Unidos por el pasado

— Capítulo 18 — (PRIMOS)

—¿En serio, hermanos?, ¿hermanos de sangre o adoptivos? No espera, eso...

—Pero sus apellidos son diferentes.

—Bueno... En realidad somos primos, pero crecimos como hermanos.

Todos estaban sorprendidos.

—La verdad, cuándo los vi por primera vez —Alexia miraba a Alexander—. Si se me hacían un poco parecidos y creí que eran hermanos, pero después supe sus nombres completos... Aunque aún no se porqué Victoria lo evita si son familia —hablo en voz baja.

—Mi padre y la madre de Victoria son hermanos, aunque no sabemos porqué nuestros apellidos son diferentes.

—Eso fue algo sorprendente, pero creo que era un poco evidente ya que se parecen.

Victoria algo molesta intervino. —Chicos no sé distraigan, creo que es mejor continuar con lo que veníamos a hablar. Además, no me parezco en nada a ese —Miro a Alexander.

—Lo siento Victoria, pero tengo que decir que si se parecen.

—Abel tiene razón, además de que son más parecidos de lo que piensas Victoria.

—¿Qué quieres decir con eso? —pregunto molesta.

—Victoria, he visto tus gustos cuando comemos juntas y forma de actuar. Me di cuenta que son muy similares a los de él, hasta tienen el mismo hábito para hacer las cosas.

—¿En serio? —pregunta Alexander sonriendo sutilmente.

—Sí.

—No. Lexi creo que estas loca —Victoria está cansada de que la siguieran comparando con él.

—Entonces, que te parece si hacemos una prueba.

—Ok.

—No. Recuerden que solo los dejé entrar porqué íbamos a hablar de lo ocurrido, no para que se pongan a jugar.

Aun así Alexia la ignore y comenzó con las "pruebas", pasaron toda la noche haciéndolas para demostrarle a Victoria que ellos eran más parecidos de lo que pensaba.

— — — —

—Biip biip biip —Sonó el despertador.

Elizabeth se despertó, volteo a ver la hora y noto que eran las 7. Se levantó, estiró un poco y fue a la habitación de Victoria a despertarla.

—Toc toc—Dio unos golpes, espero unos segundos antes de pasar.

—Victoria, levantate ya es de día —Pero no la vio en su cama—. ¿Victoria?, no creo que se haya levantado temprano.

Se dirigió a la planta baja y fue hacia la sala, al llegar se sorprendió al ver a 2 chicos, Alexia y a su hija dormidos, pero mayor fue su sorpresa al ver a su sobrino Alexander, ya que ella sabía que su hija y él no se llevaban bien.

Sintió un poco de nostalgia al verlos ya que recordó sus tiempos de juventud junto a su esposo y amigos.

Se acercó a Victoria. — Victoria, ¡Victoria! —Sacudió un poco su hombro—. Hija ya despierta, se te hará tarde para ir a clases.

—Eli... Zabeth —habla somnolienta—. ¿Qué pasa?

—Ya es de mañana, si no se apresuran se les hará tarde.

—¿Qué hora es?

Ella saco su teléfono y lo encendió. —Son las 7:05.

—Elizabeth ayúdame a despertarlos —Se levantó y se acercó a levantar a su amiga.

Elizabeth se acercó a los chicos.

—Lexi, ¡despierta! —La movió de manera brusca para despertarla.

—Niños despierten, ya es de día.

Poco a poco todos fueron despertando, pero se sobresaltaron al ver a Elizabeth.

—Buenos días señora, discúlpenos por estar en su casa sin permiso —dijeron los dos.

Ella les sonrío. —Esta bien, no se preocupen.

Después se acercó a su sobrino que aún dormía.

—Alex, despierta.

Rápidamente despertó y saludo a su tía.

—Buenos días tía

Ella le sonrió. —Buenos días —Se dio la vuelta y les hablo a todos—. Niños, será mejor que vayan a sus casas, sino se les hará tarde.

Todos asintieron y recogieron sus cosas para de nuevo disculparse con Elizabeth.

Mientras ella iba a hacer el desayuno, pensaba. ~Es extraño que Alexander este aquí, hace muchos años que él y Victoria se distanciaron, y ella nunca me quiso decir el porqué ~

En la sala.

—Nos quedamos dormidos y no hablamos sobre lo que pasó —dijo Axel.

—Gracias a ustedes, les dije y no me hicieron caso —Victoria está un poco molesta.

—Si, bueno no importa. Podemos hablar de eso en otro momento, ahora tenemos que irnos —hablo Lexi.

Todos asintieron.

—Es hora de irnos, seguimos con la conversación después.

—Nos vemos, adiós —nos despedimos y ellos se dirigieron a la puerta.

Alexia y Victoria fueron a su habitación a cambiarse.

Cuando Alexander estaba por salir su tía lo llamo.

—Alex, espera.

—Chicos los veré después.

Ellos solo asintieron y salieron.

—¿Qué pasa tía?, ¿Necesita algo? —pregunto acercándose a ella.

—No es nada nada —Lo abrazo—, solo que hace mucho que no venías a visitarme. Estoy feliz de que estés aquí —Lo soltó y se lejos un poco de él—. Mi hija y tú, ¿hicieron las paces?, ¿ya se llevan bien otra vez?

—No —le dijo desanimado.

—No entiendo, ustedes son primos pero siempre se quisieron como hermanos y eran muy unidos e inseparables, pero de la nada se distanciaron.
¿Qué sucedió?, ¿por qué ahora ya no se llevan y ella parece odiarte?

Él suspiró. —Tía cometí muchos errores y lastimé mucho a mi hermana, pero no se preocupe, voy hacer todo lo posible para que ella me perdone y que las cosas vuelvan a hacer como antes.

Ella le sonrió y asintió. —Eso espero.

—Bueno tía me tengo que ir, adiós. —Abrió la puerta.

—Adiós, espero que me vuelvas a visitar muy pronto.

Él asintió y salió para dirigirse a su casa mientras pensaba en Victoria y lo sucedido en el pasado.

~Le di la espalda a Victoria cuando más me necesitaba, pero voy a hacer lo que sea para que ella me perdone ~

— — —

—Victoria ya termine, te espero abajo —grito mientras tomaba sus cosas.

—Ok.

Mientras iba hacia la planta baja recordó lo que pasó la noche anterior, no podía creer que Victoria y Alexander eran familia realmente eso los sorprendió a todos ya que ellos se imaginaban cualquier cosa menos eso.

~La primera vez que los vi estaban discutiendo y como sus apellidos eran muy diferentes, pensé que eran novios por como discutían ~Se sintió avergonzada por pensarlo.




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