-Akira: Oye, Lyra, ¿sabes de una tienda donde vendan equipamiento?
-Lyra: Sí, claro. Sígueme.
-Akira sigue a Lyra hacia la tienda y, al llegar, los recibe un señor que trabajaba ahí.
-Señor: ¿Qué los trae por aquí?
-Akira mira alrededor de la tienda.
-Akira: ¿Cuál sería una vestimenta adecuada para este mundo? Hmm... Quiero un pantalón negro, una camisa blanca y una túnica negra.
-Lyra se ve entusiasmada y mira alrededor de la tienda.
-Señor: Bien, muchacho. Ahorita te la traigo.
-El señor entra a una bodega y, al regresar, le entrega la ropa a Akira.
-Señor: Puedes probártela en los vestidores.
-Akira entra a uno de los vestidores.
-Mientras tanto, Lyra conversa con el señor.
-Lyra: Oiga, señor. ¿También puede mostrarnos su mejor espada?
-Señor: La mejor que tengo es una espada de Xentral.
-Akira sale del vestidor y mira a Lyra.
-Akira: ¿Cómo me veo, Lyra?
-Lyra: No está mal... Te queda decente.
-Señor: Le queda bien, joven.
Por cierto, la señorita también encargó una espada para usted.
-El señor saca la espada y se la muestra. La hoja brillaba con un tono negro y rojo.
-Akira: Vaya... ¿Cuánto será por todo?
-Señor: Cincuenta aurels de oro.
-Akira entrega el dinero y recibe su espada, colocándola en su cinturón.
-Ambos salen de la tienda mientras la noche comienza a caer.
-Akira: Deberíamos ir a una posada.
-Lyra: Conozco una aquí.
-Akira: ¿"Aquí"?
-Lyra: Sí, aquí.
-Ambos llegan a la posada y la recepcionista los recibe.
-Recepcionista: Hola. Por el momento solo tengo una habitación disponible. ¿No es molestia?
-Lyra y Akira se miran fijamente, esperando que uno responda primero.
-Akira: No es problema... Gracias. ¿Cuánto es?
-Recepcionista: Diez aurels de cobre.
-Akira entrega el dinero y, junto a Lyra, sube a la habitación.
-Akira: No está tan mal.
-Lyra se quita la túnica y se acuesta en la cama
-Lyra: Qué cómoda cama... Lástima que solo hay una.
-Dice en tono juegueton hacia Akira.
-Akira: Supongo que sí.
-Akira cierra la puerta, se quita la túnica y el cinturón,
y los deja sobre una mesa.
-Lyra: La cama es grande. ¿La compartimos?
-Akira: Está bien.
-Akira apaga la luz y se acuesta junto a Lyra. Ambos miran hacia el techo, claramente nerviosos y incomodos por la situación.
-Akira se tapa con la cobija, pero era demasiado pequeña.
-Lyra: Oye, yo también tengo frío.
-Akira: Pero es muy pequeña.
-Ambos se acercan un poco más y logran mantenerse calientes.
-Akira: Que incomodo.
-Ambos logran dormir y despiertan a la mañana siguiente.
-Lyra bosteza y estira los brazos.
-Akira también se estira y se levanta de la cama, dirigiéndose al baño.
-Akira: Me voy a bañar... No tardo.
-Pasan diez minutos y Akira sale con el cabello mojado. Se pone la túnica y el cinturón.
-Lyra lo mira con confusión y cambia su mirada al techo.
-Lyra: Vaya, vaya... Te encanta lucirte.
-Ambos salen de la habitación.
Después de comer, se dirigen hacia las carretas y hablan con un señor.
-Akira: Queremos una carreta.
-Señor: Perfecto. Son noventa aurels de plata.
-Akira paga y, junto con Lyra, sube a la carreta.
-Akira: Buscamos la grandeza... Así que iremos a la capital en busca de una buena misión.
-Lyra: Claro que sí. Y de paso podemos visitar a mi familia.
-Akira: ¿Tu familia tan rápido? Bueno... No veo por qué no.
-Lyra le sonríe.
-Ambos llegan a la capital y observan una enorme ciudad llena de vida.
-Akira: Esto sí es grandeza.
-Lyra: En efecto... Es grandeza.
-Dice mientras levanta ambos brazos.
-Se bajan de la carreta y comienzan a caminar por la capital. Las luces brillaban intensamente y la gente vestía con gran elegancia.
-Ambos entran al gremio y las miradas se dirigen hacia ellos.
-Se acercan a la recepcionista.
-Lyra: Queremos un trabajo.
-Akira: ¡...El mejor que tenga!
-Recepcionista: Lo siento, por el momento no tengo nada disponible.
-Ambos se decepcionan.
-Al salir del gremio, un sujeto de cabello negro los detiene.
-Sujeto: Hola. Mi nombre es Raizen Kurotsume. Veo que buscan un gran trabajo... Yo puedo dárselos.
-Akira y Lyra lo observan con interés.
-Raizen: Soy de la familia Kurotsume, una de las más grandes del reino de Elarion.
-Akira: Ya veo... ¿Y de qué será el trabajo?
-Raizen: Tendrán que matar a una bestia que ronda los alrededores de la capital. Nadie ha querido aceptar la misión. Claro, será muy bien pagada.
-Akira: ¿Por qué nadie la ha aceptado?
-Raizen sonríe.
-Raizen: Los débiles temen aquello que no pueden comprender.
-Lyra y Akira se miran con desconfianza antes de tomar una decisión.
-Akira y Lyra: La aceptamos.
-Raizen: Perfecto. La paga será de cien aurels de oro... Suerte.
-Raizen sonríe de forma maliciosa y desaparece.
-Ambos sienten una presencia imponente incluso después de que Raizen se desvanece.
-Akira: No confío mucho en este tipo. Hay que tener cuidado, Lyra.
-Dice con desconfianza.
-Lyra: Pienso lo mismo, Aki... Ya está anocheciendo. Será mejor hacerlo rápido.
-Akira: Vamos.
-Ambos se dirigen hacia las afueras de la capital para cazar a la bestia.
-Desde una azotea, Raizen los observa con una sonrisa.
-Raizen: Esto será maravilloso.
-Raizen suelta una risa mientras mira el cielo y desaparece.
-Lyra y Akira continúan su camino mientras la noche cae, envolviendo el bosque en un ambiente misterioso.
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Editado: 27.07.2026