Madison
Dejé la escuela desde que mamá murió,el dinero no alcanzaba, apenas Tara podía ir a la escuela, así que empecé a trabajar con tan solo 11 años, habían pasado ya dos años desde la muerte de mamá pero mi familia nunca volvió a ser la misma de siempre, recuerdo que compre dulces baratos y me puse a vender en las frías calles de Noruega, apenas y tenía un abrigo,ya que no alcanzaba para nada más.
Fueron momentos difíciles pero hasta que tenía 17 años conseguí un trabajo decente en un restaurante de comida rápida,unos días después llevé a Tara al hospital ya que tenía moretones sin razón y había bajado de peso repentinamente.Fue ahí donde conocimos a Allison Williams,la enfermera de Tara hasta ahora.
Después de varías quimioterapias,estaba feliz,ya que pensaba que Tara se había recuperado.Pero en ese entonces no sabía que no era así, que ese solo era el comienzo del fin.
Otro día más en el trabajo, llevo trabajando en el mismo restaurante desde los 17 actualmente tengo 20 y Tara tiene 18.
ODIO este trabajo, solo sigo aquí ya que como no he ido a la universidad no tengo muchas opciones de trabajo.Me levanto de la cama y voy al baño a mirarme al espejo,son las 4pm,hoy es mi turno de la tarde,ya que es sábado.Me miro al espejo,odio lo que veo en el reflejo.
Antes amaba mi apariencia, quizá porque tan solo era una niña de 9 años, pero ahora me odiaba, tenía ojeras, tenía cicatrices de las quemaduras del accidente, que por cierto,no me habían dado ninguna compensación por lo que había pasado, podía demandar al restaurante,ya que en ese momento estaba en mi oficina,alejada de todos los clientes, aún no descubro quién causó el accidente pero supongo que no importa.Aunque quisiera demandar al restaurante no tengo suficiente dinero para pagar un abogado y mucho menos ir a un juicio.
Intento borrar esos pensamientos y me aplico la pomada que me recetaron en el hospital,me miro en el reflejo...Joder,¿Cuando fue la última vez que me gustaba lo que veía en el espejo?
Me veía horrible, tenía estrías y celulitis,las quemaduras en los brazos.Me obligo a apartar la mirada de mi reflejo,me lavo la cara,me pongo el uniforme del restaurante y salgo a la calle.
Decido tomar un taxi ya que se me hacía tarde,una vez en el trabajo,voy directo a la cocina.Si,era la cocinera del restaurante, había tenido que aprender a cocinar con tan solo 9 años,ya que papá no nos hacía de comer y yo tenía que preparle comida a Tara.Desde ese entonces amo cocinar.
Después del trabajo,voy a recoger a Tara del hospital ya que había tenido un tratamiento que no sé muy bien cuál es,debe de ser una quimioterapia, supongo.
—Tara,ya llegué —Veo la cama del hospital vacía..Decido llamar a la enfermera Allison.
—Allison, podría venir —La llamo Allison y no enfermera porque ha cuidado de Tara desde hace tres años y le tengo bastante confianza.
—¿Dónde está Tara?—Ella me mira, confundida.
—Tara ya se fue del hospital hace dos horas.
Mierda,otra vez había llegado tarde y ya se ha ido,¿estará molesta conmigo?
—Si,lo siento, Allison.He venido mareada del trabajo y no me acorde del horario.—Me despido de ella y toma un tren a casa.
Al llegar veo a Tara viendo su teléfono.Le toco el hombro suavemente.
—Perdóname por lo de hoy,te traje tu pastel favorito.—Dejo en la mesa una rebanada de pastel de Moka.
—Gracias...¿Cómo te fue en el trabajo?—La noto más apagada pero no quiero hablar de esto con ella ahora
—Bien—Me voy a la habitación a cambiarme, me pongo unos pantalones y una sudadera gris, luego vuelvo a la sala.
—¿Quieres ver una película?—Le pregunto
—No,estoy cansada.. Mañana quizás..
El diario de Madison
Querido diario,hoy ha sido un día increíble,fui a jugar con Tara al parque,nos la pasamos increíble, estuvimos haciendo el tonto enfrente de las personas, bailando canciones de Taylor Swift,nos encanta su música desde que tenemos uso de memoria, bailamos "Shake it Off" mientras papá nos miraba, aunque mamá había muerto,tenemos la creencia de que,en algún lugar,en el cielo,ella nos sigue cuidando.
Madison Lynn