-En elarion a las afueras del palacio Raygth y celios se miraban fijamente esperando que el otro hiciera el primer movimiento.
-Celios: Tendre que esperar a que, la gata y serika terminen de alejar a las personas.
-Celios: Dime Raygth, ¿Como sobreviviente a tremenda paliza que te di?.
-Raygth se ríe un poco y v
uelve a su mirada penetrante mientras se ajusta su traje.
-Raygth apunta con su mano a celios y comienza a sonreír.
-Raygth: Cállate, No te creas mucho.
-El ambiente se sentía pesado entre los dos, aún ninguno de los dos hacia nada.
-De repente Keiko entro a la ecena con su carisma habitual, ella entra con elegancia mientras sostiene una copa de vino.
-Celios: Está gata no tiene límites, toma hasta en una batalla.
-Antes de hablar, Keiko le dió un sorbo a la copa de vino y comenzó a caminar hacia ellos.
-Keiko: La chica de pelo rojo ya se encargo de resguardar a los demás.
-La gata toma otro sorbo hasta acabarse la copa de vino, antes de volver a hablar, sus mejillas se tornaron en un tono rosa.
Keiko: Aún está peleando contra algunos enmascarados... De todos modos ya pueden darse el lujo de pelear.
-Raygth no pierde el tiempo y aprovecha la ligera distracción de ambos y con una velocidad intenta dar un puñetazo a Keiko.
-Celios: Idiota.
-Keiko logra dar un salto agil y esquiva el golpe de rayght.
-Keiko: Que poco orgullo tienes, intentas atacar a una linda mujer gato, en vez del hombre que tenias frente a ti.
-Una agil patada de parte de Keiko fue hacia Raygth que pudo esquivar fácilmente.
-Keiko: Tienes suerte de que esté oxidada, si no fuera así ya estarías en el suelo.
-Celios no perdió más el tiempo y se acerco a la espalda de rayght con un sonido de un trueno al llegar.
-Rayght: Que veloz.
-El rubio trato de darle un fuerte golpe apoyando su pierna derecha tratando de que el golpe lo eleve en el aire.
-Fumiko: Alto.
-Al escuchar esa voz con una fuerte autoridad, todos se quedaron, exepto Keiko quien solo se quedo mirándo.
-La dama enmarada de cabello azul oscuro, se acercó lentamente a Raygth.
-Celios recupero su postura y no espero más y rompió su traje, bajo de el traje estaba su traje de caballero y empuño su espada.
-A la enmascarada le dió igual y puso su mano en el hombro de Raygth, quien no reaccionaba.
-Fumiko: No pierdan su tiempo.
-Celios atacó con su espada a ambos Pero antes de que diera en el blanco. ambos desaparecieron del lugar.
-Celios: Carajo.
-El rubio voltea a ver a Keiko y se acerca a ella y la mira fijamente.
-Celios: ¿Porque no hiciste nada? ¿Eres idiota?.
-Keiko: Hubiera pasado lo mismos, y no me llames idiota. ¿Entendído pendejo?.
-Dijo Keiko mientras lo señalaba con un dedo, mientras su cola se mantenía recta en señal de alerta.
-Keiko: Vayamos a ayudar a la dama espada.
-Celios: Encargate tu, Yo iré a zeldron.
-Keiko: Haz lo que quieras... Pero no creas que ayudare solo porque tú me lo dices idiota.
-Celios le da la espalda y su mirada es de confusión ante la personalidad de Keiko.
-Celios: ¿Que carajo? Lo que digas.
-Sin más que decir celios desaparece como un rayo dejando un rastro eléctrico de color amarillo.
-La gata se fue con dirección a ayudar a serika, entrando nuevamente al palacio donde vio a serika peleando con los últimos 10 enmascarados al mismo tiempo.
-Serika: Volviste, 5 tu y 5 yo.
-Keiko asiente y camina hacia una mesa y toma con sus manos otra copa de vino que bebe con tranquilidad.
-Serika: Vaya q-que resistente eres, ya es la doceava copa de vino que tomas.
-Dijo serika mientras seguía encargándose de los enmascarados, mientras seguía matando los uno por uno.
-Keiko: Eso mismo te digo yo. Yo no creo ser capaz de matar a tanta gente en un solo día... Probablemente quedaría traumada.
-Hace 12 meses.
-En los pisos más bajos del laberinto que custodia kagetsu, Keiko estaba sentada en un sofá mientras sostenia una copa de vino.
-Keiko: De lo único que disfruto en este lugar, es de un rico vino.
-Kagetsu se sentó al otro lado del sofá, en cambio el sostenía un vaso con whisky.
-Kagetsu: Veo que te gusta mucho el vino, Me alegra que seas de las personas que saben apreciar un buen vino.
-El hombre le dió un sorbo a su bebida antes de volver a hablar, sonríe ligeramente.
-Kagetsu: Aún que yo soy más de algo más fuerte, como el whisky.
-Keiko: Ya veo... Pero no recuerdo haberte preguntado.
-Una carcajada proveniente de kagetsu se escuchó en toda la habitación.
-Kagetsu: Apesar de que ya llevamos viviendo más de 300 años en este lugar, aun eres muy grosera.
-La gata continuo bebiendo su vino poco a poco hasta acabarlo, kagetsu se levantó del sofá y tomo la botella de vino y le sirvió más a Keiko.
-Kagetsu: Me iré dormir, no bebas mucho.
-Keiko se quedó mirando la copa de vino que acaban de servirla y luego su mirada se desvío a kagetsu saliendo de la habitación.
-Keiko: Gracias... Muchas gracias.
-La cola de Keiko se mueve de a lado a lado, Keiko continúa bebiendo nuevamente hasta volver a acabarse la copa.
-Un bostezo salió de la boca de Keiko, quien se puso de pie y comenzó a estirarse.
-Keiko: Ya fue suficiente por hoy.
-Despues de estirarse Keiko se lanzó al sillón y se acomodo para dormir.
-Keiko: Un bonito vinito, dos vinitos bonitos, tres bonitos vinitos.
-Y así hasta que finalmente se quedo dormida, abrazando un cojín.
-De vuelta al momento actual.
-La gata avienta la copa hacia atrás de ella, la copa cae rompiéndose en muchos pedazos.
-Keiko camina hacia los enmascarados que estaban frente a ella y comenzó a golpearlos en puntos de inflexión en ellos y poco a poco uno por uno cayeron a la mirada impresiónada de serika.