Una Misión Con Alas

CAPÍTULO NUEVE

Después de unos días salimos de vacaciones, y como propuse, salimos de viaje todos a la playa, al fin me iba a alejar de los demonios, la vida de ser una “chica cuerva patea traseros demoniacos” era muy cansado, y muy aburrido, ¿Quién no se puede aburrir cuando siempre escucha la frase “Me meteré a tu cuerpo y devoraré de tu alma”?, de verdad, era muy aburrido escuchar lo mismo y ver los mismas cosas, así que a veces hay que salirse de la rutina tediosa.

Arrimé mi cabeza al hombro de Adrien quien estaba algo tenso, sonreí al saber el porqué de su comportamiento, al lado de Adrien estaba Demetri, quien estaba con los ojos cerrados escuchando música, y si, lo había invitado junto a Julie y Terry. En el carro donde estábamos, éramos siete personas en total, alquilamos un carro grande de viaje, entrabamos todos cómodamente, tanto Gael y su prima la ru….diré la pul….diré la lujuriosa, estaban cómodos sentados detrás de nosotros, Julie y Terry estaban enfrente de nosotros, Julie se había dormido en hombro de su novio. Gael miraba por la ventana y su prima miraba su celular. Volví a mirar a Demetri, pero al hacerlo abrió los ojos. Sonrió de medio lado.

─Mi hermosa EX NOVIA, ¿Qué tanto me mira? ¿Acaso está recordando los momentos vividos junto a mí?─ preguntó con ironía. Adrien se tensó más. Oh Dios, parecía que estaba en zona de guerra.

Resoplé.─ por favor, no sabía que eras muy imaginario.─ señalé mi cabeza.

─Mmmm, tu mirada me dice, me intuye que estás pensando algo picante de mí.─ sonrió de medio lado. Adrien giró el rostro y lo encaró. No tenía que pensar con qué cara le estaba mirando ya que una mano apareció en su hombro, era Gael, que decía que se calmara.

─Si vamos de viaje todos juntos, prefiero dejar a un lado las peleas y rivalidades.─ aclaró Gael por detrás.

Adrien suspiró profundamente.

─Lo siento, solo que a veces siento que golpearé a alguien.─ encogió los hombros. Pestañee rápidamente, ¿Adrien golpeando a Demetri?

Aunque ya lo había golpeado anteriormente.

─Ángel, deja de rabiar de la nada, sabes muy bien que Demetri solo le gusta fastidiarte.

─Eso es verdad, me encanta el rostro molesto del ex ángel.─ sonrió de medio lado Demetri. Lo fulminé con la mirada.─ oh Dios, me estás matando con tu mirada, te ves muy sexy, mi ex novia.

─Lo golpeo.─ masculló entre dientes Adrien. Giró y cogió la camiseta de Demetri, pero antes de golpearlo, Gael le tocó de nuevo el hombro, eso lo tranquilizó.

Hubo un momento de silencio.

─Peleándose por una chica, que ridículo.─ dijo la prima lujuriosa.─ no es ni hermosa, ni nada por el estilo. No entiendo a los hombres.

─Nadine.─ dijo Gael, mirándola adustamente. Ella rodó los ojos y suspiró dando por terminado su comentario. Bien, estaba en un carro, con mi novio y mi ex novio- aunque no fue realmente mi novio- además estaba con la prima lujuriosa que me odiaba a muerte. Caray, no estaba en una situación apacible, sino en un campo minado.

Cogí la mano de Adrien, él me miró, su rostro estaba adusto, mi hermoso novio algunas veces era muy celoso y difícil de tratar. Sonreí para tranquilizarlo.

─No le hagas caso en lo que te dice. Vamos a disfrutar estas vacaciones, ¿Bien?─ besé su mejilla. Eso lo relajó.

─Como digas.─ sonrió tenue. Apoyé mi cabeza en su hombro sin soltarle la mano. Terry me miraba con una sonrisa grande en sus labios.

─ ¿Qué?

─Nada, solo estaba mirando una escena romántica de telenovela.

Fruncí el ceño.─ bien, pues obsérvala bien, esta escena es única en su clase.

Soltó una carcajada sutil.

Unas horas después del viaje- y no cualquier viaje- nos detuvimos en un pequeño hotel que quedaba frente a la playa, tenía una vista espectacular, el mar estaba apacible, la brisa acunaba mi cabello, y el olor a agua salada inundaba el ambiente, me recordaba los días cuando mi padre estaba con vida, veníamos a menudo, siempre disfrutando la arena y el sol, pero desde que mi padre murió, dejamos de venir, así que pisar de nuevo la playa era nostálgico.

Entramos al hotel, las paredes de los claustros eran de color caoba, el suelo era de cerámica de color café ceniza, se lo veía presentable. Iba detrás de mis amigos mirando el lugar.

─Somos tres mujeres y cuatro hombres, así que hay tres cuartos, podemos dormir las chicas en un cuarto, y ustedes pueden dormir en los otros, dos hombres en cada habitación.─ dijo Julie sonriendo.




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