Uraten: vol. 1

La capital

-Akira: Oye, Lyra, ¿sabes de una tienda donde vendan equipamiento?

-Lyra: Sí, claro. Sígueme.

-Akira sigue a Lyra hacia la tienda y, al llegar, los recibe un señor que trabajaba ahí.

-Señor: ¿Qué los trae por aquí?

-Akira mira alrededor de la tienda.

-Akira: ¿Cuál sería una vestimenta adecuada para este mundo? Hmm... Quiero un pantalón negro, una camisa blanca y una túnica negra.

-Lyra se ve entusiasmada y mira alrededor de la tienda.
-Señor: Bien, muchacho. Ahorita te la traigo.

-El señor entra a una bodega y, al regresar, le entrega la ropa a Akira.

-Señor: Puedes probártela en los vestidores.

-Akira entra a uno de los vestidores.

-Mientras tanto, Lyra conversa con el señor.

-Lyra: Oiga, señor. ¿También puede mostrarnos su mejor espada?

-Señor: La mejor que tengo es una espada de Xentral.
-Akira sale del vestidor y mira a Lyra.

-Akira: ¿Cómo me veo, Lyra?

-Lyra: No está mal... Te queda decente.

-Señor: Le queda bien, joven.

Por cierto, la señorita también encargó una espada para usted.

-El señor saca la espada y se la muestra. La hoja brillaba con un tono negro y rojo.

-Akira: Vaya... ¿Cuánto será por todo?
-Señor: Cincuenta aurels de oro.

-Akira entrega el dinero y recibe su espada, colocándola en su cinturón.

-Ambos salen de la tienda mientras la noche comienza a caer.

-Akira: Deberíamos ir a una posada.

-Lyra: Conozco una aquí.

-Akira: ¿"Aquí"?

-Lyra: Sí, aquí.

-Ambos llegan a la posada y la recepcionista los recibe.

-Recepcionista: Hola. Por el momento solo tengo una habitación disponible. ¿No es molestia?

-Lyra y Akira se miran fijamente, esperando que uno responda primero.

-Akira: No es problema... Gracias. ¿Cuánto es?

-Recepcionista: Diez aurels de cobre.

-Akira entrega el dinero y, junto a Lyra, sube a la habitación.

-Akira: No está tan mal.

-Lyra se quita la túnica y se acuesta en la cama

-Lyra: Qué cómoda cama... Lástima que solo hay una.
-Dice en tono juegueton hacia Akira.

-Akira: Supongo que sí.

-Akira cierra la puerta, se quita la túnica y el cinturón,

y los deja sobre una mesa.

-Lyra: La cama es grande. ¿La compartimos?

-Akira: Está bien.

-Akira apaga la luz y se acuesta junto a Lyra. Ambos miran hacia el techo, claramente nerviosos y incomodos por la situación.

-Akira se tapa con la cobija, pero era demasiado pequeña.

-Lyra: Oye, yo también tengo frío.

-Akira: Pero es muy pequeña.

-Ambos se acercan un poco más y logran mantenerse calientes.

-Akira: Que incomodo.
-Ambos logran dormir y despiertan a la mañana siguiente.

-Lyra bosteza y estira los brazos.

-Akira también se estira y se levanta de la cama, dirigiéndose al baño.

-Akira: Me voy a bañar... No tardo.

-Pasan diez minutos y Akira sale con el cabello mojado. Se pone la túnica y el cinturón.

-Lyra lo mira con confusión y cambia su mirada al techo.

-Lyra: Vaya, vaya... Te encanta lucirte.
-Ambos salen de la habitación.

Después de comer, se dirigen hacia las carretas y hablan con un señor.

-Akira: Queremos una carreta.

-Señor: Perfecto. Son noventa aurels de plata.

-Akira paga y, junto con Lyra, sube a la carreta.

-Akira: Buscamos la grandeza... Así que iremos a la capital en busca de una buena misión.

-Lyra: Claro que sí. Y de paso podemos visitar a mi familia.

-Akira: ¿Tu familia tan rápido? Bueno... No veo por qué no.

-Lyra le sonríe.

-Ambos llegan a la capital y observan una enorme ciudad llena de vida.

-Akira: Esto sí es grandeza.

-Lyra: En efecto... Es grandeza.

-Dice mientras levanta ambos brazos.

-Se bajan de la carreta y comienzan a caminar por la capital. Las luces brillaban intensamente y la gente vestía con gran elegancia.

-Ambos entran al gremio y las miradas se dirigen hacia ellos.

-Se acercan a la recepcionista.

-Lyra: Queremos un trabajo.

-Akira: ¡...El mejor que tenga!

-Recepcionista: Lo siento, por el momento no tengo nada disponible.

-Ambos se decepcionan.

-Al salir del gremio, un sujeto de cabello negro los detiene.

-Sujeto: Hola. Mi nombre es Raizen Kurotsume. Veo que buscan un gran trabajo... Yo puedo dárselos.

-Akira y Lyra lo observan con interés.

-Raizen: Soy de la familia Kurotsume, una de las más grandes del reino de Elarion.

-Akira: Ya veo... ¿Y de qué será el trabajo?

-Raizen: Tendrán que matar a una bestia que ronda los alrededores de la capital. Nadie ha querido aceptar la misión. Claro, será muy bien pagada.

-Akira: ¿Por qué nadie la ha aceptado?

-Raizen sonríe.

-Raizen: Los débiles temen aquello que no pueden comprender.

-Lyra y Akira se miran con desconfianza antes de tomar una decisión.

-Akira y Lyra: La aceptamos.

-Raizen: Perfecto. La paga será de cien aurels de oro... Suerte.

-Raizen sonríe de forma maliciosa y desaparece.

-Ambos sienten una presencia imponente incluso después de que Raizen se desvanece.

-Akira: No confío mucho en este tipo. Hay que tener cuidado, Lyra.

-Dice con desconfianza.

-Lyra: Pienso lo mismo, Aki... Ya está anocheciendo. Será mejor hacerlo rápido.

-Akira: Vamos.

-Ambos se dirigen hacia las afueras de la capital para cazar a la bestia.

-Desde una azotea, Raizen los observa con una sonrisa.

-Raizen: Esto será maravilloso.

-Raizen suelta una risa mientras mira el cielo y desaparece.

-Lyra y Akira continúan su camino mientras la noche cae, envolviendo el bosque en un ambiente misterioso.




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