Under the moonlight (bajo la luz de la luna)

prologo

siempre he pensado que este mundo es demasiado aburrido, sin dragones, sin magia, sin personajes epicos como en mis libros, aunque me gusta pensar que estan por ahi en alguna parte, esperando por ser descubiertos de una vez por todas.

-asi que por fin te vas- dice a mi esplada lion, mi mejor amigo.

-si- respondo sin prestarle mucha atencion-¿ que haces aqui no deberias estar ascesorando a los nuevos?

cada año ingresan nuevos miembros al orfanato, a los mas grandes nos encargan la tarea de guiarlos por las instalciones y darles informacion basica.

-tecnicamente si, pero, quise venir a echarte un ultimo vistazo- dice con un tono dramatico

-te enviare cartas- me acerco a el- mas te vale responderme cada una

-esboza una calida sonrisa- claro que si lunita.

se estaran preguntando ¿ cartas en pleno siglo XXI ? es una tradicion que me enseñaron mis padres cuando estaban con vida, enviavamos cartas en fechas especiales a amigos y los pocos familiares con los que teniamos comunicacion , querian mantener esos detalles hechos a mano que se fueron perdiendo con el tiempo, aun recuerdo con cariño aquella nevada en la que escribimos cartas para nuestros vecinos ¡cada uno de ellos! y ahora, yo continuo con esta tradicion, aunque solo sea con lion.

Lion sale y yo me quedo a terminar de empacar mis cosas, guardo con delicadeza una cajita, en la cual guardo lo unico que me queda de mis padres, es una hermosa pulsera de plata con una luna creciente en la mitad...y ahora por mi culpa ellos...

el sonido del sierre de la maleta retumba por toda la habitacion, recojo mi cabello plateado en una coleta baja, y me dispongo a bajar las escaleras.

-¿todo listo? violet- me pregunta la directora con esa mirada serena que te tranquiliza en tu peor momento.

-asiento con entusiasmo- estoy lista- me tiemblan las piernas y me sudan las manos.

estoy en este orfanato desde los 7 años, y ahora que tengo 17 no se como controlar la emocion de ser adoptada por una famila al fin.

los bronw llegan en un pequeño auto de color azul oscuro, estoy demasiado agradecida con ellos.

- violet, querida ¿como estas?- me saluda la señora bronw con un calido abrazo, de esos que te iluinnan el alma

-me encuentro muy feliz- sonrio de una manera tan espontanea que me sosrprende a mi misma

- violet- me saluda tambien el señor bronw- lista para tu nueva vida?

- estoy nerviosa, pero emocionada- me balanceo de un pie al otro como una niña inquieta.

finalmente me despido de la directora sara, esa que me ha cuidado durante tantos años.

-gracias por todo- le digo con un hilo de voz

- me envuelve entre sus brazos con una delicadeza que solo ella puede ofrecer- gracias a ti

- a mi?- pregunto algo confundida

-si, gracias por iluminar este orfanato con tu manera tan unica de ser, nunca cambies violet, sigue pintando la vida de las personas que te rodean.

- la miro con los ojos cristalinos por las lagrimas que quieren salir- lo hare.

***

han pasado varias horas desde que estoy en el asiento trasero, mirando fascianda por la ventanilla el mundo del cual he estado aislada tantos años; se comienza a oscurecer y me informa el señor bronw que no falta mucho.

comienzo a ver mar al otro lado de la carretera, y mis ojos se iluminan, pues siempre quise conocer el mar.

es hermoso, su sonido tan melancolico y la luz de la luna sobre el agua hace que sea una imagen que atesorare por siempre.

-curioso no?- me mira el señor bronw por el retrovisor- este pueblo es una maravilla, tiene mar, bosque y montañas, no hay una combinacion mejor,

-hay un bosque?¡- digo exsaltada

-si violet, aunque solo podemos adentrarnos hasta cierta zona, la otra fue prohibidad por un accidente en el 78

lo miro con asombro, un accidente? en el pueblo mas pascifico?...me pregunto que paso realmente.

me quedo absorta mirando por la ventanilla, pero noto algo raro, hay un chico, en la orilla del mar miando la luna como hipnotizado.

-hay una persona alli- digo sorprendida

el señor bronw frena de golpe haciendo que casi me golpee la cabeza con el asiento delantero.

-por dios...christofer de nuevo, ya le hemos advertido muchas veces lo peligroso que puede ser- dice la señora bronw

-christofer?

la señora bronw sale del auto y se dirije hacia el chico

-es nuestro hijo- dice con serenidad el señor bronw

¡un hijo! esto lo cambia todo, por que nunca me entere de esto?

la señora bronw entra de nuevo al auto, posterior a esta, un chico alto e intimidante abre la puerta trasera y la cierra con enojo, haciendome dar un pequeño salto por la impresion

me mira de reojo y tuerce los ojos

- el es christofer, violet, puede ser algo grosero a veces- la señora bronw lo fulmino con la mirada y continuo- y ni siquiera saluda.

trago saliva con fuerza

-me mira con indiferencia- Hola.

-hola- respondo como un conejo asustado.

lo analizo con discreccion, su cabello negro desordenado, sus pestañas largas, nariz perfilada, y labios provocadores...parece un angel, o mejor un cisne negro...enigmativo y cautivador

-que me ves?- me sorprendi al escuchar su voz dirigirse a mi

.¡nada!- y clavo la vista en el libro que tengo entre mis manos avergonzada

continuo leyendo "el hilo rojo del destino" habla sobre un hilo rojo que une a dos almas destinadas a encontrarse en cada vida, puede estirarse, enredarse y debilitarse, pero jamas, romperse, dicen que cada que muere una estrella nace un hilo con un destino ya marcado, pero que mas especial aun es caundo cada cuantos milenios nace una estrella, y con ella, dos almas tan intensamente conectadas que parecen una sola...y aunque solo sea un mito, me gusta pensar que hay algo de verdad en ello.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.