Esa noche Patrik organizo una cena sorpresa, para sus amigos e Iris, ellos no tenian idea de que ese dia se encomtrarian pro primera vez. Ya en la casa de Patrik, cuando Bell cruzó la puerta , se detuvo por un instante, sus ojos recorrieron la mesa cuidadosamente decorada, las velas encendidas, el vino en su mano... y la figura inesperada de su hermano conversando con Patrik.
Una punzada atravesó su pecho, pero lo disimuló con una sonrisa nerviosa.
Bell:
—Hace unos días, Patrik me escribió. Me dijo que quería hablar conmigo...
Que llevara vino a su casa y que supuestamente ibamos a cenar solo nosostros dos. Yo... supuse que quería algo más. Tal vez me ilusione muy rapido, pero pensé que al fin hiba a ver una señal, una chispa...creí que estabas empezando a sentir algo por mí. Pero veo que... solo soy una más en la lista de invitados.
La tensión llenó el aire como un perfume amargo. Bell no imagino que Patrik invitaria a alguien mas, asi que al entrar vio a su hermano y el lo miró con incomodidad, mientras Patrik sostenía su copa con expresión serena, pero firme.
Hermano de Bell:
—¿Bell, sabías algo de esto?
Bell (frunciendo el ceño):
—¿De qué hablas? No entiendo lo que insinúas.
Felipe:
—La cena que ha organizado Patrik... no es solo un encuentro casual.
Él quiere presentarnos a alguien, a su novia.
El silencio fue un trueno invisible, escuhar eso de la nada, para Bell fue como si hubieran clavado un cuchillo en el pecho , se quedo en shok por unos minutos y no dijo nada, solo respondio como si fuera cualquier noticia.
Bell (murmurando incrédula):
—¿Qué...?
Sus ojos buscaron a Patrik, aferrándose aún a una esperanza inútil.
Bell (con voz quebrada):
—Patrik... recuerdo muy bien que dijiste que no querías estar con nadie. Que el amor no era para ti, ¡que paso?
Patrik (al fin hablando, con calma y convicción)
—Lo creía...pero me equivoque, ahora me encuentro rendido ante el amor
Por eso cambié de opinión. A veces, las personas correctas llegan cuando menos lo esperas. Y yo no pienso dejar pasar esta oportunidad. No esta vez
Bell intentó sonreír, pero sus ojos delataban el temblor de su alma. Había apostado su deseo contra la indiferencia... y había perdido.El vino seguía en su mano, pero ya no sabía a celebración, sabía a despedida.
Patrik: Cariño viniste... pasa.
Iris (con una sonrisa amable): Hola a todos. Mucho gusto.
Bell (haciendo el esfuerzo por no mostrar lo que sentía): Hola... bienvenida.
Patrik: Chicos, ella es Iris... mi novia.
Felipe (murmurando asombrado): Wow... es igualita a...
Patrik (callo a Felipe de inmediato mandandolo a la cocina): ¿Qué tal si toman asiento sentamos?
"Realmente es ella... pero ¿cómo es posible? Si todo fue producto de tu imaginación", pensaba Felipe mientras la miraba fijo.
Patrik (hablo bajo): —Es bonita, ¿cierto?
F: —Muy bonita, de hecho. Se ve mejor que la escultura.
P: —Lo se , es perfecta, el rostro que tengo frente a mí, es completamente idéntico.
Bell (confundida): —¿Idéntica a quién?
Iris, que justo pasaba a la cocina a dejar las flores que había comprado, alcanzó a escuchar la palabra "idéntica" y volvió con una ceja levantada.
Iris: —¿De qué están hablando?
P: —De nadie, no les hagas caso. Felipe mira demasiada televisión.
Felipe: —Sí, de hecho, me refería a una actriz. Eso es todo.
Bell: —¡Estaban comparando rostros de actrices?. (La verdad no tenia idea de que estaban hablando asi que solo interveni )
Felipe: —Así es, algunas tienen un parecido increíble.
Iris percibió algo tenso en el ambiente, pero se lo tomó con calma. Sonrió, sirvió el vino, y se sentó junto a Patrik a seguir la cena, mientras Bell y Felipe salieron al patio.
Bell (molesta): —¿Me puedes explicar por qué la miras así? La estás incomodando, parece que ya la hubieras visto antes... ¿qué están tramando? ¿La conocías de antes? ¿Acaso están engañando a Patrik?
Felipe: —¡Claro que no! ¿Hermana qué tonterías dices?
Bell: —Entonces quiero una buena explicación. ¡Explícamelo ya!
Felipe (suspira): —Está bien. No grites. Es difícil de explicar, mejor acompáñame, tienes que verlo tú misma.
La llevó al taller privado de Patrik. Cuando Bell entró, se quedó paralizada.
Bell: —¿Pero qué es esto? ¡Esto...se parece a Iris! ¿Cómo pudo hacerle una escultura tan rápido?
Felipe: —Sorprendente, ¿no? Es idéntica.
—¡No me refiero a eso! Lo que quiero decir es... ¿cómo puede ser que Patrik se haya enamorado de ella tan profundamente?
En ese instante su mente recordo algo, cuando ellos eran unos adolecentes y estudiaban en el mismo colegio
Bell : —¿Patrik, alguna vez te has enamorado de alguien?
Patrik: —No... y no creo hacerlo.
—Yo sí.
—¿De qué hablas? Estás loca, ¿cómo puedes amar a alguien sin antes representarlo en una obra?
—¿Una obra? ¿A qué te refieres?
—Una obra es una representación...
Bell: —Ya sé qué es una obra, lo que quiero saber es: ¿por qué y a quién se la dedicarías?
—Si algún día me enamoro, le haré una escultura. La dibujaré para que siempre esté conmigo.
Bell —Qué hermoso...
Patrik: —¿Y tú?
—Creo que, para mí, con solo verlo todos los días y que esté a mi lado, es suficiente.
—Qué ridícula eres.
Bell: —¡No lo soy!
Patrik: —¡Sí lo eres!
Bell: —¡Que no!
(Los dos ríen, inocentes... mientras Bell empieza a idealizarlo sin saberlo.)
volviendo al presente y del recuerdo
—¿Por qué dices que realmente se enamoró?
—Porque me lo dijo hace años. Que, si algún día su musa aparecía, él la esculpiría. Y desde entonces, ¡notas la diferencia?; mira estas piezas. Hay varias con su rostro, pero esta... esta es especial.
Editado: 18.05.2026