Narra Victoria (Alienor)
—No sé que creen que somos, pero ya se los he dicho muchas veces... Somos familia.
—¡No seas mentirosa, eso no es verdad!
—Solo quieres que creamos eso para que bajemos la guardia y-
—De hecho si lo son —Intervino Nairen.
—¡¿Qué?! —Ambas se sorprendieron.
—Ellos si son familia, la madre de Victoria cambio sus nombres para que no las encontraramos y por eso nos tardamos unos años. Aunque ahora ya la tengo frente a mi.
—E-eso no puede ser verdad —Se taparon la boca.
—Entonces, ahora entiendo todo. Tiene sentido lo que me dijo antes.
—¿Qué fue lo que te dijo? —pregunta Tara a Lena.
—Que trataba de arreglar su relación y que ella era muy importante para él—murmuró.
—No, ¡No, eso no puede ser verdad!— Oscureció su mirada—. Eso si-significa que él jamás volvera conmigo, por como he tratado a Victoria todos estamos años —Tara se derrumbó en el suelo.
—Exacto —dije y todos voltearon a verme—. A ti te lo dije —mire a Tara—, pero eres tan idiota que no me creías.
Todos parecían sorprendidos con mi reacción.
—Y a tí —Mire a Lena—, jamás te lo dije ya que no quería que me relacionaran con alguien como él.
—Ja —Rio Lena—. Claro, como alguien como tú, como podría estar a la misma altura que él.
—No me importa lo que piensen. Pero hagan lo que hagan, él jamás volverá con ustedes, y ambas —Las mire continuamente—, se arrepentirán por siempre de lo que me hicieron —Sonreí.
—¡Cállate, te voy matar! —Trato de abalanzarse sobre mi —. Sin ti tal vez volverá a quererme —gritó Lena.
Ismael la detuvo y Nairen la sujeto del brazo.
—Calmate, todavía no es tiempo.
—¿Y usted profesor Ismael?, ¿no va a decir por qué está aquí?
—Lo siento Victoria, pero tengo razones —Bajo su mirada.
—¿A qué se refiere?
—Nuestro admirable maestro, se vendió por dinero.
—Las perdonas son muy fáciles de comprar Alienor.
—¿Y usted señorita Michella?
—Quiero venganza por mi hermana —Ella saca un arma y me apunto.
—Bastantes personas han querido impedir tu muerte Victoria, pero creo que está vez si podremos matarte.
—Aunque hemos estado avisandote de esto.
Fruncí el ceño.
—Te hemos enviado bastantes avisos de que te estamos intentando matar, sin embargo nunca sospechaste.
—¿Qué quieres decir?
—Tratamos de matarte más de una vez, y no logramos hacerte nada. La primera vez fue cuando casi te atropellan, ¿recuerdas?
No entendía de que hablaba, sin embargo los recuerdos de aquel suceso llegaron de golpe. Entonces recordé el día que conocí a Nairen y a Max, cuando casi fui arrollada por un auto porqué alguien me había empujando.
Lo mire desconcertada.
—Yo lo hice.
—En-entonces... ¿Por qué me salvaste?
—Creí que será divertido darte un par de sustos para que supieras que estamos detrás de tí, y luego te enviamos una carta. Creí que tu estúpida madre te había hablado sobre nosotros, tu verdadero nombre y sobre lo que pasó con nuestro padre, pero no lo hizo.
—…
—Después fue lo del parque de diversiones, quería que te pasará algo para que la personas que te vigilaban supieran que estábamos tratando de acabar contigo, aunque no funcionó ya que no subiste al juego.
—¿Tú lo saboteaste?
—Se podría decir que sí, ya que contrate a alguien para que lo haga. Y después la fiesta.
—El veneno en la bebida...
—Sí —Curvo sus labios—, debo admitir que fue mi favorita. Como no funcionó lo del parqué creí que lo lograría con la bebida, pero no la tomaste.
—...
—Has tenido mucha suerte.
«¿Suerte?, muchos salieron lastimados por mi culpa»
—Al parecer tus protectores han hecho bien su trabajo, por otro lado, para asegurarnos de que está vez sí salgan bien nuestros planes —Saco una daga y camino hacia mi.
—¿Q-qué vas hacer? —Inconscientemente traté de retroceder.
—Nada importante, solo para asegurarnos de que está vez no salgas ilesa —Levantó la daga y la clavo en mi pierna.
—¡Aaaagh! —grite de dolor—. Nairen tampoco vas a salir ileso de aquí, te lo aseguró —Solte algunas lágrimas
—Lo veremos —Dio media vuelta para acercarse a los demás.
—¡Espera! Quiero que me digas lo que sucedió con Max.
Nairen apretó los puños y guardo silencio por vários segundos.
—Él me escucho hablar con mi tía. Descubrió que quería matarte.
—¿Y por eso... lo mataste?
—¡NO TENÍA OPCIÓN! —gritó—. Si no lo mataba, iba a echar todo a perder lo que hemos estado tratando de hacer.
—Pero era tu amigo, él... él te quería mucho.
—Lo sé, y yo a él —Paso su mano por su cabello—. Él era como un hermano para mi, pero no iba a dejar que nadie me impidiera matarte.
Todos estábamos muy atentos escuchando.
—Lo guíe aquí para “hablar” antes de que él te avisará. Al principio creyó que era una broma, pero al darse cuenta de que no lo era tuve que apuñalarlo.
Mire a los demás, y algunos estaban desconcertados al escuchar tal historia.
—Lo hice hasta que dejó de respirar. Cuando termine solo me fuí.
—Y nosotros lo encontramos al día siguiente.
Asintió.
—Solo fingiste llorar, ¿para que no te decubrieramos?
—Las lágrimas fueron genuinas —Tenzo la mandíbula—. Me arrepentía de haberlo hecho, pero ya no podía hacer nada. Por eso mi tía obligó a que el subdirector callara a todos.
Sentí un frío recorrer mi espalda.
—Le conté lo que había hecho y me protegió. Usando sus influencias nadie nunca sabrá que yo lo mate.
—Pues no estaría tan seguro de eso.
—¿A que te refieres? —Entrecerró los ojo.
—Hemos investigado mucho, y descubrimos que la historia trataba sobre ti y solo es cuestión de tiempo para que se descubra todo.
—Eso no es posible
Yo sonreí.
—Y aun que sea así —Le arrebató el arma a Michelle y me apuntó—, de aquí no vas a salir viva. Aunque me atraparan vengare a mi padre, y gracias a las influencias de mi tía, no creo poder pisar la cárcel.
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Editado: 07.09.2026