Una promesa por cumplir

Capitulo 10

Me siento tranquilo de que Megan esté por fin con nosotros. Lo bueno fue que nos confirmaron que no hubo ningún tipo de abuso. Por ese lado sentí alivio, aunque no iba a ser fácil que ella olvidara este episodio de su vida; con ayuda, podría superarlo.

—Señor, hemos encontrado a los gemelos —me informa el detective al entrar en mi despacho.

—Dime, por favor, que están bien —murmuro, afligido. Cada uno de ellos ha tenido que pasar por un infierno.

—Sí, señor. Por lo menos no les fue tan mal como a los otros. —Cruzo las manos encima del escritorio, examinándolo.

—Dime dónde están.

—Se encuentran en un internado. —Me pasa unos documentos y empiezo a examinarlos—. Al parecer los enviaron a ese lugar. —Me pongo de pie e informo al equipo de seguridad y a mis abogados para que nos acompañen.

Estamos frente a la madre superiora, que se muestra sorprendida por la historia que acabo de relatarle. Mira los documentos que uno de mis abogados le ha entregado, los revisa y luego me mira fijamente.

—Es sorprendente todo lo que han tenido que pasar estos niños, señor…

—Cuper. Aidan Cuper —respondo.

—Bueno, señor Cuper, todo esto es asombroso, pero debo decirle que no puede llevarse a los niños de este lugar. —Me tenso de inmediato—. Por lo que ha dicho, estos niños ya han sufrido mucho. Además, usted no tiene ningún parentesco con ellos, así que no puedo entregárselos, a no ser que venga por ellos algún familiar directo o alguien que tenga su custodia. —Aprieto la mandíbula.

—Usted no entiende, madre superiora. Esos niños no tienen familia, solo se tienen a ellos mismos y, como le expliqué, su hermana mayor aún está desaparecida —digo, conteniendo mi rabia—. Yo seré el adulto responsable hasta que ella aparezca.

—Señor Cuper, ya me explicó que ella está desaparecida, pero también sé que no tiene la custodia de sus hermanos. Al contrario, los secuestró del sitio de acogida y… —La interrumpo.

—Ella lo hizo porque iban a entregar a sus hermanos en adopción y…

—Así como usted no tiene modales, yo tampoco los tendré —me dice, molesta por haberla interrumpido—. Pienso que la joven fue muy egoísta al llevárselos de esa forma y exponerlos a pasar necesidades. A esta hora podrían haber sido adoptados por una buena familia y no habrían tenido que pasar por todo lo que han pasado.

—Mire… —No me deja hablar, pues me manda a callar levantando la mano.

—Lo siento mucho, pero a esos niños no se los lleva de este lugar. No permitiré que sigan pasando necesidades.

—¿Acaso no entiende, madre superiora? —digo entre dientes—. Esos niños jamás pasarán necesidades, porque yo mismo me encargaré de darles todo.

—¿Con qué fin, señor Cuper? —pregunta, examinándome—. ¿Por qué se va a hacer cargo de ellos sin ser responsable de sus vidas? ¿Acaso lo hace por la hermana? Sería una forma de ganársela, ¿no cree? —Me levanto molesto; ya no soporto más a esta mujer.

—Lo hago porque ellos me salvaron y me ayudaron cuando más lo necesité. Lo hago porque me nace del corazón. —Apoyo las manos en su escritorio—. Lo hago porque me da la gana. —Ella abre los ojos—. Le diré algo, madre superiora: tenga por seguro que esos niños jamás tendrán ninguna necesidad. —Me incorporo—. Yo les daré las herramientas para que construyan su futuro y no permitiré que nadie les vuelva a hacer daño. —Me observa, pero no dice nada.

—Madre superiora, no queremos que esto se salga de las manos, pero estamos dispuestos a ir a los tribunales si es necesario —interrumpe mi padre.

—Ustedes no tienen su custodia y dudo mucho que puedan hacer algo —dice ella. Observo que mi padre sonríe.

—No se preocupe, madre. Mi esposa y yo estamos dispuestos a adoptar a los chicos. —Lo miro sorprendido—. Ellos ya hacen parte de la familia.

—Papá, yo puedo adoptarlos —interrumpo. La verdad es que ellos son mi responsabilidad, y qué mejor forma que adoptarlos yo mismo.

—No puedes, hijo. No estás casado y eso complicaría la adopción. En cambio, yo tengo un hogar que puedo brindarles. —Sonríe—. Espero que no te moleste tener más hermanos. —Lo miro con orgullo y, sin importarme la presencia de la superiora, lo abrazo.

—Gracias, papá —digo con lágrimas en los ojos—. Gracias por hacer esto por ellos. —Mi padre me da unas palmadas en la mejilla.

—Esos chicos no solo ganaron tu corazón, también se ganaron el nuestro. —Escuchamos un carraspeo y mi padre y yo nos separamos para mirar a la madre.

—Muy emotivo todo, pero hasta que no tengan la custodia legal, no podrán llevárselos.

—No se preocupe, madre superiora. Mis abogados harán los trámites y muy pronto nos los llevaremos —dice mi padre, levantándose y acomodándose el saco—. Pero no creo que haya ningún problema que no podamos resolver en este momento.

—Yo creo…

—Los señores Cuper ya le informaron que adoptarán a los chicos. No le veo ningún problema, a no ser que tenga algo que esconder —dice uno de mis abogados.

La madre superiora mira con furia a mi abogado. No responde, solo asiente, y todos salimos por un pasillo hasta llegar al patio, donde varios niños juegan. Busco con la mirada a los gemelos, pero no los encuentro hasta que veo a dos copias sentadas en una banca. Me acerco y ellos no se inmutan ante mi presencia hasta que carraspeo.

Primero veo a Michael, que levanta la mirada, abre los ojos de par en par y se lanza a mis brazos. Luego miro a Matías, que no ha sido capaz de levantar la vista. Suelto a Michael y me acerco a él. Cuando estuve en la cabaña pude diferenciar a los gemelos: aunque son parecidos, Matías tiene una pequeña cicatriz en la ceja izquierda y los ojos de Michael son más claros.

—Mocoso, ¿aquí no te enseñan a saludar? —digo, tratando de molestarlo, pero escucho un sollozo y el corazón se me oprime. Me acerco a abrazarlo y él me responde.

—Tranquilo, diablillo, ya vine por ti para que sigas siendo mi pesadilla. —Lo escucho reír en mi cuello mientras llora. Lo aparto y mi rabia se dispara al ver su rostro.



#1372 en Otros
#213 en Relatos cortos
#4384 en Novela romántica
#1264 en Chick lit

En el texto hay: familia, amor, promesas

Editado: 06.09.2024

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.