Una Niñera para Tres

CAPÍTULO 31

Capítulo 31

Grace

Allí estaba yo, sentada sin habla en el sofá de la sala principal de la mansión, frente a los tres Beckett que me miraban escudriñando mi rostro.

No tenía idea de qué reacción esperaban de mí, pero sí sabía qué era lo que yo quería hacer, por lo que me puse de pie, fui hacia Ethan y lo abracé, apoyando mi cabeza en su pecho y dejándome envolver por sus brazos.

Permanecí así hasta que percibí que los músculos de su pecho y de sus brazos comenzaban a relajarse y recién entonces me aparté un poco para decirle:

—¿Alguna vez has considerado dedicarte a la política? ¡Porque se te dan muy bien los discursos!

Mi comentario, hecho adrede en tono jocoso para distender los nervios que flotaban en el aire, provocaron la risa de Noah y Aaron, quienes luego, discretamente, se marcharon de la sala.

Ethan no rió, sólo esbozó una sonrisa nerviosa.

—¿Así que soy tu novia? –musité sobre sus labios.

—¿De qué otra forma lo llamarías? –fue su respuesta, ya del todo relajado, antes de adueñarse de mi boca.

»Quédate hoy en casa –suplicó luego–. Con mi declaración de hoy seguramente mañana estarán calmados y te dejarán en paz; entonces podrás irte.

—Tenía planes para hoy, pero haré lo que me pides. No imaginé que se armaría tanto alboroto. Hoy me ocuparé de las niñas.

—Será mejor que Lucy las lleve a la escuela, pero estarán felices si tú las despiertas.

Él tenía razón. Yo olvidaba fácilmente que no debía exponerme, y él sólo quería evitarme contratiempos.

Después de despertar a las pequeñas y desayunar con ellas, y apenas Lucy las llevó a la escuela, me dispuse a responder mensajes y llamadas. Mis amigas y mi madre habían intentado comunicarse desde que Ethan había enfrentado a los medios.

.

—Les diste de qué hablar amiga!!! –había escrito June a las seis y treinta de la mañana.

—Me encantooooó!!! –decía Hazel a continuación– Estuvo fantástico tu novio!!! –y había agregado un emoji con los ojitos de estrellas.

—Por cierto, estabas preciosa en el teatro!!! Toda una princesa!!! –otra vez June.

—Hasta yo te habría mirado embobada como te miraba él!!! Ja ja ja –se atrevía Hazel con su entusiasmo de siempre.

—Ríanse mientras yo estoy escondida como una delincuente –les escribí agregando un emoji de desagrado.

No obtuve respuesta; imaginé que por la hora en que respondí ellas ya estarían trabajando, pero estaba segura de que a la noche continuarían con sus mensajes.

Entonces llamé a mi madre.

—¡Grace, cariño! –dijo mamá del otro lado de la línea–. ¿Cómo estás?

—Estoy bien, mamá, no te preocupes.

—Vi la declaración de Ethan en la tele. No sabía nada lo de la nota.

—¡Ay sí! Yo no sabía que se haría viral una simple salida al teatro.

¿Estás segura de que estás bien? Puede ser difícil para ti, acostumbrada a una vida sencilla, estar de pronto en la vidriera de la sociedad. Si te sientes estresada vente unos días a Sedona, ¿de acuerdo?

—Sí mamá, gracias, pero no te preocupes, ya pronto se olvidará todo. Mañana comenzaré a buscar trabajo en las escuelas así que estaré ocupada por unos días, espero conseguir pronto.

.

Esa noche, durante la cena, Noah comentó alegre:

—¡Ustedes sí que armaron un revuelo!

Ethan lo miró serio, levantando una ceja.

—¡No me vas a decir que no es divertido! –volvió a exclamar Noah, riendo.

—Porque no eres tú quien está en el foco de la atención pública –replicó Ethan con desagrado.

—¡Ya sé!, ¡ya sé! Tu privacidad.

—¿Qué es “privacidad”? –inquirió Lycia.

Ethan me miró levantando ambas cejas, como diciendo “a ver cómo le explicas”.

“Privacidad” significa “lo que es tuyo propio y de nadie más”. Por ejemplo: tu espacio, tus cosas, un secreto.

—¿Mi cuarto?

—Tu cuarto no es privado porque lo compartes con Alice.

—¡Yo tengo un secreto! –exclamó ésta contenta de intervenir en la conversación.

Todos la miramos intrigados.

—Hoy le jalé del pelo a Lizzy, ella le contó a la maestra, y la maestra le contó a la directora; eso no es “privacidad”. Pero la directora me dijo que por esta vez no me iba a castigar y que guardemos el secreto. Eso sí es “privacidad”, ¿cierto, Grace?

Por un momento no pude responderle. El ejemplo estaba perfecto pero la situación no era elogiable y sabía que podría ser castigada por eso.

—Sí, cariño –dije al cabo, en voz baja–. Es un buen ejemplo, pero al contarnos el secreto ya no es “privado”



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En el texto hay: romance, amor, diferencia de edad

Editado: 05.01.2026

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