Una noche no basta (editando) #1

Cap 10

NARRA TRAVIS

 

Horas antes de encontrar a Luciana

-Te lo digo en serio Travis, creo que le gustas a Luciana solo tenías que ver como brillaban sus ojos al mirarte, aprovecha ve por ella

- ¿estás seguro?

Digo con una mueca en el rostro, no sé si sea cierto lo que dice mi mejor amigo, pero quiero intentarlo Luciana me gusta y mucho, no precisamente para una follada, bueno si quiero follarmela, pero no la quiero solo para eso…

La veo a lo lejos , se ve preciosa sus mejillas están sonrojadas y se abraza a si misma, hace bastante frio esta noche , de repente alguien se cruza en mi camino y se lanza sobre mis labios, no es la primera vez que me pasa así que no me sorprende , la chica besa muy bien mi lado salvaje y mujeriego sale a flote y por instinto pongo mis manos en su cintura ,le devuelvo el beso solo por unos segundos, reacciono separándola de mí y ella me mira con una sonrisa satisfecha

-Felicidades bombón

dice esto y se va, recuerdo que Luciana está ahí y la busco con la mirada desesperadamente, no la veo en el lugar donde estaba y camino a pasa apresurado Pete me sigue también buscándola

- ¿Adonde se fue?

-no lo sé viejo, desapareció hace un momento estaba aquí

- ¡mierda!

digo gritando golpeo la pared y mi amigo Pete solo pide que me calme

-vamos afuera quizá esta esperándonos allí

-tienes razón

salimos de las viejas bodegas, pero no está por ningún lado camino de un lado a otro, pero nada no está...

-se fue...

- ¿y que esperabas después de la escena que armaste con la castaña? eres un idiota Travis, esta vez la cagaste hasta el fondo

- ¿pero si no tengo nada con Luciana?

- ¿y por eso tenías que restregarle en la cara que eres un puto mujeriego?

- ¡ahrgggg ¡soy un cabrón, maldita sea

-es mejor que salgamos a buscarla es muy tarde y por aquí rara vez pasa un taxi no puede ir muy lejos, tu busca en tu moto yo iré en mi auto

-está bien

Es lo único que digo, me siento el ser más miserable de la tierra soy un imbécil. Pete tiene razón herí a Luciana y estoy seguro que esto me saldrá muy caro.

Subo a mi motocicleta son casi las 4 de la mañana y ninguna señal de ella, marco a su celular, pero me manda directo al buzón, y ¿si le paso algo?, ¡no joder! no me lo perdonaría.

Continúo conduciendo a baja velocidad calle por calle mi teléfono suena y detengo la motocicleta, es Pete

- ¿la encontraste?

Es lo primero que digo al contestar, un suspiro cansado suena del otro lado y mis alarmas se encienden, Pete hace ese gesto solo cuando está preocupado, un nudo se forma en mi estómago y mi corazón se acelera

-no amigo, lo siento ya busque por todos lados y no está

-entiendo, ve a casa Pete yo seguiré buscándola ya has hecho mucho por mí.

digo en un tono cansado y derrotado

-estas seguro bro?

-sí, vete a casa si tengo noticias te marco

-está bien, mantenme informado, suerte amigo

-adiós

Cuelgo la llamada, y apoyo mi cabeza sobre mis manos, el último lugar al que decido ir es a su casa son las 5 de la mañana si no está allí no sé qué haré, me siento desesperado no soporto la idea de que algo le haya pasado no a mi Luciana.

Enciendo la moto y tomo camino hasta su casa, estaciono frente a su casa y bajo de esta, por favor Dios que este aquí, que este aquí....

Subo a su ventana como siempre y la veo allí plácidamente dormida como un mismísimo ángel, un alivio recorre todo mi cuerpo y solo tengo ganas de lanzarme sobre ella y besarla me acerco en silencio a su lado y acaricio con cuidado su cabeza.

-tenía tanto miedo de que algo te ocurriera pequeña.

no, podría soportarlo es que de solo imaginarlo ¡mierda!

Doy un casto beso sobre sus labios y me alejo para sentarme en un sillón que está en la esquina de su habitación.

Luciana Collins me vas a oír, solo espera que despiertes hoy conocerás a la Bestia Ford

observo como duerme y me quedo como un tonto mirándola, es tan tierna, suspiro y desordeno mi cabello en un gesto desesperado

lo siento ...

Digo en un pequeño susurro sé que no está escuchando y aprovecho para decirlo es algo que no me atrevo a decir en voz alta, mi orgullo no me lo permite.

No sé cuánto tiempo pasa y su alarma comienza a sonar, me pongo en posición de chico malo esperando que despierte.

Finalmente se sienta en la cama y enseguida noto sus ojos hinchados y rojos, pareciera que estuvo llorando mucho tiempo, ella me observa sin poder creerlo y contengo las ganas de reír por su expresión

 

-Buenos Días Luciana .... ¿dormiste bien?

digo en un tono frio y seco

 

-Travis... ¿qué haces aquí...?

dice con la voz un poco ronca y entrecorta.

Me levanto del sillón y camino en su dirección con el ceño fruncido

- ¿por qué te fuiste así?

Se quita las sabanas de encima y se levanta de su cama dejándome idiotizado, sus largas piernas quedan descubiertas y solo lleva puesto un pequeño short gris y una blusa de tiras blanca no lleva puesto su sujetador así que puedo ver sus preciosos pechos redondos bajo la casi transparente tela.

Hago una carraspera incomodo y aparto mi mirada, no te desconcentres Travis recuerda que estas furioso ¡vamos tú puedes! me animo mentalmente.

-pues te vi ocupado y decidí irme por mi cuenta, igual no era obligación traerme a casa

Camina hasta su tocador y recoge su cabello en un moño alto dándome una buena vista de su culo ¡mierda! me lo está poniendo difícil.

-claro que era mi obligación traerte, ¡fui yo quien te llevo a ese lugar!

Grito y doy un puñetazo a la pared. ella me mira con los ojos abiertos está asustada




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