Una mejor oportunidad

Capitulo XV

Después de ese pequeño problemita, Ethan dió por terminada la fiesta, ahora solo quedamos los que vivíamos en la mansión y también la mate de Matt. Nicolás se había ido a la casa de Alicia, todavía no se había mudado, él me dijo que mañana llevará sus cosas a la casa de ella, estoy muy feliz por él.

Ahora también Matthew encontró a su mate y aunque se tenga que ir me alegro mucho por él. Él tiene que ser feliz.

-- Bueno tengo que ir a dormir a este muchacho -- dice Joana refiriéndose a su hijo Saúl que se había quedado dormido en el sofá de la sala. 

Estuvo dando vueltas por todo el patio con los hijos de algunos alphas hasta que se quedó dormido. Nunca vi a unos niños tan energéticos como ellos.

-- Si, yo también me voy a acostar, buenas noches -- dice Iker para irse detrás de su mate e hijo.

-- Yo ya estoy cansado así que adiós --- dice el flacucho.

-- Nosotros también nos vamos -- digo jalando a Ethan de la mano y así dejar a solas a Matt y Alicia.

Al llegar al cuarto Ethan cierra la puerta y yo me dirijo al baño, para quitarme los accesorios.

Al salir Ethan ya se quitó su saco y corbata, me acerco a él y lo rodeó con mis brazos para poder besarlo.

Lo besó apasionadamente y él me lo sigue con todo gusto, bajo mis manos hacia su pecho para comenzar a desabotonar su camisa negra, botón por botón, hasta que se la quitó por completo.

Se separa un poco de mí.

-- ¿Estás segura? No quiero hacer algo que te vaya incomodar o arrepentir.

Como no amarlo.

-- Estoy completamente segura Ethan y se que no me voy a arrepentir si es contigo.

Me vuelve a besar y me lleva hacia la cama acostándome y él quedado arriba de mi sin aplastame.

-- Te quiero -- dice.

-- Te quiero.

Esa noche nos unimos en uno solo, y lo que pasó en el cuarto en el cuarto se queda.

***

Me despierto porque siento como alguien está repartiendo besos por todo mi rostro.

Al abrirlos veo a Ethan que tiene una grana sonrisa, ya que está vestido tiene un pantalón azul y una sudadera roja.

-- Buenos días mi reina -- dice para luego darme un beso en los labios y comienza a rascarme la cabeza, me gusta que haga eso.

-- Buenos días mi rey. -- digo todavía algo adormidarla.

-- Quería despertar junto a ti pero tengo que ir arreglar unos asuntos fuera de manada.

-- No importa, tienes trabajó. -- digo con una sonrisa.

-- Vendré antes de las seis. ¿Cómo te sientes?.

Anoche había sido muy cuidadoso.

-- Estoy bien Ethan.

-- Ok, me tengo que ir y quería despedirme de ti -- dice con una sonrisa de lado.

-- Te voy a extrañar.

-- Yo también -- me besa. -- Te quiero.

-- Te quiero.

Me da un último beso para luego irse, me levanto de la cama y me doy una ducha, me pongo un vestido amarillo y unas zapatillas blancas.

Desde que estoy aquí me comenzaron a gustar los colores claros como antes.

Bajo a la cocina para desayunar con una gran sonrisa. Al entrar me encontré con Joana y Saúl.

-- Buenos días -- saludo.

-- Buenos días -- dicen ambos.

-- Veo que alguien se levantó contenta -- dice Joana. 

-- Es un buen día -- me limito a responder.

Me sirvo un poco de jugo en un vaso y me siento en unas de las sillas quedado enfrente de Joana que me mira con picarona.

-- Cariño, por qué no vas a jugar al cuarto tengo que hablar con tu tía. -- le dice Joana a Saúl.

-- Si mama -- dice Saúl y se va.

-- ¿Que pasa? -- le pregunto. -- ¿Sabes? Das miedo sonriendo así.

Ella solo ríe.

-- Tuviste una buena noche ¿Verdad?

-- ¿Por qué lo dices?

-- Por que Ethan no ha dejado de sonreír como tú y hueles a él así como él a ti.

Rayos, se me ha olvidado lo de la marca.

-- Ah, bueno… -- tartamudeo y ella solo ríe.

-- Tranquila Lexie, no tienes por qué estar nerviosa. Es algo normal.

Solo le sonrió un poco.

-- Bueno cambiando de tema, tengo que ir hoy donde mis padres así que solo quedarás tú y a los de servicio, los demás Alphas ya se fueron.

-- ¿Y Matt?

-- Fue a enseñarle la manada a Clary. Y hablando de ella es una chica muy bonita, pude hablar un rato con ella.

-- Si anoche hablé con ella, me parece una chica muy divertida. Y me encanta el color de su cabello.

-- A mí también. Bueno me tengo que ir ya para poder llegar temprano a casa. Adiós -- dijo despidiéndose de mí con un beso en la mejilla.

Yo subo a la biblioteca para poder leer un libro un rato. Tomó la obra de la Odisea, me encanta esta obra.

Pasa el tiempo hasta que oigo que alguien toca la puerta y ahí se encuentra una chica del servicio.

-- Buenas tardes, Luna, un alpha se encuentra en la mansión y quiere ver al alpha.

-- Pero él no está.

-- Ya le comunique eso a él y dice que quiere hablar con usted entonces.

-- Ok bajó en un momento que espere en la sala y gracias…

-- Laura , señorita.

-- Gracias Laura y me puedes decir Lexie.

-- Ok Lexie -- dice y se retira.

Dejó el libro en la estaderia otra vez y bajó las escaleras. Al llegar veo como la puerta se abre y por ella entra el flacucho de Lukas.

-- Hola Lukas. 

-- Lexie -- dice en modo de saludo.

Sigo con mi camina a la sala para ver a alpha que ha a llegado.

Y no me creerá quien es.

Si, él, el alpha de la manada Cruz Roja, el alpha José Hernández.

Pero ¿Qué hace él aquí?.

Me congeló al instante que lo veo y él nota mi presencia.

-- ¿Qué haces tú aquí? -- dice confundido y algo enojado.

No sé qué decir o hacer, me he congelado.

Él se comienza a acercar a mí amenazándome y yo camino hacia atrás y gritó el nombre de la única persona que está en la mansión.

-- ¡LUKAS!.

Al instante veo como él viene a la sala y corro a esconderme detrás de él.

-- ¿Que pasa? -- dice confundido -- ¿Estás bien?




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