Unidos por el pasado

— Capítulo 51 — (Sorpresa)

NARRA ALEXIA.

Al entrar vimos a Victoria atada a una silla y al rededor de ella estaban algunas personas, que se giraron otras se taparon la cara por la luz repentina.

—¡Suelten a mi hija! —Elizabeth gritó.

—Vaya, por fin llegaron —Dio un paso hacia nosotros—. Pensé que no iban a adivinar el lugar, y tendríamos que matar a Victoria sin espectadores.

Estábamos apunto de decir algo, cuando notamos a las personas que estaban acompañándolo.

—¿Pro-profesor Ismael?

—¿Lena?

—¿Directora?

—¿Señor Daniel?

—¿Profesora Michela?

—¿¡Qué hacen aquí!? —preguntamos todos.

—No es obvio —Extendio sus manos motrando la escena—. Todos queremos matar a Victoria.

—¿Por qué? —murmuré preguntando—, ella no a hecho nada.

—Puede que ella no nos haya hecho nada directamente —Lena dió un paso al costado—, aún así la odiamos.

—Además, ustedes la quieren mucho. Y queremos verlos sufrir, así que sería súper divertido ver sus reacciones al ver que ella muera.

Apreté mis puños, quería correr hacia ellos, no obstante Axel me detuvo sujetando mi mano.

—Quiero verlos sufrir por a ver matado a mis padres

— Ho-hola Alexander, mi amor soy Tara. Cuanto tiempo sin verte, te he extrañado mucho —Una mujer de cabello corto y rubio empezó a alzar la mano.

—¿Tara, la que le hizo la vida imposible... A Victoria? —Gire mi cabeza hacia Alexander.

—Eso... Solo fue un malentendido —Se moría las uñas.

—¿Qué haces aquí? —Él estaba molesto y frunció el ceño.

—Y-yo... — Tartamudeo mirando hacia todos lados—, me enteré del plan de ellos y... vi-vine a ayudar a Victoria.

Las personas que están a su lado voltearon a mirarla con una extraña expresión.

—¿Cierto, Victoria? —Trato de acercarse a ella.

Sin embargo Nairen se interpuso en su camino, y ella solo retrocedió mirando al suelo.

—Todos estamos aquí para hacerla sufrir, al igual que su familia, la que le hizo tanto daño a la nuestra —La directora dió unos pasos hacia el frente.

Parecía proteger a Nairen.

—¿Usted que tiene que ver con ellos? —pregunté.

—Ellos son mis sobrino —Señalo a Nairen y Lena—. Los hijos de mi hermano, el hombre que su esposo —señaló a Elizabeth—, asesinó.

—E-Eso no es verdad.

—¡Sabés muy bien lo que tú familia le hizo a la nuestra! —grito Lena.

—Nos hicieron mucho daño. Estos niños tuvieron que vivir separados sin saber realmente quienes eran —La directora la abrazo.

—Ya basta, me estoy aburriendo —Nairen esbozo una mueca de desagrado—, así que —Tomo el cabello de Victoria—, será mejor que empecemos la diversión ahora.

—Ja, ja, ja —Escuchamos una risa que nos sorprendió a todos.

Vimos que era Victoria quién se reía.

—¿Qué es tan gracioso? —pregunto molesta la profesora Michela.

—Ja, ja, ja —Y ella se seguía riendo.

—¡No te rías! —Se acercó y la apuntó con un arma.

Nosotros nos sorprendimos.

—¡Victoria!

Aún así ella no dejaba de sonreír.

—Ustedes son tan estupidos, en especial tu Nairen —Lo observó—. Tuviste la oportunidad de matarme tantas veces, y no lograste hacerme ningún rasguño.

Nairen entrecerró los ojos.

—¿Enserio trataste de matarme?

—Tú...

—Quieres vengarse por lo que le paso a tus padres o solo quieres hacer un teatro reuniéndonos a todos.

Note que la cara de todos los que estaban con Nairen la observaron con desconcierto.

—Sí querías matarme lo hubieras hecho, en vez de esperar a que vivieran a impedirlo.

—Tal vez tienes razón, sin embargo me gusta ver la cara de angustia de las personas. Quería ver su sufrimiento —Acercó su cara a ella—, me gustaría ver la cara de desesperación de tus padres cuando vean a su amada hija morir frente a ellos.

—Ja, lamento decepcionarte Nairen. Si muero, no serás tú quién me asesine.

Endureció su expresión. —¿Qué quieres decir?




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