Una sola regla

Capitulo 5

Me sentía tan estúpida, no entendía ¿Por qué había desviado mi verdadera pregunta?, ¿Por qué me sentía tan incómoda? Y lo más importante ¿Por qué estaba tan enojada?

Entre al baño lo más rápido que pude y me lave la cara, sí que lo necesitaba estaba hirviendo de la vergüenza… ¿Por qué siempre me tenían que salir así las cosa?

-¿Qué paso?, porque te demoraste tanto- se veía preocupada – ¿acaso hablaste con él?

-No, no pude- baje mi desganada mirada –estaba con su novia- su semblante cambio inmediatamente – ¿novia?- continuo burlona – que no lo sabes- ahora si era cierto que estaba completamente confundida, ¿Qué no sabía?

-De lo que se dé Daniel él jamás- una estruendosa voz callo a Michel de inmediato, era el profesor.

-¡Señoritas! Por favor, podrían dejar dictar la clase o lo siguiente que verán será una calificación que no les vendría para nada bien- finalizo con una sonrisa burlona…maldito profesor de matemáticas.

Las dos nos callamos de inmediato y aceptamos con la cabeza, fue incómodo.

-En descanso te cuento- me susurro Michel al oído

***

-¿Ahora si me puedes contar?-estaba fastidiada, esa clase había pasado lentamente y necesitaba saber lo que ella tenía por contarme –estuve matándome esa clase fue interminable.

-Valla sí que te tomas enserio todo lo que tenga que ver con Daniel- decía burlona, trataba de no reír, pero moría en el intento y eso me fastidiaba.

-No intentes interpretar que Daniel me importa, solo me dio curiosidad-recalque aún más enojada.

-Bueno, bueno, bueno cálmate gruñona- tenía una gran sonrisa –Daniel nunca ha tenido novia, lo único que ha conocido son “zorritas” con las que solo ha jugado, no te recomendaría estar tan cerca de él, capaz y- me miro de arriba abajo -¿Cómo decirlo sí que suene grosero?- se quedó pensativa mientras peinaba su cabello -¡sí!, capaz y te convence.

Mi mente estaba por explotar ¿zorritas?, ¿Daniel? ¿Esas ideas juntas no las asimilaba en mi mente.

-¿A qué te refieres con zorritas?- remarque en la última palabra.

Su mirada se tornó sorprendida –no puede ser Les, no puedes ser tan inocente- esperaba una respuesta de mi parte pero la ignore, así que siguió –me siento como una idiota por explicarte, pero, igual lo hare- suspiro mientras sacaba su celular de sus bolso –él ha estado con todas las chicas de esta escuela, o bueno, casi todas. Ha jugado con sus sentimientos, las usa, se acuesta con ellas y las deshecha, para él es así de simple- su rostro se puso mucho más serio –esas tontas se creen mucho solo por meterse en la cama con el “gran Daniel Miller”- finalizo sarcástica –de verdad son tan estúpidas

La verdad me costaba creer en las palabras de Michel, había sido tan amable y atento, parecía ser un chico muy dulce.

-Bueno, pues igual eso a mí no me incumbe- no quería opinar ni a favor ni en contra, en realidad ni siquiera conocía Daniel.

*De nuevo en las aburridas clase*.

Mi atención no estaba en lo que balbuceaba el profesor, sino en el reloj, debía salir ya de ese maldito encierro o juro que te volveré ¡loca!

*¡La campana por fin sonó!*

-Les, ¿quieres que te acompañe?-Michel era muy amable, además vivamos casi en el mismo vecindario y eso me agradaba.

-¡si! Claro, que mejor que no tener que irme sola- sentí que alguien tocaba mi hombro, voltee y era Daniel.

-Vamos Leslie- dijo señalando su auto.

-¡Eh!, gracias Daniel, pero, me iré con Michel- a ella el no parecía caerle para nada bien, lo mirada con incomodidad y enojo.

-Si niñero ¿la puedes dejar en paz?-su tono se hizo retante, ¡oh!, no de nuevo, volví a sentir todo mi cuerpo (especialmente mis mejillas) arder. La mataría con mis propias manos, juro que lo haría.

-¿niñero?- la miro burlón y se acercó ligeramente a ella -¿acaso estas celosa cariño?- entro a su auto y me hizo una seña –además tu hermano te espera.

-Sabes Michel- apenada –nos vemos mañana- pareció enojarse pues se fue sin siquiera despedirse.

Entre al auto y evite a toda costa entrar en contacto con él, ¡estaba molesta!

-¿Qué pasa?- al parecer quería apagar el incómodo silencio que nos invadía, pero, esas mínimas palabras despertaron mi furia.

-¿Qué me pasa?, me sorprendes Miller, eres tan cínico – deje de mirar el camino y lo mire -¿así que quieres saber qué demonios me pasa- puso toda su atención hacia mí –no debiste tratar a Michel de esa manera, de verdad no se lo merecía.

Su cara no dejaba de tener una maldita sonrisa –no es para tanto relájate- ni siquiera me moleste en contestar, permanecí callada todo el camino hasta llegar a casa.

***

-De verdad que eres un imbécil- cerré la puerta de un portazo (no me moleste en despedirme).

Me acurruque en mi cama y pensé en lo que le había dicho a Daniel.

-Creo que fui demasiado dura con el- pensé -¿y si le pido perdón? Después de todo no estaba de más hacerlo.

“Claro le regalaría un pastel iría a su casa (después de todo vivía a unas cuantas cuadras) y le pediría perdón.

Tome el paste, pero, una voz me detuvo…Alex.

-Espera- frene en seco -¿A dónde vas?- obviamente no le diría que iría donde Daniel -¡eh!- trataba de parecer lo mas creíble posible, pero era muy mala mintiendo –estaré con Michel, le daré esto- mostré el pastel. Realmente parecía no recordar quien era Michel

-No te demores enana.

***

Me tomo tan solo unos minutos llegar a su casa.

-¡Okey!, Leslie no es para tanto, solo le pides perdón y ya- respiraba hondo tratando de tocar la puerta pero regresaba a lo mismo.

-Daniel, lo siento mucho no debí de decirte eso, no Leslie, eso está más que mal- me decía a mí misma –Daniel perdóname ¡eh, no!- llegue a la conclusión de que si seguía así jamás haría por lo que estaba hay.

-No Les solo toca la puerta…1, 2,3- toque el timbre, estuve hay varios minutos hasta ver a Daniel, estaba sin camisa y despeinado.




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