Una sola regla

Capitulo 28

Me despedí rápidamente de Daniel y me escabullí por detrás del jardín de Michel hasta dar con su cuarto y posteriormente abrí la puerta.

Michel se veía más agobiada de lo normal; nos encontramos con un enojado Alex pidiendo explicaciones sobre “por qué demonios no habríamos”; invente una antigua pero segura y rápida excusa.

-Nos quedamos dormidas- hable tan rápidamente que apenas pude captar un par de mis propias palabras.

Alex carraspeo dudoso, esta vez no parecía muy convencido. – ¿Y tu cabello?- apunto su dedo índice sobre él.

¡OH!, ¡OH! ¡ALGUIEN SE QUEDO SIN IDEAS!

Michel al ver que no respondía interrumpió –estuvimos en mi piscina- el entre cerro los ojos. Definitivamente este chico no se estaba creyendo estas palabras, y es que no era para menos esto era muy obvio.

Sus manos se deslizaron por su cabello mientras me miraba acusatoriamente.

*Ok es el fin… ¿o tal vez no?*

-Muy bien, vámonos estaba preocupado.

Asentí feliz pero extrañada por su rara actitud.

*Daniel*

Saque mi chaqueta que estaba debajo de la cama y la puse justo en el comedor; en ese mismo instante escuche el timbre y como en repetidas ocasiones tocaban la puerta.

-¡Hey! Que tal Alex- le saludo animosamente; pero este no parece tener el mejor humor.

-¡Hola!- Pasa a la sala y se sienta en la mesa. Luce pensativo. –Sabes, me preocupa Leslie, estos últimos días la he notado muy rara y he tratado de disimular y pasar de largo pero no dejo de pensar que algo pasa en su vida de lo que yo no estoy muy enterado y…- de repente un gran silencio inundo toda la sala, sus ojos estaban tan abiertos como dos platos en dirección a uno de los bolsillos de mi chaqueta. Lentamente introdujo sus manos en ella y saco aquel tormentoso polvito blanco.

¡OH NO, QUE IDIOTA SOY! ¿COMO PUDE OLVIDARLO?

Alex me miro como exigiendo una respuesta.

-Alex yo…

-¿Qué pasa es que no confías en mí, no confías en tu mejor amigo?- su voz no sonó enojada, más bien preocupada.

-SI, claro que confió en ti. En un poco difícil para mí hablar de esto pero lo hare porque precisamente eso es lo que siempre he hecho confiar en ti. Bueno todo comenzó cuando…- le conté todo con lujo de detalles. –Pero no lo he vuelto hacer te lo juro.

Asintió sonriente mientras me daba una palmadita de apoyo en la espalda –ahora lo que debemos hacer es tirar esta basura- tomo el pequeño paquete y se levantó de su asiento.

Un poco perplejo pregunte – ¿pero a dónde vas?- no hubo respuesta así que no tuve más remedio que seguirle.

Lo tiro justo en la taza del inodoro. –si algún día necesitas hablar no te preocupes que para eso están la personas y gente que te quiere y apoya como por ejemplo yo.

Un sonido proveniente del timbre me saco completamente de mis pensamientos. Alex salió corriendo y yo me dirigí nuevamente a la sala.

Venía con un correo en las manos.

-¿Qué dice?- pregunte confuso.

-No lo sé, ¡ábrelo!, dice “para Daniel Miller Parker”.

Lo tome y rápidamente e hice lo que él dijo.

 

Universidad Bestford.

Director: Lady Thomas.

Me complace informarle que ha sido aceptada su solicitud en la universidad Bestford. Favor enviarnos por correo electrónico la confirmación de su asistencia el próximo año en nuestras instalaciones.

Gracias por su atención.

 

-¡Sabes lo que significa eso!- grito Alex un tanto emocionado –haz sido aceptado en una de las mejores universidades del país.

“Eso me ponía tan feliz pero al mismo tiempo pensativo, pues quedaba justo en otra ciudad y me sería imposible ver de seguido a Les”.

Me dio un pequeño empujón al ver que no decía nada – ¿no estas emocionado?

Trate de poner mi mejor y más convincente sonrisa –Claro que lo estoy, solo que no puedo creer que me hayan aceptado, es… increíble.

Aún era un tanto difícil para mí asimilar esto: luego de este año acabara; (que por cierto solo quedaban unos pocos meses), me mudaría para otra cuidad lejos de todos, haría una nueva vida y estaría en la universidad. Por supuesto que se lo contaría todo a Leslie, pero necesitaba pensar y tomarme mi tiempo.

Alex estaba feliz por mí pero yo pensaba en mi situación actual.

*Leslie*

Días después…

Aquel día era muy especial, era el cumpleaños de Daniel. Todo había pasado tan rápido que no tuve tiempo ni para tener listos los preparativos.

Llevaba en mis manos un pequeño pastel con su nombre y me dirigía justo a su casa.

Llegue a la puerta y con mucho cuidado de no estropear la torta logre alcanzar el timbre; no pasa mucho tiempo para que alguien de ojos miel y sonrisa encantadora habrá.

-¡Como está el mejor cumpleañero de este mundo!

-Y el más hermoso también, que no se te olvide- su tono me indica que es una broma pero igual seguí su juego.

-Claro tan egocéntrico como siempre- los dos reímos ante mi respuesta.

Paso y noto que solo estamos él y yo – ¿Dónde está la señora Merie y Derek?

Me recibe el pastel mientras nos dirigimos para su habitación –no están en casa. Mi madre está trabajando y Derek está en un viaje de negocios.

Nos sentamos en la cama, un silencio abrumador nos acoge… esto es incomodo

¡Oh dios Leslie Carpentier esto es muy incómodo!

Maldita sea ¿quieres callarte por el amor de Dios?

No, no lo hare, además simplemente soy tu conciencia no tu enemiga.

Pues sabes lo pareces. No sé en qué punto he llegado, ¿pelear conmigo misma?

Buen punto estás loca.

¡Cállate!

Regreso a la realidad al sentir el cremoso contacto de unos dedos en la punta de mi nariz… es CREMA DE PASTEL

Ese idiota no sabe con quién se ha metido.

-Leslie- el muy estúpido ni siquiera puede hablar porque no para de reír –tu cara hubiera sido perfecta para una foto, estas tan distraída que aproveche y fue muy gracioso.




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