Una oportunidad

Recuerdos

Mantuve la mirada en la calle mientras el vehículo avanzaba por el camino al instituto. Falté unos días por que sufrí un accidente, al entrar al instituto Lucas, mi mejor amigo corrió hacia mí y me abrazo con fuerzas.

-Qué bueno que ya volviste, estaba preocupado por ti- dijo con un mohín, liberándome de sus brazos. Estaba al tanto del accidente, había estado conmigo dos días enteros. Pero solo sabía que el auto se cayó, no sabía que había sido mi culpa

Lucas era castaño, ojos azules, era dulce, sensible y muy amable, fiestero. Habíamos sido amigos desde niños, él siempre había sido mi apoyo y yo el suyo. De niños me conto que su padre golpeaba a su madre y a él también, hasta su mama se cansó y lo dejo. Todo eso había afectado mucho a Lucas.

Supongo que por eso es muy sensible

- ¿Estas bien? – me pregunta.

-Si, no te preocupes- digo forzando una sonrisa. Me ve fijamente unos segundos, me conoce lo suficiente para saber que estoy mintiendo.

-Está bien- musita dejándolo pasar por ahora.

Hace tres días desperté en un hospital, con la noticia de que solo yo había sobrevivido al accidente donde estaba con mi mama. Ayer fue su velorio, esa noche llore hasta quedarme dormida, todo era mi culpa. El accidente era mi culpa, íbamos discutiendo en el auto, estábamos gritando tanto que no nos dimos cuenta que en auto venía a toda velocidad hacia nosotras, mama hizo una maniobra para esquivarlo y como consecuencia caímos de un puente. Recuerdo estar ahogándome, y un par de ojos verdes sacándome del auto y dejándome en el asfalto antes de desmayarme.

- ¡Leslie¡- grita Lucas sobresaltándome.-No me estas escuchando, te estaba diciendo que un chico se unirá hoy al instituto.

- ¿A medio año? - digo extrañada recuperándome del susto. En respuesta Lucas se encoge de hombros.   

El pasillo queda en silencio cuando un chico que nunca había visto entra, es pelirrojo, sus ojos son muy verdes. creo que lo he visto en otro lugar, tiene algo familiar.

De cualquier manera, no soy la única que lo mira todos los presentes se le quedan viendo. Veo de reojo que Cindy lame sus labios ante la vista, haciendo que ruede mis ojos.

El chico pasa por el pasillo sin mirar a nadie. Sin poder evitarlo lo sigo con la mirada, escucho una tos a mi lado, me giro para ver a Lucas mirándome con una sonrisa burlona en su rostro.

-Que buena vista ¿No? - dice irónicamente riendo. Todavía tengo la sensación de que lo conozco de algún lado.

Deben ser ideas mías

- ¿Quieres hacer algo hoy? - pregunta mi mejor amigo- Creo que necesitas distraerte. Le sonrió un poco.

-Está bien- musito.

-De acuerdo- asiente- pasare por tu casa más tarde, ahora tengo que ir a clase. Me da un beso en la mejilla y se va caminando.

Yo también voy a clase, entro en uno de los salones. Se siento en un lugar vacío. La clase para cuando la secretaria interrumpe al maestro, presentando al alumno nuevo. Se llama Trevor Cipriano, le dicen que se siente donde haya lugar, casualmente es al lado mío.

Durante la clase lo veo un par de veces de reojo, no sé si lo nota. Cuando lo hago por quinta vez noto que me devuelve la mirada, dirijo mi atención al maestro, pero ya me sonrojé.

No vuelvas a mirarlo

Le hago caso a mi conciencia, no vuelvo a mirarlo. La mañana termina sin incidentes. Lucas pasa por mi casa en la tarde, hacemos un maratón de películas y comemos papas fritas. Él siempre ha tenido la suerte de ser transparente y eso me a ayudado mucho a conocerlo. Toda la tarde he tenido la sensación de que algo le pasa.

-Lucas- lo llamo, voltea a verme. - ¿Qué pasa? Respira hoy hondo.

-Mi papa vino a buscarnos, quiere convencer a mama de volver a ser una familia. Abro mis ojos en sorpresa, su papa ya salió de la cárcel y quiere volver a hacer lo mismo.

- ¿Qué dijo tu mama? - me escucho preguntar. Suspira

-Mi mama está cansada de cuidarme ella sola, yo le dicho que puedo conseguir un trabajo para ayudarla, pero no quiere.

Puedo entender a la señora Lewis, cuidar sola de un hijo no es fácil, pero es mejor que un esposo que te pega. El mueva la cabeza como sacando esos problemas de su cabeza, parece que los dos estamos mal. Tenemos que apoyarnos mutualmente.

-Te quiero- dice de pronto. Lo abrazo en respuesta, me devuelve el abrazo.

-También te quiero- afirmo.

- ¡Mama¡¡Cuidado¡- grito viendo un auto por cerca de nosotros. Lo siguiente que veo es nosotras cayendo y ahogándonos en el rio, veo una persona nadando hacia mí. Me saca del auto, sus ojos son verdes.

Despierto sobresaltada, respiro hondo intentando calmarme. Esa era la primera vez que tenía una pesadilla sobre esa noche, intentar volver a dormir es imposible, así que me levanto de la cama y voy al salón a ver una película.

Lo más recuerdo de esa noche es los ojos verdes del chico que me salvo. Me pregunto porque no dio su identidad, no puede agradecerle, ojalá algún día pueda hacerlo.+

Mantuve la mirada en la calle mientras el vehículo avanzaba por el camino al instituto. Falté unos días por que sufrí un accidente, al entrar al instituto Lucas, mi mejor amigo corrió hacia mí y me abrazo con fuerzas.

-Qué bueno que ya volviste, estaba preocupado por ti- dijo con un mohín, liberándome de sus brazos. Estaba al tanto del accidente, había estado conmigo dos días enteros. Pero solo sabía que el auto se cayó, no sabía que había sido mi culpa

Lucas era castaño, ojos azules, era dulce, sensible y muy amable, fiestero. Habíamos sido amigos desde niños, él siempre había sido mi apoyo y yo el suyo. De niños me conto que su padre golpeaba a su madre y a él también, hasta su mama se cansó y lo dejo. Todo eso había afectado mucho a Lucas.

Supongo que por eso es muy sensible

- ¿Estas bien? – me pregunta.



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En el texto hay: vampiro

Editado: 07.07.2022

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