Unidos por el pasado

— Capítulo 13 — ( LLAMADA)

—Eso fue suerte, ¿no lo creen? —dijo Diego.

Todos iban caminando a un local de comida rápida, pero aún seguían algo nerviosos por lo que había pasado.

—Si, espero que las demás personas estén bien —Alexia se veía preocupada.

—Nairen, ¿estás bien? —preguntó Max, al ver la expresión molesta de él.

—Si, solo... Imaginen que nos hubiera pasado a nosotros—Suspiro—. Qué bueno que no nos subimos al juego.

—Lo sé.

—Mejor olvidémoslo —Henry se acercó a una mesa y se sentó—. ¿Qué les parece si vamos un rato a algún otro lugar cuando terminemos de comer?

—Nosotras no los podremos acompañar. Victoria y yo tenemos que ir a otro lugar —decía Alexia para tomar del brazo a Victoria—. Bueno chicos, nos vemos mañana, adiós.

—Hasta mañana —Tambien se despidió Victoria mientras Alexia la jalaba para salir del local.

—¿Y a dónde se supone que tenemos que ir? —preguntaba Victoria un poco molesta.

—Eso... A una fiesta —decía en voz baja.

—¡¿Qué?!

—Espera, espera. Antes de que me quieras matar, déjame explicarte.

—Habla.

—No es que vamos a estar en una fiesta en si.

—¿Entonces?

—Tengo que ir a recoger algo y ya, ¿me acompañas?
No tardaremos muchos, será rápido.

Victoria suspiró esperando que no sea mentira. —Esta bien, vamos.

—¡Vamos! —Alexia caminaba emocionada.

Después de unos minutos llegaron.

—Vaya —decía sorprendida Victoria al ver el lugar.

Era una gran casa.

Al entrar vieron muchas personas divirtiéndose, bailando y conversando.

Alexia busco con la mirada a alguien, y al encontrarla se acercó a una chica.

—¿Qué pasó? —pregunto Victoria cuando Alexia se acercó a ella.

—Ya lo traen.

—¿Qué es la que venías a ver?

—Son unos documentos para mis padres, ellos son abogados.

Esperaron unos minutos y la chica regreso con un sobre.

—Toma Alexia, eso sería todo. Agradécele a tu madre por la ayuda, adiós —Se despidió y regreso con sus amigos.

—Bueno, creo que será mejor irnos.

—Espera, ya que estamos aquí quiero aprovechar y tomar algo —Alexi camino rápidamente hacia la barra.

—Oye, podrías dar me un baso con agua por favor.

—Claro, espera un momento.

—Victoria, ¿no quieres nada?

—No, gracias —Esta un poco sería ya que se sentía incómoda en el lugar y quería regresar a su casa.

—Toma —El chico le entragan a Lexi lo que pidió—. Y esto, es para ti —Le dio una bebida a Victoria.

—Yo no pedí nada.

—Es cortesía de la casa —Le sonrió a Victoria.

— — —

Elizabeth miro la hora, eran las 3 de la tarde y casi no tenía mucho trabajo por hacer.

—Elizabeth, puedes ir te temprano —le dijo su jefe saliendo de su oficina.

Ella solo asintió y empezó a ordenar su escritorio.

Cuando iba saliendo del lugar escucho que alguien la llamo.

—¡Elizabeth!

Ella se detuvo y dio media vuelta, vio a uno de sus compañeros corriendo hacia ella.

—Se le ofrece algo, señor Gastrel.

—Sólo dime Estefan —Le sonrió—. Quería saber si tienes tiempo hoy... Digo, si no estás muy ocupada y no tienes nada que hacer, podría invitarte a comer algo —hablaba un poco nervioso.

Elizabeth se incómodo. —Agradezco la invitación, pero no puedo aceptarla.

Se desilusionó. —Esta bien, espero que otro día podamos comer juntos. Creo que ya te vas, ¿ te acompaño? —Él no se daba por vencido.

—Lo siento Estefan, se lo que trata de hacer pero no estoy interesada en salir o tener ninguna relación con alguien.

—Elizabeth, tu esposo falleció hace años. Ya es tiempo de que tedes una oportunidad de conocer a alguien.

—Eso no es de su incumbencia —hablo enojada—. Si me disculpa, tengo que irme.

Dio media la vuelta y seguí caminado hacia dónde estaba su auto. Estaba enojada, porqué alguien se atrevía hablar de su vida personal.

Respiro y espero uno minutos para calmarse, estaba por encender su auto en ir a casa pero entonces su teléfono empezó a sonar.

—¿Hola?

Buenas tardes, ¿es usted familiar de la señorita Victoria Lambda?

—Sí, e-ella es mi hija, ¿le paso algo? —Empezó a preocuparse.

—Queríamos informarle que su hija está hopitalizada.

—¿Cómo?, ¿pero que le pasó?, ¿por qué esta ahí?

—Señora cálmese, venga al hospital XXXX, le explicaremos todo cuando venga.

—Voy para allá —Salio lo más rápido que pudo del estacionamiento.

Después de algunos minutos lleguo al hospital.

Entró y pregunté en recepción.

—Señorita, me acaban de llamar diciendo que mi hija está aquí. Ella, ella se llamada Victoria Lambda me puede decir, ¿cómo está?, ¿por qué la trajeron?

—Espere un momento —le dijo para comenzar a buscar en su computadora—. Si, ahora esta en emergencia.

—¿Qué le pasó?

Elizabeth empezaba a imaginarse muchas cosas.

—Señora cálmese, la trajeron porqué se desmayó, pero aún no sabemos lo que tiene.

—¿En dónde está la sala de emergencia?

Al terminar de indicarle la dirección, Elizabeth rápidamente corrió hacia el lugar. Al llegar solo se sentó fuera de la habitación con sus manos en su cara esperando.

—Ella es lo único que tengo, perdí a mi esposo... No puedo perder a mi hija.

Estaba tan asustada que empezaba a llorar, pero de la nada sintió que alguien tocó su hombro, al levantar la vista se encontró con Victoria.

—¿Victoria?, ¿eres tú? —Estaba muy sorprendida.

Ella asintió.

Elizabeth rápidamente se levantó y la abrazo fuertemente.

—¿Estás bien?, ¿no te paso nada?, ¿cómo te sientes? —Se separó y comenzó a revisarla.

—Elizabeth cálmate, estoy bien no me paso nada.

—Pero me llamaron, me dijeron que estabas aquí así que vine lo más rápido que puede.

Al ver que ella estaba sana y salva se relajo.

—Pero si tú estás bien entonces, ¿quien es la persona que está adentró?

—Es una compañera de clases, se llama Alexia.




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