Unidos por el pasado

— Capítulo 15 — (¡MAX!)

Después de unos minutos llegaron las madres de ambas.

—Mamá, ¿ya podemos irnos?

—Si, vamos. Ya hablé con tu doctor.

—Esperen, creo que debería quedarse unos días más para que descanse —Elizabeth esta algo preocupada.

—No sé preocupe señora, ya me siento mejor —Alexia se levantaba de la cama con ayuda de su madre.

Y eso era verdad, Alexia ya se veía mejor y hasta su tez había cambiado.

—Bueno ya es hora de irnos.

Todas salieron del hospital.

—Adios.

Se despidieron y cada una subió a su auto para regresar a casa.

Al día siguiente.

Victoria se despertó por el llamado constante de Elizabeth. Al salir de su casa vio a Alexia caminar frente a ella.

Alexia la noto y se detuvo para saludarla.

—Hola Victoria —Levantaba su mano alegre.

Victoria se le acercó, la miró por unos segundos para devolverle el saludo.

—Buenos días. Creí que no irías a clases por lo de ayer.

—No fue tan grave, además no me gusta estar sin hacer nada y en mi casa. Me voy a aburrir, así que mejor es ir a clases.

Mientras caminaban, hablaron de muchas cosas y cuando iba llegando vieron a Nairen en la entrada.

—Hola chicas —Las saludo con una expresión de preocupación.

—Hola/ Hola.

—¿Han visto a Max?

—No recién acabamos de llegar, ¿sucedió algo?

Él suspiró. —Pase por su casa a buscarlo, pero no estaba y estoy preocupado.

—¿Paso algo ayer?

—Después de que ustedes se fueron ayer y nos quedamos con los chicos, él se fue tra recibir una llamada. No me dijo que sucedió, solo se fue y parecía que había pasado algo, pero solo me dijo que hoy me contaria.

—Tal vez ya llegó y está en el aula. No te preocupes —Alexia trataba de animarlo.

—Si, tienes razón pero aún estoy preocupado. Ayer se fue muy asustado.

Todos se dirigieron a su salón, al llegar lo buscaron con la mirada pero no lo encontraron. Pocos minutos después de haber llegado casi todos los alumnos su tutor entró al salón.

—Alumnos todos tiene que ir al gimnasio. El subdirector va a decir algunos anuncios importantes.

Todos se levantaron y salieron, para ir adónde se les había indicado.

—¿Qué crees que nos dirán?

Victoria no dijo nada, pero sentía un mal presentimiento.

Al llegar intentaron entrar pero la spueetaw estaban cerradas.Mientras todos se iban amontonado llegó el sin director.

—Chicos, ¿por qué todos están parados aquí, y no entran? —Él camino hacia las puertas, pero también noto que estaban cerradas.

Le pareció extraño pero no le dio importancia y rápidamente busco las llaves del lugar, al abrirlo les indicó a sus estudiantes que entraran en orden.

A medida que entraban notaron que había algo en el fondo del lugar, en el suelo. Algunos profesores que también iban entrando de sorprendieron y acercaron rápidamente.

Entonces todos vieron el cuerpo de una persona en un charco de sangre. Todos se quedaron shock, no podían creer lo que estábamos viendo, era Max.

—¡Aaaah! —Se escucharon algunos gritaron, mientras voteos solo se desmayaron.

Los profesores y el subdirector reaccionaron.

—Por favor, cada tutor lleve a sus alumnos a sus respectivos salones de clases.

Trataron de sacarlos rápidamente pero entonces escucharon a alguien gritar.

—¿Max?!, ¡Max! Amigo responde, ¿qué te paso?, ¿quién te hizo esto? ¡Max! —Él lloraba desesperadamente.

Estaba por agarrar el cuerpo de Max pero los profesores lo detuvieron, el seguí luchado con ellos mientras todos los demás salieron y los llevaron a sus salones de clases.

Al llegar todos se sentaron en silencio, y pocos segundos después alguien toco la puerta y entro.

—Bueno estudiantes, lo que vimos hace unos minutos atrás fue una escena realmente fuerte —decía serio el subdirector—. Lo lamentamos por su compañero, pero queremos que no hablen de lo que acabaron de ver con nadie de fuera de aquí.

Todos se sorprendieron.

—Lo que paso, nadie tiene que saberlo. Si la gente se llega a enterar harían un gran escándalo a la institución, así que se les prohíbe decir algo con respecto a lo que vieron.

Un estudiante se levanta muy enojado y hablo. —¿Qué no digamos nada?, subdirector a uno de nuestros compañeros lo acaban de asesinar, y usted no quiere que nadie lo sepa, ¡Esta loco!

—Calmesen, ya dije y es mi última palabra. Si alguien no acata las órdenes no solamente será expulsando de la institución, si no que no volvera a poder estudiar en ninguna institución del país —Termino de decir molesto y salió.

Ángel se sentó muy enojado.

—Bueno jóvenes ya escucharon al subdirector —El tutor se levanta y se acerca a sus estudiantes.

—Pero profesor Lucian —Otro alumno hablo.

—Nada de peros, está institución es muy prestigiosa y si alguien va en contra de lo que dijo el subdirector, tengan lo por seguro que él cumplida con lo que dijo.

Tomo sus cosas y se dirigió hacia la salida, pero a unos pasos se detuvo.

—Voy a hablar con él para que puedan salir temprano y despejen su mente de lo que acabaron de ver —Salio cerrando la puerta detrás de si.

Todo el salón está en silencio absoluto, algunos aún seguían muy sorprendidos mientras que otros solo se recostaron en sus lugares cabizbajo.

Alexia que se habia cambiado de puesto y ahora se sentato frente a Victoria se dió la vuelta.

—Victoria, ¿quién crees que le habrá hecho eso?, ¿por qué, porqué lo harían? —dijo en voz baja—. Entonces tampoco se le dará aviso a la policía.

—No. Sí la policía se entera harían un escándalo, así que es mejor no decir nada.

—Victoria, si nos dejan salir temprano, ¿puedo ir un rato a tú casa?

—Está bien.

—Sí —dijo feliz.

Su actitud era un poco infantil pero agradable.

Después de unos minutos regreso el maestro Lucian.

—Alumnos —decía entrando—. El subdirector dijo que estaba bien que salieran temprano, así que pueden irse pero recuerde lo que él dijo. Por favor no quiero que ninguno de ustedes se metan en problemas, ¿entendieron? —Los miro a todos.




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