Al levantar la mirada ahi estaba aquella figura, una figura pálida, sus ojos estaban dilatados y su cabello negro cubría parte de su rostro, su boca estaba cocida con un hilo negro que parecía estar ahi desde hace años, aun con ese hilo, no se como es que pudo comunicarse conmigo, rápidamente me hice para atrás pero me di un duro golpe con la puerta, estaba muy asustada, nunca antes habia visto una figura tan aterradora como esta y peor aun frente a mi, sentía como mis piernas se debilitaban, mi respiración comenzó a acelerarse, solo quería descansar tranquila en mi casa y ahora después de un año de la muerte de Katia, esto me está atormentando mucho. Aquella figura flotaba en el aire, vi como se aparto de mi y empezó a moverse de lado a lado, sin creerlo volvió a hablar, esta vez me hizo una pregunta, ¿Realmente estoy yendo por el camino correcto o simplemente estoy dejándome llevar por mis pensamientos tan dañados? Sus ojos me apuntaban a mi, no dejaba de verme ni por un segundo, su sonrisa me causaba mucha incomodidad pues nunca habia visto un cuerpo de esa forma, asustada solamente le dije. – Primero que nada, dime que eres? Porque vagas en los alrededores de mi casa y porque me atormentas de esta forma?. La figura extendió sus manos y me mostró que en ellas tenia varias heridas que iban desde sus muñecas hasta sus codos, sus manos estaban heridas e incluso note que no tenia dos dedos en la mano derecha, en el silencio escuché un susurro que provenía de ella diciendo. – No soy alguien que pueda lastimar, pero si puedo darte noticias de ti, has atravesado un límite que todos ellos te pusieron sin tu consentimiento pues, ellos les encanta atacar por diversión, cuidado. Después de eso parpadee por una vez y esa figura desapareció, después de eso escuché como la puerta se intento abrir, por el miedo me arrastre a un lado y deje que se abriera, luego de varios intentos se logró abrir y vi que era mi madre, molesta prendió la luz y con un fuerte grito me dijo. – Hay hija de la chingada ya estas con tus estupideces de nuevo. Traia varias cosas en su brazo derecho y las dejo caer por la molestia al verme tirada, rápidamente me levante y le dije. – Mamá hazme caso por favor, esta casa tiene cosas aterradoras, eh visto figuras sobrenaturales en los cuartos y también afuera en el patio. No me dejo terminar cuando de su boca me dijo. – Siempre son las mismas cosas Samantha, cuando vas a entender que eso no existe? Solo es tu estúpida imaginación por ver tantas películas de terror. Luego de no creerme rápidamente me acerque a ella y la confronte respondiendo. – Oye madre que le pasa? Porque siempre lo que busca es excusa para molestarme y hacer menos mis emociones y sentimientos?. Ella luego de decirle eso me dijo. – Mira quien lo dice, eh pasado gran parte de ru vida cuidándote y me sales con esto, que tienes Samantha Garza? Acaso no te cuide bien o que?. Evite que levantara sus cosas y le dije. – Pues eso mismo le iba a decir, tantos años que eh tenido que soportar sus miserias y sus regaños, sus burlas y maldiciones, nunca se ah sentado a hablar conmigo sobre el como se siente y nunca le eh preocupado en lo absoluto. Fue aqui donde las cosas comenzaron a subirse de tono y ella molesta con lo que dije me soltó una bofetada diciendo. – Samantha, eres idéntica a tu padre, ambos son buenos para nada! Te crie desde que naciste y siempre optaba por evitar que tu siguieras sus malditos pasos y mira como quedaste, eres una vergüenza para mi, por algo tu padre murió hace ya casi 15 años, pues el no quiso ver la basura en que se convirtió su hija. Luego de esto algo me llegó al corazón y me lleno de sentimiento, ver que mi madre de su propia boca me decia eso fue algo tan... Deprimente, agache la mirada y viendo mis manos cerré los puños y volviendo mi mirada a ella le dije. – Usted es alguien horrible, como pude soportar tanto tiempo en este infierno? Usted nisiquiera puede llamarse madre después de lo que dijo, padre era un ser humano increíble, no era perfecto pues nadie lo es, el se mato dia tras dia para darme la mejor educación y los valores para depender de mi misma, me crío con todo su amor hasta donde pudo, su enfermedad lo consumió y fue de modo que el murió, no es nada de lo que usted dijo! Madre... TE ODIO!!. Me aparte de ella y me dirigi a mi cuarto furiosa, saque una caja la cual tenia fotografías de mi padre, cerré la puerta y me deslice sobre ella hasta caer al suelo, entre lágrimas comencé a ver cada fotografía que tenia con el, de alguna manera parecía que aun tenia guardado el sonido de cada momento que viví junto a él, su sonrisa, sus historias, estaba triste, enojada y decepcionada por lo que habia escuchado de mi madre, tome aquella caja y saque más fotos que tenia con el, una de ellas era cuando yo era pequeña, aun tengo en mi memoria aquel momento en donde una noche el decidió tomar un poco y ya borracho me mando a llamar, por suerte era sabado por la madrugada, me subió a sus piernas y sonriendo me dijo "Hija, estoy muy orgulloso de ti, se que vas a ser una mujer importante en esta casa y nunca, pero nunca te hagas menos por nadie, nisiquiera por nosotros" mirando con mucha nostalgia esta foto llovieron las lagrimas sobre mi, entre mi lamento y silencio escuchaba como mi madre maldecía en la cocina luego de ver que todo estaba en desorden, levante la mirada a mi techo y solo dije... Padre, cuanta falta me haces aquí, te extraño mucho. Agache mi rostro hacia el suelo y di un fuerte suspiro, tome las fotografías que habia sacado y las volví a guardar donde estaban, saque una pequeña maleta que tenia entre mi ropero y mi vanity y empecé a meter un par de prendas, este era mi dia, si solo soy una estúpida carga para ella, entonces veré si es feliz sin mi ausencia, no voy a estar en un lugar donde solo soy una escoria y no seré valorada de la misma forma que mi padre lo hacía, quizás estoy cometiendo varios errores pero aun asi lo único que quiero es poder encontrar mi propio valor aunque me tenga que acoplar a una nueva vida y empezar desde cero.