Una historia perfectamente imperfecta

Fallingforyou

Año nuevo es mañana.

Aún no puedo creerlo. Todo lo que ha pasado ha sido tan irreal.

La Liz de enero me llamaría loca si le cuento todo. Río al pensar en la posibilidad.

Ha sido un buen año a pesar de todo. Conocí increíbles personas. A Josh.

Y mantuve mi amistad con otras. Los últimos días del año siempre se sienten tan raros. Inexplicables.

Después de todo solo esperamos el fin del año. Después volvemos a hacerlo en el siguiente. Esperamos.

He vivido mucho tiempo esperando el momento perfecto para muchas cosas.

Aunque por primera vez deseé que las festividades se demorarán. Mi abuela ya no está con nosotros. ¿Cómo podía esperar una buena navidad?

A pesar de eso. Lo fue. Algo melancólica. Nostálgica. Pero no dolió.

Estuvimos un rato recordándola. Entre risas. Y a las doce nos abrazamos. Como siempre. Abriendo regalos al siguiente día a primera hora.

La tristeza no se ha ido del todo pero comencé a aceptar que no debería hacerlo. Es normal que sienta tristeza al pensar en ella pero también que me sienta feliz. Que viva. Después de todo es lo que ella habría querido.

Me consuela pensar en que estoy haciendo algo para que se enorgullezca de mí.

La vibración de mi teléfono me saca de mis pensamientos.

Es un correo. Me quedo perpleja al leerlo.

Es un recordatorio sobre las entrevistas. A pesar de que el instituto tenga el pase directo a la universidad tienen que evaluarme. Si todo sale bien estaré estudiando Biología en agosto.

4 años en biología para después preparar mi ingreso a medicina. Cumple con todos los requisitos de materias por eso la escogí además que me interesa bastante el plan de estudio.

Un paso más cerca del sueño.

Entonces¿por qué no siento entusiasmo? Ni siquiera tranquilidad.

Comienzo a alterarme.

Desde que tengo memoria siempre he esperado este momento. Siempre mirando hacia adelante. Lejano. Pero algún día llegaría.

Y esto lo hace más real. Es lo que haré por el resto de mi vida.

¿Es lo que quiero?

He vivido diciéndolo pero no me lo he cuestionado.

Por dios. Tengo 17 años. Se supone que puede decidir el rumbo de mi vida.

Comienzo a caminar por mi habitación. Como si así alejara mis pensamientos. Mis dudas. Me siento en el borde de mi cama. Tomo mi celular.

Ingreso al contacto de Josh. Me arrepiento enseguida.

¿Qué estoy haciendo? Iba a llamarlo.

¿Y qué le iba a decir? Oye Josh ahora que empezaran las entrevistas he empezado a dudar.

Bufo. Suena ridículo.

Pero es algo fuerte. No es como escoger un color. Es mi futuro.

Está en mis manos. Ojalá estuviera en manos de alguien más.

Mi abuela vivió feliz pero ¿yo lo haré?

Fue su sueño. Pero ¿es el mío?

Comienzo a frotarme el rostro. La frustración no se va.

Me giro hacia mi celular. Suelto un suspiro. Estoy a punto de teclear un mensaje.

En su lugar ingreso a mi playlist. La pongo en aleatorio.

La música debería tranquilizarme.

No puedo concentrarme en la canción así que ni siquiera sé de cual se trata.

Las dudas siguen atormentando.

Hasta que comienzan a sonar unos acordes que reconozco.

Fallingforyou de The 1975.

Conozco la canción de memoria. Me centraré en eso.

Es una canción hermosa. Como describe el momento en que estás enamorándote de alguien.

Ojalá existiera la música de fondo. Imagínate pensar en alguien con esta canción de fondo.

O estar con esa persona, viéndolo y que comience a sonar la canción.

¿Algún momento de mi vida podría tenerla de fondo?

Mi corazón comienza a latir. Al ritmo de la melodía. Siempre me ha gustado pensar que son eso. Latidos.

Cierro los ojos. Dejándome llevar por completo por la canción.

Y cuando lo hago. Lo veo.

A Josh.

Sonriendome.

El recuerdo del baile de Halloween por primera vez aparece completo. Él y yo bailando.

Es interrumpido por otro. Él y yo en el concierto.

Él tomándome por la cintura para la foto.

Los recuerdos son tantos que me cuesta distinguirlos. Solo se que en cada uno de ellos está él.

Abro los ojos. Me llevo la mano al pecho.

Mi corazón está acelerado. ¿Por Josh?

La canción ha terminado. Pero él sigue en mi mente.

Tomo mi teléfono. La necesidad de escribirle me abruma.

Pongo pausa a la playlist. Me propongo dormir.

No lo logro enseguida. Y cuando lo hago.

Él está ahí. En mi sueño.

(ꨄ)

Mi familia comienza con la cuenta regresiva. He estado todo el día intentando detener aquellos pensamientos.

Sobre medicina. Y sobre Josh.

Pero con solo pensar en él mi corazón se acelera. Suelto un suspiro.

— ¡Feliz año nuevo!

Mi familia grita al unísono. Sonrió.

Mi teléfono vibra. Josh.

Respondo con el corazón disparatado.

— Feliz año nuevo Lizzie

Sonrió al escuchar su voz. Mi familia ya ha empezado a pedir sus deseos.

— Feliz año Josh — respondo — Me ganaste

Su risa del otro lado del teléfono llena el silencio.

— Era mi turno — asegura — Tu eres la primera en mi lista

Río. Aún recuerda esos mensajes.

— Y tu favorita

— Tenía que llamar antes de que volviera la chica fiestera — ruedo los ojos al escuchar el apodo — Sino no ibas a recordar mi llamada

— No negaste que fuera tu favorita

— Sigue soñando

Río. Recuerdo cómo esperé su respuesta a mi mensaje. No llego.

Su ingenio no duró mucho. Ahora era mi turno.

— ¿Contigo?

— Si tanto te gusto

Abro la boca. La vuelvo a cerrar.

Me giro hacia mi familia. Me hacen señas como en la llamada de navidad.

— Mis papás te desean feliz año — respondo dando por terminada aquella conversación — Feliz año a tu mamá de mi parte

— Feliz año para ellos también

Silencio. ¿Qué debería decir?

Corté su juego. Pero ahora no tengo nada que decir aunque no quiero que cuelgue.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.