Una Misión Con Alas

CAPíTULO SIETE

Eran las diez de la noche, y me encontraba con Adrien en su casa y en su cama, estábamos acostados abrazados, disfrutando de nuestra compañía mutua, había pasado una semana desde que vine del pasado y desde que Adrien se había convertido en un humano, estábamos más unidos que nunca, pero tenía un problemita, parecía ser que tenía un “ángel custodio”, bueno, no digo que era malo tener un ángel custodio, ya que en el tema de los ángeles me gustaba saber más de ellos, pero este “ángel custodio” era como una ladilla, siempre estaba a mi lado en mis misiones que tengo como “cuerva”, y este “ángel custodio” no era nada menos que nuestro amigo Gael, pasaba que todas las noches venía detrás de mí pisándome los talones. Caray, en cualquier día le patearía el trasero por tanto respirar detrás de mi espalda, podía sola, pero Adrien no quería dejarme que vaya sola a descuartizar demonios.

─ ¿Qué tanto piensas?─ preguntó Adrien, mientras acariciaba mi cabello. Alcé la mirada hacia él y sonreí. Desde que se había convertido en un humano, estaba más tranquilo y cariñoso.

─Estaba pensando en cómo lanzarme encima a mi hermoso, sexy y sensual novio.─ piqué su nariz. Adrien sonrió.

─Creo que deberías dejar de pensar en lanzarte encima de mí.─ besó mi frente.

Fruncí el ceño.─ tonto, deberías saber que mi único sueño es tenerte encima de mí.─ acaricié su pecho con mi dedo. Él me cogió la mano.─ estoy lista para el siguiente paso, sé que es algo tonto para ti, pero estoy lista para estar contigo en la forma más íntima, te amo, por eso quiero tenerte más cerca.

Adrien quedó mirándome fijamente, sus ojos azules celestinos me escudriñaban detenidamente. ¿Acaso no muere de ganas de tenerme en sus brazos?, normalmente una relación de un año era algo serio, ya que la mayoría de las parejas terminaban en dos o tres meses como mínimo, pero nosotros teníamos más de un año juntos, ya deberíamos dar un paso a otro nivel, además ya no éramos unos niños, él tenía diecinueve y yo dieciocho, ya teníamos la mayoría de edad para hacer cosas de adultos, pero Adrien no quería dar otro paso a nuestra relación, o quizás quería esperar hasta que termináramos la universidad para poder casarnos y así poner consumir nuestro amor.

─Ángel, no es que te esté obligando a hacerlo, solo quería que lo supieras, nada más.─ dije, mientras le acariciaba un mechón de cabello.

─Lyssi, no es que no quiera hacerlo, solo que siento que todavía no estamos preparados, yo puedo esperar, te he dicho varias veces.─ alzó mi rostro con sus dedos.─ te amo Lyssi, tengo ganas de demostrarte cuanto te amo, pero…

─Yo estoy lista, eres tú el que no está listo.─ suspiré, mientras sonreía leve.─ está bien Ángel, respetaré tu decisión, pero espero que me digas cuando estés listo.─ lo miré fijamente.─ ¿O quieres esperar hasta que terminemos la universidad? Si así es, serían unos cinco años más, sobre menos tu carrera que es larga son más años.

Me miró sonriendo. Yo le fruncí el ceño, ¿Iba a esperar tantos años para eso?

─Puedo esperar eso y más.─ besó mi mejilla.─ ya te dije, no me importa esperar, puedo esperar todo el tiempo que sea necesario.

Me alejé de él y sonreí de medio lado.

─Déjame preguntarte algo.─ comencé a hablar. Adrien asintió con la cabeza.─ si te digo que no te voy a besar hasta el día en que nos graduemos de la universidad, ¿Qué harías?

Él se quedó mirándome fijamente, pestañeó varias veces y luego se levantó. Quedé acostada con la mirada hacia él.

─ ¿No vas a besarme hasta que terminemos la universidad?─ preguntó el ceño fruncido.

Me levanté y me senté en la cama. Lo miré sonriendo.

─Es una pregunta, y quiero una respuesta.─ sonreí de medio lado. Adrien me miró y me jaló hacia él. Me arrimó contra la pared, estábamos sentados en la cama, puso una mano a un lado de mi cabeza y me miró intensamente.

─ ¿Es una amenaza?─ preguntó en un susurró me hizo temblar todo mi cuerpo.─ ¿Sino te hago mía, dejarás de besarme?

Tragué saliva. Oh vaya, él estaba comportándose como todo un hombre, sus ojos me estaban mirando intensamente, ¿Acaso no se daba cuenta todavía lo que hacía?, podía doblegar a una mujer rápidamente.

─No es una amenaza.─ dije, mis manos fueron a su camisa.─ solo te estaba haciendo un ejemplo.─ acerqué mi rostro al suyo.─ te sentiste impotente y triste, así estoy cuando mi hermoso novio no quiere dar otro paso a nuestra relación.─ besé su nariz, mientras mi boca recorría su mejilla.─ los dos somos apasionados, y tú…….eres un chico muy obtuso, pero eso hace que me enamore más de ti.─ me acosté y me llevé a él conmigo. Quedé debajo de su cuerpo.─ deberías de saber que estoy muy loquita por ti.─ enredé mis piernas en su cintura.




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