Cuando no entiendes una ecuación puedes descomponerla hasta lograr descifrar cada pequeña parte.
Pero un problema no.
Una semana.
Llevamos sin hablar una semana.
Ojalá pudiera hacerlo con nosotros. Descifrar cada parte.
La he visto. No parece interesada en resolverlo pero tampoco es que sea muy expresiva.
Faltan unos días para que cumplamos un mes siendo novios. Porque seguimos siéndolo. ¿No?
Ninguno terminó con el otro así que supongo que si.
He pensado tantas veces en que tal vez debería hablarle yo pero cada que estoy apunto, la conversación que tuvimos se repite en mi mente en bucle.
Cuando no conoces una parte de un problema usas alguna fórmula para resolverlo e incluso se tiene que despejar.
Ojalá saber que piensa ella.
Pero ella nunca me lo va a decir.
Aunque use todas las fórmulas existentes y por existir en este mundo ninguna podría decirmelo.
¿A quién engaño?
La extraño. Todo.
Estudiar con ella.
Escuchar música juntos.
Abrazarla.
Hacerla reír.
Hablar. Lo irónico es que precisamente por no hacerlo estamos así.
He intentado concentrarme en otras cosas. Estudiar. Oxford. Pero nada es igual.
Mi mirada recae en la pequeña caja que yace en mi escritorio, estiro la mano para tomarla y abrirla.
Acaricio con mi pulgar el collar que esta dentro. Tiene de dije una estrella con una frase en inglés grabada.
You’ll always be my favorite song.
Pensaba dárselo el día que cumplamos el mes juntos.
Siempre carga la misma cadenita, con la que juega cuando está nerviosa.
La idea de que cargue todo el tiempo esta me gusta mucho.
Esbozo una sonrisa al recordar cuando lo compré. Al ver la estrella recordé aquella vez que nos quedamos dormidos observando las estrellas. Además, la mayoría de la música que escucha es en inglés así que preferí que la grabaran así.
Cierro la caja y la vuelvo a colocar en su lugar.
Una parte de mí se queda observando la puerta esperando verla entrar. Muy en el fondo sé porque no he dado el paso.
Puedo lidiar con el recuerdo de la conversación.
Pero no con lo otro.
Por primera vez quiero que nazca de ella. Sea su elección.
Que venga y hable conmigo.
Ella inicie la conversación aunque le cueste. Pero que lo haga porque es su elección.
No porque yo insista.
¿Está mal?
Aunque una parte de mi me llama hipócrita.
Tampoco le cuento todo. Sigo sin abrirme del todo sobre mi familia.
Pero…
Si tuviera que ver con nosotros, lo hablaría.
Si en algún momento llegará a dudar sobre lo que sea se lo diría.
Quiero que confíe en mí para eso. Puedo entender que lo demás le cueste.
Pero somos nosotros.
Quiero que confíe en mí para esto. Prefiero mil veces una conversación incómoda a que ella tenga la cabeza llena de dudas.
Me froto la cara frustrado.
La vibración de mi teléfono me saca de mis pensamientos.
Scott
Estoy con Jay
¿Vienes?
Tras dudarlo termino accediendo. Necesito distraerme.
Están en su departamento así que estoy decidido a caminar. El trayecto es bastante corto así que en menos de lo esperado ya estoy llamando a su puerta.
Cuando esta se abre lo saludo con un gesto al igual que Jay quien está sentado en el piso.
— Habiendo sillones siempre terminamos sentados en el piso
Jay suelta una risa mientras Scott se encoge de hombros.
El pelinegro me ofrece algo de beber lo cual acepto sin dudarlo mucho.
— ¿Y Ed?
Tras escuchar mi pregunta comparten una mirada cómplice.
— Con la novia — responde dramáticamente el rubio — Ya sabes se olvida de todo y de todos
Intento forzar una sonrisa que no llega a mis ojos.
Podría estar con ella.
— Josh — al escuchar mi nombre levanto la mirada — ¿Tú y Liz siguen…distanciados?
Asiento.
Jay desvía la mirada.
— Desahogate — suelta Scott. Hago una mueca. Notan enseguida que no me parece buena idea — Vamos hasta la rubia ya nos contó porque están distanciadas
Frunzo el ceño. No puedo evitar mi sorpresa.
¿Emma les contó?
Como si me leyera la mente Jay responde.
— Me dijo a mí pero estaba tan enfadada que no le dio importancia a la presencia de Scott— El aludido hace un ademán restándole importancia. — Aunque fue muy vaga en detalles
Tomo una bocanada de aire.
— Como intente intervenir para que arreglaran sus cosas creí que Lizzie se molestaría conmigo — confieso — Pero cuando Emma me dijo que la discusión comenzó porque ella la estaba reprendiendo por no hablar de algo conmigo me tomo por sorpresa. Y bueno quise que me lo aclarara aunque solo recibí silencio. — hago una pausa para tomar de la lata. De pronto siento la boca seca — Era sobre Laia. Ya habíamos tenido una conversación al respecto, le pedí que hablara conmigo y como es costumbre intentó evitar el tema hasta que de lo nerviosa que estaba se le salió.
Ahí está otra vez. La conversación repitiéndose en mi mente.
— ¿Qué dijo exactamente?
— Que lo habló con…— me detengo. No voy a nombrarlo. He evitado hacerlo hasta mentalmente. — con alguien, le dijo lo mismo que yo pero terminó tranquilizandose más cuando se lo dijo él. Lo conoce hace tan poco…
Lo último lo digo en un hilo de voz más para mí que para ellos.
Trago saliva.
Scott suelta un suspiro.
—Tú lo ves como que confió más en alguien más que en ti. Pero quizá solo necesitaba una opinión de alguien que no estuviera involucrado.
Mi mandíbula se tensa. ¿Por qué tiene que haber terceras personas?
Somos yo y ella. Se debería quedar así.
— Imposible saber lo que piensa sino me lo dice — suelto en un tono algo molesto— Conociéndola no lo hará. Ya me cansé de ser el único que quiere hablar.
(ꨄ)
Con el propósito de distraerme comence a investigar más sobre Oxford y sin darme cuenta ya perdí la noción del tiempo.
Editado: 02.08.2026