Intentando recordar lo que había sido antes, solo me estaba lastimando yo misma, creyendo ir por el camino correcto, tropecé muchas veces, una ocasión simplemente me quede tirada, ahora que intento levantarme, no encuentro como sostenerme... Solo deseo poder recordar más cosas sobre mi vida, tratar de darle sentido a donde voy caminando, siento que mientras mas avanza el tiempo, poco a poco estoy muriendo.
Llegamos a un pasillo obscuro, había muchas ramas en el suelo, la chica con la que iba me dijo que tuviese mucho cuidado por donde iba caminando, pues en este lugar hay ramas con espinas, por lo que podría lastimarme si no se por donde voy caminando, no podía ver con mucha claridad, ella de lo contrario, me estaba guiando, pues era muy buena caminando por este pasillo, en un momento tranquilo le dije. – Oye, si tu eres mi subconsciente entonces, ¿Como me llamo? Sabes algo de mi pasado ahi afuera?. Ella se quedo en silencio por unos segundos y después me respondio. – Si, lo se, esperaba a que esa pregunta llegara algún dia y pues, la verdad es que ni yo se el como nos llamamos, solo estoy caminando en un bucle el cual así como tu, estoy buscando un camino correcto para encontrarme a mi misma, quiero que salgas y me digas quienes somos nosotras, cual es nuestro proposito, si puedes aun vivir la vida, hazlo, no pierdas la gran oportunidad que la vida nos va a estar regalando, confío en que lo harás muy bien. En ese momento se detuvo justo antes de llegar a lo que parece ser el final de este pasillo, miro de arriba hacia abajo y de un momento a otro me dijo. – Ten cuidado, no estamos solas en este lugar, hay alguien más siguiendo nuestros pasos. Senti un miedo que recorría mi cuerpo, me comenzó a doler la cabeza pero aun asi continuaré hasta donde ella me lleve. Atravesamos una pared y del otro lado había un lugar lleno de luz y tranquilidad, era un parque, en medio del atardecer, el cielo se veía despejado, solo escuchaba el ruido del viento levantando las hojas del suelo y un par de pájaros cantando, mire a la chica y le dije. – Ahora, donde estamos?. Ella miró hacia el horizonte y me dijo. – Estamos en el núcleo de tus nostalgias, aquellos momentos donde creímos sentir algo por un segundo o quizás algo que nos cambió la vida, descuida, creo que aquí no hay peligro. Mire a todo mi alrededor y notaba una soledad que me causaba una miedo a la vez, me acerque a la chica y esta me dijo. – Descuida, no hay nada, solo una paz relajante, acaso nunca sentiste esto ahi afuera? Que acaso no era esto lo que tanto soñabas en tu vida real? No recuerdas este momento?. Mire hacia los árboles qué estaban sobre el camino que íbamos caminando y le dije. – La verdad es que no, tengo un viejo recuerdo de cuando era una adolescente de apenas once años, recuerdo aquel dia en que mis padres me llevaron de dia de campo a un lugar tan alejado de la ciudad y... Ya, es todo, no tengo buenos momentos con ellos, por lo regular tengo solo un par de momentos a su lado más no es siempre. Agacho la cabeza y negando lo que dije me respondio. – Si, pero acaso no hay más ahi adentro? Segura que solo guardas lo malo de todo esto no es asi? Por favor, tienes que encontrar más adentro de ti esa señal. Mire como una hoja iba cayendo al suelo y reflexionando le dije. – Sinceramente solo soy como una hoja amiga... Podré ser verde y llena de vida, pero tarde que temprano me estaré secando hasta un dia... Morir, caeré desde lo más alto hasta lo más bajo y me romperé en mil pedazos mientras el viento se lleva mis restos, descansaré en un lugar diferente, mientras que en mi lugar habrá alguien más en un futuro, eso solo me deja una cosa, en la vida y en este mundo, no importa cuanto trabaje y me esfuerce, siempre va a llegar alguien más joven que yo y me apartara a un lado para asi morir, de esos se trata la vida amiga, somos hojas en este árbol llamado vida. Ella se quedo en silencio por unos segundos incluso con la boca casi abierta, cruzo las manos y me dijo. – Entiendo, tiene sentido lo que tu dices pero, acaso en ese lapso de vida solo trabajaras? Se trata de no solo trabajar, si no de también enseñarles a todos los demás, que tan importante eres tu, pues una hoja, por muy pequeña que sea, tiene una misión y es dar oxígeno a más de mil millones de almas en este mundo, no te parece lógico? Eres importante para quienes saben de ti, no tienes porque sentirte menos, el creer que no vales nada es el principal factor por el cual muchas personas se apagan, muchas almas dejan de pelear solo por creer que sus sueños son fantasías, la fantasía deja de serlo si lo demuestras y lo haces realidad, todos somos importantes amiga... Recuerdalo. Mire hacia el horizonte y vi muchos molinos de viento, todos ellos estaban en una posición que los hacía ver preciosos, mire a la chica y le dije. – Entonces, como puedo darme a conocer?. Sonriendo me dice. – No lo se, eso depende de ti, pero recuerda, el rendirte es tu decisión, no tu destino, así que no culpes al destino por tus decisiones, que aquí hasta la estrella más pequeña puede dar luz aun cuando su tamaño es mil veces más pequeña que una estrella normal.
De pronto en un lapso de no más de diez segundos, todo se hizo de noche, comencé a tener mucho miedo, pues el silencio del ambiente, el viento moviendo las hojas y mi única luz era una luna que no era tan grande y un par de estrellas, sentía que algo muy malo iba a pasar, le dije a la chica que teníamos que irnos de aquí, ella no dijo nada, se quedó en silencio, tanto que temia por que todo esto fuese una trampa, asustada le dije. – Sabes que? Te dejo, seguiré este camino a donde tenga que llegar, no puedo verte bien y no puedo saber si estas en un lado o en otro, necesito ayuda y solo estas en silencio? Vaya, que gran ayuda. Sin pensarlo como pude comencé a caminar por todo el camino que iba por aquel parque, el ruido de las ramas y de las hojas me asustaban demasiado, no recibí ninguna respuesta de ella así que comencé a alejarme de donde estaba parada, podía ver los árboles sin embargo notaba que cada vez había menos, lo que significaba que me estaba alejando de aquel parque misterioso, en las lejanías podía escuchar el ruido que generaban los molinos de viento, era aterrador ya que podía verlos a lo lejos, solo un par de siluetas enormes con sus hélices girando sin parar, el ruido de las ramas se detuvo, escuche pasos qué venían detrás de mi, probablemente sea esta mujer que me ah estado ayudando en este camino, sin embargo cuando ya los escuchaba cerca, se detuvieron, mire hacia todos lados y solo veia una obscuridad qué nublaba mi vista, no podía ver nada más que solo arboles secos y con hojas, de la nada comencé a escuchar risas de niños, mire hacia un lado y vi una pequeña luz de un poste a lo lejos, me acerque a ella y vi que debajo de aquel poste había tres niños jugando con varios juguetes, me quede parada mientras veía como ellos jugaban, eran dos niñas y un niño, me pareció algo curioso el ver a estas tres criaturas jugando en la nada, de la nada y derrepente vi como una de las niñas se separa, tomo un par de muñecas y con su cabeza hacia abajo se separo de los otros dos, se puso en unos dos metros más atrás qué ellos y se puso a jugar, me pareció extraño eso, pues no escuche que alguien la excluyera, incluso el niño le dijo que porque se apartaba, ella no dijo nada y solo tenía agachada la cabeza jugando solo con sus muñecas, los otros dos decidieron respetar su decisión y continuaron jugando, sin embargo conforme avanzaban los minutos, veía que la niña se alejara cada vez más y más, esto me preocupo demasiado, hasta que derrepente, a lo lejos, pude ver como una silueta se formaba, tenia los ojos rojos, eran dos llamas ardientes como el infierno, podía sentir la pesadez de su mirada en mi, sentía que algo malo iba a pasar y así fue, la figura aterradora se lanzó sobre aquella niña, yo también comencé a correr evitando que esa cosa la tomara, por suerte llegue antes que esa figura, tome a la niña en mis brazos y la abrace demasiado fuerte, mire hacia donde quedo la criatura y le dije. ‐ No te voy a dejar que toques a esta niña, déjala en paz. La figura dio dos pasos hacia atrás y con su mano me señaló a mi pecho, enojada le dije. – Que quieres de ella maldito engendro? Dime que es lo que quie...res. Al voltear a ver hacia donde tenia la niña, me di cuenta que estaba abrazando un cadáver, no tenia ojos, sus manos estaban secas, su rostro deforme y consumido por larvas, lo solté de inmediato y quitándome las larvas la figura me dijo – Ahora entiendes? No importa que tanto quieras defender tu pasado, ese pasado esta muerto, no existe ya, deja de culpar a tus tropiezos, pues fueron ellos los que formaron el camino, acepta tu culpa y comienza a caminar, deja de defender momentos que aunque bien, fueron desastrosos, formaron algo en ti, ya sea un sentimiento, un carácter, una sonrisa, pero nunca, nunca intentes salvar lo que no tiene salvación. Después de eso vi como el cielo comenzó a nublarse, cientos de rayos comenzaron a salir por todos lados, el viento se volvió inestable, la figura se levantó aún más, era demasiado alta, un ser terrorífico me veía, me señaló a un lado y me dijo. – Vez lo que pasa? El pasado se convierte en un muerto, tu presente es lo que puedes ver en el espejo y el futuro... Es algo que nadie puede saber sin embargo puedes estar segura de algo, en ese futuro estará la muerte... Así que, deja de ver lo de atrás y vive tu presente, que la muerte te espera en el futuro!. Después de eso comencé a ver como del cielo comenzó a caer fuego y granizo, podía sentir el calor de aquel fuego y el frío de aquel granizo, me dolían demasiado aquellas bolas que eran enormes, la figura no dejaba de verme así que le dije. – Pero, esto es un sueño, donde estoy enrealidad? Que hago aquí? Cual es mi propósito? Quiero encontrar la salida pero no se en donde esta!. Fue aqui donde los rayos fueron cayendo en los árboles y poco a poco los fueron incendiando, después vi como un pedazo de camino se fue rompiendo y debajo de él comenzó a brotar sangre, estaba demasiado asustada, solo quería saber la verdad de todo, mire de nuevo a la figura y me dijo. – Katia Giselle, tu cuenta regresiva ah comenzado, solo tienes hasta el segundo amanecer para volver o tu vida habrá terminado aquí y en la tierra, solo hay una forma de huir de aqui y eso no lo se yo, lo sabe la versión que abrazo la culpa propia y aprendió a caminar sin ver el pasado. Vi que aquella figura se quito su rostro y me di cuenta que era una máscara, debajo de esa máscara estaba aquella chica que me siguió por todo este trayecto, sorprendida le dije. – Créeme que no se lo que hago aquí y mi propósito!. Ella aun molesta me dijo. – Katia... Tienes un gran problema y es que, no has dejado de abrazarte tu pasado, déjalo! Déjalo ya!. Después de eso ella se acercó a mi y me toco la mejilla y fue aquí donde nuevamente vi un sin fin de visiones al mismo tiempo, era mi pasado, mi vida, todo lo que eh caminado estos años, cada buen momento, cada mal momento, cada cosa que me ah pasado desde que era una niña hasta mi actualidad, mis amigos, los que eh dejado en el camino, todo, sentía que tenía la oportunidad de huir siempre y cuando entendiera algo... Y fue esta visión lo que me demostró una cosa, tengo que dejar atrás mi vida pasada, no importa que tanto linda o mala fue, poner los pies sobre la tierra y avanzar hacia la salida, sin dejar de ver lo que soy, Katia Giselle, una joven que ah caído en este mundo por culpa de mis propios errores, quise cuidar mi pasado que olvide mi presente y me desvíe de mi futuro... Ahora solo tengo que hacer una cosa, enfrentar a mis peores pesadillas y salir de este infierno!... Un fuerte estruendo resonó en todo el ambiente, mire a todos lados y podía ver miles de ojos viéndome a mi, enfrente de mi estaba esta chica la cual me veía con mucho enojo, me levante y le dije. – Ya se que hacer ahora, tengo, tengo que volver a aquel edificio y llegar al piso final!. Sonriendo me dijo. – Abraza el presente y deja ir el pasado, el futuro llegará solo...