Una historia perfectamente imperfecta

¿Cooper Anderson?

El trayecto duró más de lo normal.

Con una maleta en una mano

Una guitarra en la otra.

Y una mochila en mi espalda que pesa más que todo.

Subo por el ascensor aún con la discusión repitiéndose en mi mente.

Al estar frente a la puerta dudo unos segundos antes de tocar.

Se abre.

Y ahí esta. La única persona que necesitaba ver.

Mi Lizzie.

Tiene una sonrisa en el rostro que se borra un poco al ver mi maleta.

— ¿Puedo quedar…

No me deja terminar.

Me abraza por el cuello al instante.

El calor de su cuerpo provoca que el mío se destense.

Todo el peso que venía sintiendo desde que salí por aquella puerta desaparece.

Al separarnos me mira con esos ojos azules a los que sigo sin encontrar el tono que les haga justicia.

Toma mis cosas para invitarme a entrar.

Jay, Emma y Bella me observan desde la sala.

Los saludo con un gesto.

Al llegar a su cuarto ella acomoda mi guitarra junto a la suya y mi mochila en su escritorio.

— Lamento haber interrumpido

Niega restándole importancia.

Entrelaza sus dedos con los míos.

— Si quieres hablar sobre eso lo podemos hacer — asegura — Si no podemos quedarnos en silencio

Me dejo llevar a la cama y terminamos recostados boca arriba.

Ella juega distraídamente con mis dedos.

La observo de reojo.

Recuerdo perfectamente la primera vez que la vi en aquella tienda de vinilos.

Si no la hubiera conocido ahí tal vez nuestros caminos nunca se hubieran cruzado.

Efecto mariposa.

Cierro mis ojos.

Y en pocos segundos me quedo dormido.

(ꨄ)

Desde que desperté no he dejado de observarla.

Pequeñas ondas le caen sobre la frente.

Se ve tan tranquila.

Está abrazada a mi cintura.

Podría despertar todos los días así. A su lado.

Puedo notar el momento exacto en que se despierte y comienza a abrir poco a poco los ojos.

— Buenos días Lizzie

Esboza una sonrisa al verme.

Emite un bostezo mientras se estira.

— ¿Dormiste bien?

Asiento.

Se sienta y cuando veo sus intenciones de bajar de la cama la tomo delicadamente del brazo provocando que vuelva a recostarse.

Suelta una risa.

— ¿Qué haces?

La abrazo por la cintura para acercarla a mí.

Escondo mi rostro en su cuello.

— Tengo que lavarme los dientes — murmura — Josh

La suelto más obligado que por voluntad.

Me toma del brazo para que me levante con ella.

Me dirijo a mi maleta para sacar mis cosas de higiene. Aún somnoliento me dejo guiar por ella al baño.

Nos cepillamos al mismo tiempo, lado a lado.

Es curioso lo cotidiano que me parece esto.

Como si lleváramos toda la vida haciéndolo.

Al terminar sin pensarlo mucho vuelvo al cuarto y me tiro en la cama.

Llega detrás de mi. Ríe al verme.

— No seas flojo Josh

Se acerca para volver a levantarme pero en su lugar la acerco a mi y le robo un beso rápido.

Espero que se ría pero vuelve a besarme tomándome por sorpresa.

Me levanto por instinto y coloco mis manos sobre su cintura para acercarla a mí.

Sus manos exploran mi cuello.

Cuando se separa de mi observo alrededor. Estamos en la cocina.

— Eres una tramposa — señalo

Solo sonríe satisfecha.

Me recargo en la barra desayunadora.

— Buenos días

Saludo a Jay con un gesto.

— ¿Ya le dijiste que le toca limpiar todo el departamento?

Intercalo miradas entre ella y Jay confundido.

Ambos solo ríen al mismo tiempo.

Ruedo los ojos al entender que se trata de una broma.

— Tu novio cae muy rápido — canturrea — Hoy no llego a cenar

Se despide dándome una palmada en la espalda antes de salir por la puerta.

— Lizzie — la llamo — ¿Se dividen las tareas o algo así?

— Jay cocina casi siempre. El resto de las tareas las dividimos entre las tres.

Asiento.

No voy a estar aquí sin hacer nada.

Coloca un plato con waffles en frente de mí y toma asiento a mi lado.

Me cuenta como funcionan las cosas en el departamento.

Hay dos baños, Bella siempre tarda mucho así que lo comparte con Jay y ella lo comparte con Emma, bueno ahora conmigo.

Tienen de regla no dejar sus cosas tiradas en la sala, aunque Emma suele hacerlo y ella termina reprendiendola.

Cada quien se encarga de su cuarto, limpian semanalmente la cocina por turnos y hacen la compra cada dos semanas.

No me extraña que estén tan organizados conociéndola.

Sé que quiere preguntarme por lo de ayer pero también sé que no lo hará, así que decido hacerlo yo.

Intento no entrar en detalles.

Le comento que tome la decisión porque me cansé de que quisieran jugar a la familia perfecta. Agradezco que no haga preguntas sobre ninguno de ellos.

— Josh — levanto la mirada al escuchar mi nombre — Dime si me estoy metiendo en donde no me llaman

Mis labios se curvan apenas.

— Entiendo que quieras alejarte de ciertas personas. No conozco toda la historia…pero no deberías permitir que te quiten cosas que eran tuyas

Desciendo la mirada.

— Como el básquet — murmuro para mí

— Ya tenemos plan para hoy

Enarco una ceja.

Estoy a nada de preguntarle cuando alguien llama a la puerta.

Ella se encarga de abrir.

— Busco a Joshua

Mi sonrisa se desvanece.

Cierro los ojos un instante como si al abrirlos él dejará de estar ahí.

Me levanto y me encuentro con él frente a frente.

— Lizzie — trago saliva — Adrien Cooper. Mi padre

De reojo puedo ver cómo se estrechan la mano.

— Es mi novia

Asiente algo confundido.

¿Qué esperaba? ¿Qué se lo dijera?

Perdió ese derecho.

En el ambiente se instaura un silencio incómodo.

Que hable él.

Nadie lo invito.

— Los voy a dejar solos

Por inercia tomo su muñeca para detenerla.




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