Uraten: Vol. 4

Una copa de vino

-En elarion a las afueras del palacio Raygth y celios se miraban fijamente esperando que el otro hiciera el primer movimiento.

-Celios: Tendre que esperar a que, la gata y serika terminen de alejar a las personas.

-Celios: Dime Raygth, ¿Como sobreviviente a tremenda paliza que te di?.

-Raygth se ríe un poco y v

uelve a su mirada penetrante mientras se ajusta su traje.

-Raygth apunta con su mano a celios y comienza a sonreír.

-Raygth: Cállate, No te creas mucho.

-El ambiente se sentía pesado entre los dos, aún ninguno de los dos hacia nada.

-De repente Keiko entro a la ecena con su carisma habitual, ella entra con elegancia mientras sostiene una copa de vino.

-Celios: Está gata no tiene límites, toma hasta en una batalla.

-Antes de hablar, Keiko le dió un sorbo a la copa de vino y comenzó a caminar hacia ellos.

-Keiko: La chica de pelo rojo ya se encargo de resguardar a los demás.

-La gata toma otro sorbo hasta acabarse la copa de vino, antes de volver a hablar, sus mejillas se tornaron en un tono rosa.

Keiko: Aún está peleando contra algunos enmascarados... De todos modos ya pueden darse el lujo de pelear.

-Raygth no pierde el tiempo y aprovecha la ligera distracción de ambos y con una velocidad intenta dar un puñetazo a Keiko.

-Celios: Idiota.

-Keiko logra dar un salto agil y esquiva el golpe de rayght.

-Keiko: Que poco orgullo tienes, intentas atacar a una linda mujer gato, en vez del hombre que tenias frente a ti.

-Una agil patada de parte de Keiko fue hacia Raygth que pudo esquivar fácilmente.

-Keiko: Tienes suerte de que esté oxidada, si no fuera así ya estarías en el suelo.

-Celios no perdió más el tiempo y se acerco a la espalda de rayght con un sonido de un trueno al llegar.

-Rayght: Que veloz.

-El rubio trato de darle un fuerte golpe apoyando su pierna derecha tratando de que el golpe lo eleve en el aire.

-Fumiko: Alto.

-Al escuchar esa voz con una fuerte autoridad, todos se quedaron, exepto Keiko quien solo se quedo mirándo.

-La dama enmarada de cabello azul oscuro, se acercó lentamente a Raygth.

-Celios recupero su postura y no espero más y rompió su traje, bajo de el traje estaba su traje de caballero y empuño su espada.

-A la enmascarada le dió igual y puso su mano en el hombro de Raygth, quien no reaccionaba.

-Fumiko: No pierdan su tiempo.

-Celios atacó con su espada a ambos Pero antes de que diera en el blanco. ambos desaparecieron del lugar.

-Celios: Carajo.

-El rubio voltea a ver a Keiko y se acerca a ella y la mira fijamente.

-Celios: ¿Porque no hiciste nada? ¿Eres idiota?.

-Keiko: Hubiera pasado lo mismos, y no me llames idiota. ¿Entendído pendejo?.

-Dijo Keiko mientras lo señalaba con un dedo, mientras su cola se mantenía recta en señal de alerta.

-Keiko: Vayamos a ayudar a la dama espada.

-Celios: Encargate tu, Yo iré a zeldron.

-Keiko: Haz lo que quieras... Pero no creas que ayudare solo porque tú me lo dices idiota.

-Celios le da la espalda y su mirada es de confusión ante la personalidad de Keiko.

-Celios: ¿Que carajo? Lo que digas.

-Sin más que decir celios desaparece como un rayo dejando un rastro eléctrico de color amarillo.

-La gata se fue con dirección a ayudar a serika, entrando nuevamente al palacio donde vio a serika peleando con los últimos 10 enmascarados al mismo tiempo.

-Serika: Volviste, 5 tu y 5 yo.

-Keiko asiente y camina hacia una mesa y toma con sus manos otra copa de vino que bebe con tranquilidad.

-Serika: Vaya q-que resistente eres, ya es la doceava copa de vino que tomas.

-Dijo serika mientras seguía encargándose de los enmascarados, mientras seguía matando los uno por uno.

-Keiko: Eso mismo te digo yo. Yo no creo ser capaz de matar a tanta gente en un solo día... Probablemente quedaría traumada.

-Hace 12 meses.

-En los pisos más bajos del laberinto que custodia kagetsu, Keiko estaba sentada en un sofá mientras sostenia una copa de vino.

-Keiko: De lo único que disfruto en este lugar, es de un rico vino.

-Kagetsu se sentó al otro lado del sofá, en cambio el sostenía un vaso con whisky.

-Kagetsu: Veo que te gusta mucho el vino, Me alegra que seas de las personas que saben apreciar un buen vino.

-El hombre le dió un sorbo a su bebida antes de volver a hablar, sonríe ligeramente.

-Kagetsu: Aún que yo soy más de algo más fuerte, como el whisky.

-Keiko: Ya veo... Pero no recuerdo haberte preguntado.

-Una carcajada proveniente de kagetsu se escuchó en toda la habitación.

-Kagetsu: Apesar de que ya llevamos viviendo más de 300 años en este lugar, aun eres muy grosera.

-La gata continuo bebiendo su vino poco a poco hasta acabarlo, kagetsu se levantó del sofá y tomo la botella de vino y le sirvió más a Keiko.

-Kagetsu: Me iré dormir, no bebas mucho.

-Keiko se quedó mirando la copa de vino que acaban de servirla y luego su mirada se desvío a kagetsu saliendo de la habitación.

-Keiko: Gracias... Muchas gracias.

-La cola de Keiko se mueve de a lado a lado, Keiko continúa bebiendo nuevamente hasta volver a acabarse la copa.

-Un bostezo salió de la boca de Keiko, quien se puso de pie y comenzó a estirarse.

-Keiko: Ya fue suficiente por hoy.

-Despues de estirarse Keiko se lanzó al sillón y se acomodo para dormir.

-Keiko: Un bonito vinito, dos vinitos bonitos, tres bonitos vinitos.

-Y así hasta que finalmente se quedo dormida, abrazando un cojín.

-De vuelta al momento actual.

-La gata avienta la copa hacia atrás de ella, la copa cae rompiéndose en muchos pedazos.

-Keiko camina hacia los enmascarados que estaban frente a ella y comenzó a golpearlos en puntos de inflexión en ellos y poco a poco uno por uno cayeron a la mirada impresiónada de serika.



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En el texto hay: cliche, magia, isekai

Editado: 28.07.2026

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