Unconditional Love

Capítulo XXI

Narra Ariana

Dos meses después.

— Ariana — mi tía toca mi puerta.

— adelante — ella entra y se sienta junto a mí.

— ¿sucede algo? — pregunto preocupada.

— tengo que viajar — me mira — y tendrás que quedarte en la casa de los Smith.

— ¿Cuáles Smith? — rezo en mi interior para que no mencione el nombre de Harry.

— sí es Harry — al parecer pensé en voz alta — sus papas y yo tenemos que viajar — dice mi tía.

— pero me puedo quedar con Nana.

— le surgió un problema familiar y tiene salir fuera de la ciudad.

— entonces, me quedo sola — hago un puchero.

— No porque algo te puede pasar. Será mejor que te quedes con Harry. Además se llevan muy bien ¿Qué tan malo puedo ser?

— llévame contigo — le ruego. ¿Qué tan mal puede ser? Puede ser desastroso y terminar un caos.

— No pequeña — me toca la cabeza y sonrío acordándome de Harry. ¿Qué sucede conmigo? ¿Por qué estoy pensando en Harry cuando no quiero quedarme con él? — no te puedo llevar. — Finaliza mi tía. 

— no hay otra opción — ella niega con la cabeza.

— Harry te cuidará — si claro, él ni se puedo cuidar así mismo.

— si tú lo dices — me encojo de hombros. — ¿Y cuándo te irás? — pregunto.

— mañana, así que deja todo listo que te pasaré dejando — me informa.

— ¿Cuándo vuelves? — pregunto.

— En unas tres semanas, no estoy segura — mis ojos se salen de órbita y ella me sonríe. — te dejo para que arregles tu maleta. Buenas noches — deposita un beso en mi mejilla antes de salir de mi habitación.

¿A quién se le ocurre dejarme con Harry? Solo a mi tía y a los señores Smith. Yo ya tengo edad para cuidarme sola, no soy una niña de cinco que necesita una niñera. Harry se burlara de mí. 

 


******

— despiértate — me mueven.

— un rato más — me tapo de pies a cabeza con la sábana.

— no jovencita — me destapa mi tía — tienes 20 minutos para estar lista — sale de la habitación.

No me doy cuenta que estoy en la orilla de la cama y al dar una vuelta caigo al piso. Genial gran día. Me levanto con toda la pereza del mundo. Me ducho con agua helada para que se me quite el sueño.

Salgo del baño y me visto con unos jeans, un abrigo color blanco y por ultimo unos tenis.

Una vez lista bajo hacia la cocina y me sirvo un vaso de leche.

Cojo todas las cosas de Addy para llevarlo también. Ni crea mi tía que lo vamos a dejar solo aquí.

— ¿estás lista?— mi tía baja con sus maletas de viaje.

— si, estoy muy lista.

Nos subimos al auto y nos dirigimos a la casa de Harry. Al llegar él me ayuda a bajar mi maleta y desaparece quien sabe a donde.

— Hola cariño — me saluda la señora Smith y deposita un beso en mi mejilla. El señor Smith también me saluda pero con un apretón de manos.

— vayan a la sala — nos ordena Henry — bajaremos nuestras maletas.

Mi tía,  Margare y yo caminamos hacia la sala pero alguien me jala del brazo hacia la cocina y me acorrala contra la pared.

— No me saludaras pitufina — me mira alborotando mi cabello.

— hola grandulóoooon — digo alargando la o.

— Así ¿Qué tendré que cuidarte? 

— no va ser necesario — digo de mala gana.

— me alegra que hayas traído a Addy, él es increíble.

— ajá — es lo único que digo

— al parecer no te levantaste con humor.

— vamos a ver que dice mi puño en tu cara — digo mostrándole mi puño.

— creo que no me acercaré a ti el día de hoy — me dice.

— Harry, Ariana ¿Están aq... — dice Margare entrando junto a mi tía. Nos separamos de inmediato.

— Nos tenemos que ir — se despiden, pero no antes de darnos reglas e indicaciones de que si destruimos la casa nos irá muy mal.

— Los adultos son estresante — Harry masajea sus sienes.

— pensé que nunca iban a terminar con sus indicaciones — me sirvo un vaso con agua.

— ¿Desayunaste? — me pregunta.

— si, antes de venir.

— No te creo — Me dice achinando sus ojos.

— Pues tienes que hacerlo e iré a mi habitación arreglar mis cosas.




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