Vagos recuerdos

El Vacío

Capítulo 2

Después de su partida, la casa se sintió más grande.
Era un vacío inexplicable, un silencio doloroso, como si algo faltara…
Oh sí, conque era eso.
Estaba tan acostumbrado a tenerla conmigo todo el tiempo que ahora, que no la tengo, todo se siente extraño.
Demasiado extraño.

Todo se sentía tan diferente ahora.
Las paredes seguían igual, los muebles en el mismo lugar, pero el ambiente ya no era el mismo. Había un silencio que pesaba más que cualquier objeto. Cada lugar, cada rincón por donde pasaba me recordaba a ella, y eso me volvía loco, maldita sea. Era como si algo me dijera que ella nunca más volvería a mi lado. Y lo sé… ya no volveré a ver esa sonrisa tierna de nuevo en mi vida.
Intenté distraerme. Encendí la televisión solo para apagarla minutos después. Cogí mi celular y me acosté en el sofá, mirando los mensajes, engañándome a mí mismo, como si estuviera esperando alguno de ella, sabiendo que eso no pasaría. Era inútil. Todo, absolutamente todo, me llevaba a ella y me hacía sentir tan estúpido.Opté por irme a dormir. Mientras estaba acostado en la cama, me puse a recordar esos momentos tan significativos que pasábamos sin la más mínima incomodidad, como si solo estuviéramos nosotros dos y nadie más a nuestro alrededor. Aunque tuvimos problemas, igual los enfrentábamos juntos, sin importar qué tan grandes fueran.
Y entonces pensé… ¿En qué momento dejamos de ser eso? ¿En qué instante exacto comenzamos a alejarnos sin darnos cuenta?

Tal vez no hubo un día específico. Tal vez ese amor tan genuino que nos teníamos se fue desgastando poco a poco, sin que lo notáramos, en cosas pequeñas que no supimos cuidar.
Y eso me dolía más que cualquier adiós u otra cosa que existiera en este mundo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.