Una mejor oportunidad

Capitulo XVI

Lukas se separa de mí y me lleva con cuidado hacia al sofá.

-- ¿Estás bien? -- asiento con la cabeza -- ¿Por qué te trataba como si te conociera?.

-- Él era antes mi mate -- le digo un susurró.

-- ¿Él es? Ethan me habló sobre eso ayer para que nadie se te acercara. ¿Quiere que llame a Ethan?.

-- No, tiene que hacer unos trabajos y no lo quiero preocupar.

-- Pero Lexie, él ya te marco así que sabe que te sucede algo. 

¿Por qué siempre olvidó lo de la marca? 

-- A ti todo se te olvida.

-- Lo llamaré para que no se preocupe -- dice sacando su celular y en ese momento suena -- Es él.

Estoy muy nerviosa y no se porque.

-- Es Ethan, el que está nervioso -- dice Nidia. -- Por la marca sentimos lo que él siente así como él siente lo que tú. 

-- Así que él sintió mi miedo.

-- Si.

-- Aló -- contesta Lukas -- Si, está bien…. No le pasó nada… sería mejor que ella te cuente -- dice mirándome de reojo -- no ... .ok lo haré. -- me extiende su celular -- quiere hablar contigo.

-- Hola. -- digo al ponerme el celular en la oreja.

-- ¿Estás bien?.¿ Por qué estabas asustada?.

-- Estoy bien, y es una larga historia.

-- Voy para la mansión.

-- Termina lo que tienes que hacer Ethan.

-- No me importa quiero estar contigo y además puedo dejar a Iker que lo terminé. Llegaré cuarenta  minutos ¿Ok?

-- Ok patrón. -- escucho su risa ronca.

-- Pásame a Lukas y no te separes de él.

Le pasó el celular a Lukas.

-- Ya te dije que lo haré, adiós -- dice y cuelga el celular.

Me levanté del sillón y caminé hacia la cocina seguida de Lukas.

-- ¿No te apetece comer algo? -- le pregunto al llegar a la cocina.

-- No, gracias. -- dice sentándo se en un taburete.

-- ¿Que me puedes contar de ti? Nunca hablamos.

-- Es por qué siempre terminamos en una pelea gritando. -- rio por qué es cierto.

-- No negaré eso.

-- Bueno tengo la misma edad que Ethan.

-- Aquí todos son momias.

-- ¿Y que cuánto tienes tú? ¿Treinta?

-- Veinte. -- digo con una pequeña sonrisa y él queda sompredindo.

-- ¿Que? Pensé que tenías más.

-- Soy una joven, lo sé -- le digo mientras busco algunas cosas en la cocina.

-- ¿Qué buscas? 

-- Quiero hacer galletas, antes siempre hacías para mí familia. Y hoy quiero hacer galletas para ustedes.

-- Aquí nadie hace galletas. Solo las de servicios.

-- ¿Por qué?

-- Nadie sabe, solo cocina las de servicio. Joana rara vez cocina y los demás no sabemos.

-- Bueno, a mi me gusta hacer galletas y pasteles.

Al encontrar todo lo que necesito lo pongo en la mesa para poder comenzar.

-- Sabes? Me puede ayudar. 

-- Ya te dije que no se cocinar.

-- Es fácil, yo te enseñaré, ven.

Se levanta del taburete y comenzamos a hacer las galletas.

Treinta minutos después la galletas ya estaba en el honor. Lukas y yo quedamos llenos de harina por qué no las tiramos en un momento de desacuerdo.

-- Bueno, es lo más difícil que he hecho en mi vida -- dice Lukas y yo río.

-- No puede ser que el gran beta del rey le es difícil hacer galletas con chispas de chocolate.

-- Pero soy excelente en mi otras cosas.

-- Pero haciendo galletas no. 

Rio y él también lo hace.

-- Mia -- dice Ethan rodeándome con sus brazos y mirando mal a Lukas.

No me di cuenta cuando llegó.

-- No estés de celoso, él me estaba ayudando a hacer galletas -- le digo.

-- ¡Ya hermano! Además sabes que con ella solo gritando nos la pasamos. -- dice Lukas.

Ethan no me deja y solo mira a Lukas.

-- Mejor me voy, me avisas cuando esten. -- dice y se va.

Me doy la vuelta quedando enfrente de él y él inmediatamente comienza a olerme el cuello causadome cosquillas.

-- Ethan, no tienes que estar celoso de Lukas, él es tu mejor amigo. -- solo me gruñe -- Además a ti a quien amo. Te amo mi rey.

Él se aleja de mi cuello y me veo a los ojos.

-- Yo también te amo mi reina -- dice y luego me besa. 

Iba a profundizar más el beso pero en eso suena la campana del honor avisando que las galletas ya están. Me alejo de Ethan y él gruñe por mi acción yo solo rio.

Tomó los guantes y sacó la bandeja con las galletas del honor, las dejó en la mesa para poder ponerlas en un recipiente.

-- ¿Dónde hay un recipiente para poner las galletas? -- le pregunto a Ethan, él solo me señala el lugar. -- Ethan ahí no alcanzó, podrías bajarlo por favor. 

-- Claro enana.

-- ¿Cómo te fue?

-- Bien, arregle algunos asuntos y la próxima vez te voy a llevar para no dejarte sola. Y… ¿Quién era? ¿Por qué tenías miedo? ¿Te hizo algo?

Él se levanta y me baja el recipiente, me lo entrega y como las galletas todavía están calientes tomó una tenaza para moverlas.

-- Él era el alpha José Hernández de la manada Cruz Roja y no me hizo nada, Lukas llegó a tiempo.

-- ¿Ese alpha era?

-- Si -- le digo en voz baja.

Veo como Ethan quiere agarrar uno pero le pegó en la mano antes que la tomé.

-- Todavía no y quieres llamar a Lukas por favor.

-- ¿Por qué?

-- ¿Por que, que?

-- ¿Por qué quiere que lo llame?

-- Ethan no te enojes pero con él hice las galletas y yo le enseñe. Es a la primera persona que le enseño.

-- ¿No le enseñaste a tu hermano o algún primo?

-- No -- digo inflamado las mejillas -- mi hermano solo sabe cocinar lo básico y no tengo primos, mis padres eran hijos unicos.

-- Ok, lo llamaré. -- dice saliendo de la cocina.

Voy al resfriador para sacar algo para la cena. En eso llegan Ethan y Lukas.

-- Ya están las galletas. -- le digo sacando un poco de jugo para cada uno.

Le doy para que prueben.

-- ¿Qué les parece?

-- Está excelente, obvio yo ayude a hacerlas -- dice Lukas y yo ruedo los ojos.




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