Capítulo 14
Samantha estaba llorando.
Y yo no entendía por qué.
O tal vez sí.
Porque, por primera vez...
había recordado algo.
No una sensación.
No una imagen borrosa.
Un recuerdo.
Uno real.
La lluvia cayendo sobre la calle.
Su voz llamándome.
Y esa desesperación que todavia podía sentir en el pecho.
Como si hubiera ocurrido ayer.
—Nicolás... —murmuró Samantha.
Pero no fui capaz de responder.
Seguía intentando entender lo que acababa de pasar.
—Yo te escuché —dije finalmente.
Mi voz salió apenas como susurro.
Samantha cerró los ojos.
Y una lágrima cayó por su mejilla.
Gabriel soltó un suspiro pesado.
Como si hubiera estado temiendo exactamente ese momento.
—Esto va demasiado rápido —murmuró.
—¿Qué fue ese recuerdo? —pregunté.
Nadie respondió.
Otra vez.
Siempre lo mismo.
Y comenzaba a desesperarme.
—¡Díganme la verdad de una vez!
Mi voz resonó más fuerte de lo que esperaba.
Algunas personas giraron la cabeza.
Pero no me importó.
Porque yo estaba cansado.
Muy cansado.
Samantha respiró hondo.
Y entonces hizo algo inesperado.
Tomó mi mano.
Su piel estaba fría.
Pero el contacto hizo que todo se detuviera por un instante.
El ruido.
Las preguntas.
El miedo.
Todo.
—Lo siento —murmuró.
La miré confundido.
—¿Por qué?
Sus ojos brillando por las lágrimas.
—Porque nunca quise que esto te alcanzara otra vez.
Mi corazón dio un vuelco.
—¿Otra vez?
Ella se quedó en silencio.
Y esa sola palabra fue suficiente para hacerme sentir un escalofrío.
Otra vez.
Como si todo esto ya hubiera ocurrido.
Como si nosotros...
ya hubiéramos estado aquí antes.
—Samantha...
Pero antes de que pudiera terminar la frase...
otra imagen golpeó mi mente.
Más fuerte.
Más clara.
La lluvia.
Una carretera.
Luces blancas acercándose.
Demasiado rápido.
Un grito.
Su grito.
Y después...
nada.
Me llevé una mano a la cabeza.
El dolor fue inmediato.
Intenso.
Como si mi mente estuviera intentando abrir una puerta cerrada a la fuerza.
—¡Nicolás!
Escuché la voz de Samantha.
Lejana.
Distorsionada.
—Respira.
—Mírame.
—Por favor.
Pero apenas podía escucharla.
Porque algo más estaba apareciendo.
Una frase.
Una sola frase.
Una que parecía venir desde muy lejos.
“No olvides”.
Abrí los ojos de golpe.
Respirando con dificultad.
Y encontré a Samantha frente a mí.
Asustada.
Más asustada de lo que jamás la había visto.
—¿Qué recordaste? —preguntó.
La observé unos segundos.
Intentando ordenar todo.
Pero era imposible.
Porque cuanto más recordaba...
más preguntas aparecían.
—Había una carretera —murmuré.
Samantha palideció.
Gabriel cerró los ojos.
Y esa reacción me confirmó algo.
Algo que ya empezaba a sospechar.
La carretera era importante.
Muy importante.
—¿Qué pasó esa noche? —pregunté.
El silencio regresó.
Pero esta vez...
no duró mucho.
Porque Samantha bajó lentamente la mirada.
Y cuando volvió a levantarla...
sus ojos estaban llenos de culpa.
—Esa noche... —susurró— fue la última vez que te vi.
Y juro que, en ese momento...
sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.
— ★ —
“Algunos recuerdos regresan poco a poco...
porque la verdad completa puede ser demasiado difícil de soportar.” 🌧️👀🤍
— ★ —