Unadulcemolestia

✯prologo✯

‎Hoy era mi primer día de preparatoria y una sonrisa incontrolable se mantenía en mí cara, mis palmas sudaban y la emoción era tan desbordante que casi saltaba, no me había sentido tan emocionado desde que mi papá me habían regalado mi tableta gráfica.

«¡No me puedo creer que ya estoy en la preparatoria!»

‎El día estaba parcialmente nublado, el viento entraba con el aroma primaveral de las flores entrando por las ventanas perfumando los pasillos. Al ser el primer día estos se encontraban con solo unas cuantas personas alrededor llenando el el espacio de murmullos, todo iba tan bien hasta que unos pasos firmes y seguros se acercaron a mi y una voz mordaz y familiar resonó a mi lado, aquella voz afilada que reconocería a larga distancia.«¡que pesadilla!» Era la voz de Alessandro, el hijo del mejor amigo de mi padre y mí vecino desde que tengo memoria

‎-¡Hey! enana; yo en mí vida he visto personas haciendo el ridículo y después estás tú a punto de saltar solo por estar en la preparatoria, empiezo a creer que ver tantas veces series de adolescentes te fundió el cerebro- Soltó con tono afilado; elevó su barbilla con superioridad acompañada de una sonrisa ladeada y engreída, sus ojos verdes completamente gélidos se posaron en mi, mientras pasaba un brazo por mis hombros para acercarme a el, yo de inmediato lo aleje y mí ceño se fruncio

‎-no crees que es como muy temprano para empezar a molestar, grandísimo imbécil- Le conteste con voz áspera y cortante, mientras que mi sonrisa anterior se volvió un línea fina y rígida; siguiendo mí camino y al verlo de reojo solo noté su sonrisa burlona creciente y la gran profundidad de sus ojos

‎- Lo que pasa es que tú capacidad mental no es suficiente para comprender el placer que me genera ver la expresión de tu rostro cuando te irritas, tamaño de pocket- Declaró entre risas burlonas mientras seguía caminando con pasos firmes y una postura recta de superioridad.

‎«estupido italiano»

‎-si no me dices no me doy cuenta, poste de luz- Solté de forma monótona y plana -por cierto ¿en que salon estás?, para no entrar ni por accidente - Comenté con la mirada fija en el celular con desinterés

‎-estoy en el 1 B- Respondió de forma insulsa a mi pregunta a diferencia de mi que lo mire con incredulidad y mis ojos abiertos como platos a lo que el alzo una ceja.

‎«¿Con que agua me habrán bautizado?»

‎-¡esto tiene que ser una broma de mal gusto!, ¡no puede ser que vaya a estudiar contigo imbecil!- Exclamé pasando una mano por mí cabello con la irritación creciendo por mí cuerpo

‎-Deberías sentirte halagada de estudiar con alguien tan inteligente como yo- Se burló entre risas las cuales cada vez eran más irritantes e insoportables-Tal vez aprendas algo de mí- Comentó con una sonrisa ladeada llena de suficiencia y una chispa de picardía en sus ojos.

‎«que mal estaré pagando con este imbécil»

‎-¡Ja!, pero cuántas estupideces dichas en una sola oración, solo en tus mejores sueños me verás haciendo tal ridiculez- Declare con mi voz llena de seguridad mientras caminaba a su lado -Además primero muerta antes que pedirte ayuda- Le dije mirandolo a los ojos con chispas desafiante mientras el me miro por encima del hombro

‎-¡Oh! pero que fuertes declaraciones, princesa- Expresó de forma mordaz con un ligero tono coqueto -Sarò sempre felice di rimirare la bellezza abbagliante di questa donna, con occhi neri come due pietre di ossidiana e una pelle morbida e liscia come petali di rosa e una cascata di capelli lisci e scuri, belli come il mantello della notte; la tua bellezza è incomparabile - Ronroneó con un tono aterciopelado y bajo, casi como un susurro; el se inclino mientras tomaba una de mis manos para besarla la cual quite de inmediato y le lance una mirada llena de desagrado aunque mis mejillas se ruborizaron aunque me aparte rápidamente

‎-No pienso caer en cualquiera de tus estúpidos jueguitos, además ni se te ocurra volverme a llamar "princesa"- Dije con firmeza con un subtono de irritación en mí voz lo cual indicaba que mi paciencia se había perdido, la ira se extendió por mí cuerpo con la inminente erupción de está para después impactar mi palma contra su cabeza de forma fuerte.

‎Apenas habia iniciando el dia y ya estaba golpeandolo por sus estupideces.

‎~••✯••~

‎ Las clases fueron simples, básicas y sin una chispa de entusiasmo; hoy al ser el inicio de el primer período solo nos estaban dando repasos y conceptos básicos.

‎ Para mí suerte el imbécil de Alessandro se estuvo concentrando en las clases, y mientras pasaban la lista de la clase noté que mi mejor amigo también está en el mismo salón solo que el no había asistido, la clase era de matemáticas y el tema era álgebra

‎-Lo más importante del álgebra es su capacidad para trabajar con variables y ecuaciones de manera abstracta, lo que nos permite modelar situaciones reales, desde simples cálculos hasta problemas científicos complejos- La voz de la profesora era monótona, plana y constante; Al mirar a mi alrededor solo unos cuantos chicos estaban al pendiente de la clase y respondiendo sus preguntas los demás estaban en sus celulares o se habían quedado dormidos. Lo cual solo hizo que se me hiciera más aburrida la clase y mucho más tedioso el tema

‎«¿Tanto números y x para que?, ni que cuando yo vaya ir a una tienda me digan el precio del producto es el logaritmo de 7»

‎Yo nunca fui ni buena ni mala en la materia, pero si por mí fuera no la vería: yo soy más de materias como historia, arte, idiomas extranjeros o literatura yo soy una chica más de letra que de números; aunque claro se que son importantes y esas notas son valiosas, La monótona voz de la profesora y su inexistentes ánimos, tampoco me motiva a prestar atención al tema




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