El reino tenía una historia favorita.
La contaban en las plazas, en las tabernas y entre los muros del castillo.
Hablaba de una reina bondadosa que enfermó durante la gran peste.
Hablaba de un rey que hizo todo lo posible por salvarla.
Hablaba de una tragedia que nadie pudo evitar.
Generaciones crecieron escuchándola.
Creyéndola.
Repitiéndola.
Era una historia hermosa.
Lástima que no fuera verdad.
Dejar sus votos y comentarios que me animan mucho.