual no presté ni una pizca de atención.
Miraba el reloj cada segundo esperando que cambiará.
Esperando que volará el tiempo.
En su lugar recibía que durará siglos.
Cuando sonó el timbre finalizando el día de clases pude sentir el alivio, tome mis cosas para volver a casa rápidamente pero alguien lo evitó.
— Cooper — Emma corrió para colocarse a mi lado mientras yo disminuía el ritmo de mi caminar. — Te veo en la noche ¿cierto?
Mi sonrisa se borró mientras la de ella brillaba.
Negué.
Me mostró una cara de desilusión rápidamente.
— Es viernes
—Solo quiero llegar a mi casa a dormir M&M's
Me golpeó con el hombro como cada vez que uso ese apodo.
— No lo usarías hasta que encontrara uno mejor para ti — me señaló con su dedo — Un rato ¿si? — me negué de nuevo. Hizo un puchero. Para luego sonreír con malicia. — Convenceré a Liz
— Eso no cambia nada
— Ya — asintió como si no me creyera. — Últimamente noto algo entre ustedes
— Creo que tendré que darle la razón a Scott — rodó los ojos al escuchar ese nombre. — Estás loca
— Siempre tengo razón en estás cosas — enarqué una ceja — Como con Ed y Bella.
Me comentó que notaba una vibra entre ellos, claramente buscando sacarme información pero fingir que no tengo la mínima idea de que mi amigo está colado por esa chica.
Intente sacarle información de la evasión de Bella pero estoy seguro que no lo sabe.
Editado: 29.06.2026