V de Viralidad

Primera parte

El supuesto suicidio que sucedió en vivo de una estudiante de tan solo diecinueve años de la preparatoria D'Angelo, se ha hecho viral. Una noticia mediática que sigue siendo un enigma por responder en el plantel.

Y aquí estoy yo, tomando el desayuno para dirigirme a esa infame escuela una semana después de los hechos ocurridos. Mi café cargado tiene la misma amargura que de seguro, tendrá el ambiente en este gélido clima.

Hay distintos rumores que circulan en línea, como que era víctima de bullying y ello la orilló a esa drástica decisión, que estaba bajo amenaza de un superior o que más bien, es una mala broma de un espíritu en temporada de todo lo terrorífico, para llamar la atención. La cual busca arruinar la reputación de la prestigiosa escuela, supuestamente.

¿Y si todas al final tienen un poco de verdad? Nunca se sabe.

Sonrío con amargura y apago la televisión en donde pasan la noticia por consecutiva vez.

Estoy lista para mi primer día en medio del caos.

Mi llegada a mitad del ciclo escolar no ha causado gran revuelo más que murmullos en mi presentación, sin embargo, es evidente que mi presencia es ruidosa de por sí por la llamativa selección del color rojo cereza de mi cabello y el labial intenso a juego.

Estoy en la clase principal del último grado de la preparatoria D'Angelo, en donde aparentemente, han ocurrido los hechos. Es el único grupo con espacio debido al cambio de muchos otros.

Nadie quiere estar aquí, junto a los sospechosos detrás del caso.

No es difícil pasar desapercibida entre el ajetreo después de clases, los murmullos a ciertos estudiantes no se detienen. Ese pequeño grupo del rincón es el blanco del hecho atroz.

Madani Lebedev, una chica bonita, pálida con largo cabello lacio que es oscuro como el color de sus ojos, y un pequeño lunar arriba de esa sonrisa tétrica que muestra aún más oscuridad. La definición de ángel caído.

Lilova Ruslanovna, su amiga que aunque luce más vulnerable con sus facciones dulces, cabello claro hasta los hombros, flequillo y broches delicados, se siente como una fachada para bajar la guardia.

Y ni qué decir de sus acompañantes, Lev Petrov, parece como si fuera el novio de Madani, aunque coquetea con Lilova al intercambiar demasiado contacto físico, una sana convivencia. Quizás solamente sea su mascota.

Se mueve y juguetea con el cabello de Lilova mientras mantiene una media sonrisa pícara. Es altísimo, delgado, su piel blanca contrasta con su cabello castaño y ojos claros, ojerosos con un semblante serio. Es de los que parece que no rompen ni un plato cuando en realidad, podría ser de lo peor.

Por último, Alexei Kirill, ríe y aplaude a sus propios malos chistes, es todo lo contrario. Cabello rubio, ojos oscuros, bromista, sonriente y pesado. Nadie parece realmente quererlo cerca por más de un par de minutos a pesar de hacer el intento de ser aceptado. El bufón del grupo.

La dinámica de ese cuarteto es interesante, parecía que antes eran intocables, respetados por el poder o miedo que representaban y ahora, son rechazados.

¿Qué tan lejos podrían llegar?



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En el texto hay: thriller, suspenso, venganza

Editado: 01.11.2026

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