Una y Otra vez Tú

Capitulo 1

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Odeliah

Odeliah se sentía como la mayor tonta de todas...

¿La razón?

Le había creído a un hombre.

¿Lo malo?

Había salido con ese hombre por más de un año.

¿Lo peor?

La había traicionado de la peor manera.

Su historia no es tan romántica, intensa y dramática como muchos esperarían ni mucho menos para contarla. Para Odeliah era como cualquier otra. Odeliah y Leonel, se conocieron en una fiesta en la universidad, descubrieron que tenían amigos en común, comenzaron a hablar más seguido y bueno el resto es historia. El no era tan detallista como lo era ella, que tenía que darle indirectas o decirle que le dé detalles, Pero si la presumía en redes ,con sus amigos incluso le llegó a presentar a su familia...

Algo que no hizo ella, bueno si lo presumía pero no se lo había presentado a sus padres, no porque no quiera... si no por que queria esperar un poco más o eso se lo decía ella misma cuando sacaban el tema.

Lo que sí, se le había hecho un poco extraño - y que ella había querido ignorar- eran las miles de excusas que le había dado los últimos dos meses cuando quería salir con él.

"Lo siento linda, un trabajo grupal"

"Tengo una reunión con mi asesor"

"Tengo una reunión familiar"

"Tengo trabajo, otro día salimos, lo prometo"

Excusas muy pobres y usadas pensándolo bien ahora... pero al final y al cabo eran notables señales de que algo estaba pasando.

Odeliah al fin se había decidido presentar a Leonel a sus padres y a su familia de paso, y tenía el evento perfecto... pronto sería el cumpleaños de uno de sus tíos. Incluso ya les había anunciado que llevará a alguien, sin embargo cuando hablo con Leonel para que la acompañe, el se excuso diciendo que no podría ya que ese día ya había quedado con sus amigos.

—Pero a los chicos puedes verlos otro día.-Insistió Odeliah por teléfono.

—Odi, mi amor, Ethan trabaja mañana y Edgar va a salir con Annie. — fue la respuesta que obtuvo de Leonel.

Pronto la conversación escaló a una discusión por al menos tres minutos más. para que al final Odeliah molesta le dijera que siempre tiene excusas cuando se trata de ella, siempre hay una excusa y todo lo que tenga que ver con ella no importa pero si es el si importa, para colgar.

Después de esa discusión, Odeliah tuvo media hora de varios mensajes de Leonel, pidiéndole perdón y que lo compensara.

—Lo mismo de siempre. — Dijo Odeliah molesta apagando el celular y comenzando a arreglarse.

Cuando llegó a la casa de su tío todos empezaron a preguntar por su acompañante, con toda la pena del mundo Odeliah tuvo que mentir por él.

—Tuvo una urgencia familiar, se apena por no haber podido venir. — Fue la excusa que dio.

Para evitar más preguntas fue directo donde su salvación... sus abuelos, quienes tenían a una de las más pequeñas de la familia, su hermosa Harmony.

Logró evitar a casi todos como por una hora, Harmony tenía una energía infinita, era muy inquieta así que Odeliah la vigilaba de que no se meta nada a la boca, corriera o desapareciera de su vista. Tenía suerte de que Harmony la quisiera mucho y paraba cerca de ella, incluso le tomaba de la manita para que la acompañe a caminar.

Claro hasta que la verdadera fiesta empezó y Harmony cayó dormida, Odeliah sonreía mientras hablaba con una de sus tías, quien había escuchado que su prima Alaska, iba a traer a presentar a un chico a la familia, por qué sus tíos ya conocían al chico ya que hace poco lo había llevado a su casa. Odeliah se alegró por ella, tenía entendido que la última relación de Alaska había terminado mal y esperaba que fuera mejor.

Vio como en un momento mientras bailaban, Alaska desapareció de un momento a otro, no le había tomado importancia porque estaba bailando con una tía que la había visto sentada y la saco a bailar.

Fue cuando dos minutos después de que terminó de bailar lo vio, Alaska estaba junto a sus abuelos, a su lado había un chico, llevaba un polo blanco, un pantalón negro y estaba en zapatillas blancas, la verdad que no se le hizo conocido, no quería ser chismosa y espero a que Alaska lo trajera hasta donde estuviera ella y sus tías a presentarlo.

Después de un rato, Odeliah sintió que algo en su subconsciente le decía que volteara, no solía hacerle caso a ese subconsciente ya que podía ser algo que la lastimara o le de alegría. Y aunque su mente le decía no des la vuelta, su cuerpo la traicionó y volteo.

Deseo muchas cosas cuando volteo. Cómo no haber volteado, no haber venido a la fiesta, no haber creído en muchas palabras... No haber creído en él, por qué quien estaba con Alaska era nada más y nada menos que Leonel, el mismo Leonel con el que había estado saliendo por meses, el Leonel que le dijo que no iba a poder acompañarla por qué iba a salir con sus amigos, el mismo al que pensaba presentar a su familia. Alaska lo presentaba sonriente como si se hubiera ganado la lotería...

«Pero una lotería usada»




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