Vale La Pena Amar?

AMOR PROPIO

"No podés dar agua si tu pozo está seco."

Después de hablar de rupturas, infidelidades, celos, redes sociales, amistades confusas y corazones rotos, hay una pregunta que no podemos esquivar más:

¿Y vos? ¿Cómo estás vos?

Porque todo lo que hablamos hasta acá tiene que ver con el otro, con la pareja, con lo que hicieron o dejaron de hacer. Pero hay algo más profundo, más incómodo, más tuyo. Algo que si no mirás, vas a seguir tropezando con la misma piedra una y otra vez.

El amor propio.

No es una frase motivadora para poner de fondo de pantalla. Es algo real, concreto, que se trabaja todos los días. Es la base de todo. Sin amor propio, cualquier relación que construyas va a ser como una casa sobre arena.

La trampa de buscar afuera lo que falta adentro

Vamos a ser sinceros. ¿Cuántas veces buscaste en otra persona lo que no podías darte vos?

La validación. Que te digan que estás bien, que te quieran, que te elijan. Porque adentro hay un vacío, una voz que dice "no soy suficiente", y necesitás que alguien te tape ese ruido con un "te amo".

El problema es que el otro nunca va a poder llenar ese vacío.

Por más que te ame, por más que te lo demuestre, por más que te elija todos los días, siempre va a haber un hueco que solo vos podés llenar. Y si no aprendés a quererte solo, vas a depender del otro para sentirte bien. Y eso, hermano, es una condena.

Porque cuando el otro se va, cuando la relación termina, no solo perdés a esa persona. Perdés también tu fuente de validación, tu espejo, tu razón para sentirte bien. Y ahí te quedás, sin nada, preguntándote quién sos sin él o ella.

El espejo incómodo

La pareja tiene algo que a veces duele: te muestra quién sos. Te enfrenta a tus miedos, a tus inseguridades, a tus formas de reaccionar que quizás no te gustan.

¿Te pasó alguna vez? Estás en una relación y empezás a notar que sos celoso, o que necesitás mucha atención, o que te enojás rápido, o que tenés miedo al abandono. Y todo eso ya estaba en vos antes, pero la relación lo sacó a la superficie.

Muchos miran eso que ven en el espejo y le echan la culpa al otro. "Vos me hacés sentir así", "si vos fueras diferente, yo sería diferente". Mentira.

El otro no te hace sentir nada. El otro te muestra lo que ya estaba ahí. Y eso, aunque duela, es una oportunidad gigante. Porque si ves que sos celoso, podés trabajar en tu inseguridad. Si ves que necesitás atención todo el tiempo, podés preguntarte por qué no podés estar solo. Si ves que tenés miedo a que te dejen, podés buscar de dónde viene ese miedo.

La relación no es el problema. Es el síntoma.

La mentira de la media naranja

Nos criaron con una idea muy dañina: la media naranja. Que venimos incompletos al mundo y que necesitamos encontrar a alguien que nos complete. Como si fuéramos mitades buscando la otra parte para sentirnos enteros.

Pero pensalo un segundo. Si llegás a una relación roto, esperando que el otro te complete, ¿qué le estás pidiendo? Que cargue con tu vacío, que solucione tus problemas, que te haga feliz. Y el otro, que también tiene sus cosas, no vino al mundo a eso.

El amor sano no es de mitades que se completan. Es de enteros que se encuentran.

Dos personas que ya están bien solas, que tienen su vida, sus amigos, sus proyectos, y deciden compartir. No porque necesiten al otro para estar bien, sino porque estando bien, elegir estar juntos suma.

¿Y si no me quiero? ¿Puedo amar igual?

Acá viene la pregunta incómoda: si no me quiero a mí mismo, ¿puedo querer bien a otro?

La respuesta es no. O mejor dicho, podés querer, pero vas a querer desde la necesidad, no desde la abundancia. Vas a estar todo el tiempo pidiendo, reclamando, exigiendo que el otro te devuelva lo que vos no te das. Y el otro, por más que lo intente, nunca va a poder llenar ese pozo sin fondo.

Pensalo con una imagen simple: si tenés un vaso vacío, no podés servirle agua a nadie. Primero tenés que llenar el tuyo. Después, lo que te sobra, lo compartís.

El amor propio no es egoísmo. Es tener la casa en orden para poder invitar a alguien a quedarse. Es saber que uno está completo, no para aislarse del mundo, sino para poder dar desde lo que sobra, no desde lo que falta.

Señales de que te falta amor propio

A veces no nos damos cuenta. Creemos que estamos bien, pero en las relaciones se nota. Prestá atención si te pasa esto:

· Necesitás constante validación. Si no te dice "te quiero" cada dos minutos, te sentís inseguro.
· Perdonás lo imperdonable. Aguantaste infidelidades, faltas de respeto, porque tenías miedo de quedarte solo.
· Cambiás quién sos para gustarle. Dejás de escuchar tu música, de juntarte con tus amigos, de hacer lo que te gusta.
· Todo el tiempo estás pendiente del otro. Su vida es más importante que la tuya.
· No podés estar solo. Saltás de una relación a otra sin parar.
· Te comparás todo el tiempo. Con sus ex, con sus amigos, con cualquiera que se le acerque.
· Aceptás migajas. Te conformas con que te den un poco de atención, aunque sea a las 2 AM, aunque sea cuando le conviene.

Si te sentiste identificado con varias de estas, no te castigues. Pasa. Pero ya es hora de hacer algo al respecto.

Cómo se construye el amor propio

Acá viene lo importante. Porque el amor propio no es algo que te cae del cielo un día. No es un switch que prendés y listo. Se construye, despacio, con acciones chiquitas todos los días.

1. Conocete
No podés querer algo que no conocés. Preguntate: ¿qué me gusta? ¿Qué me duele? ¿Qué me hace feliz? ¿Qué no tolero? ¿Qué necesito? Empezá a escucharte. Anotalo si hace falta. Pero prestale atención a vos mismo.

2. Pasá tiempo con vos
Aprendé a estar solo. Salí a caminar sin celu. Tomate un café solo. Andá al cine solo. No como castigo, como compañía. Cuando aprendés a disfrutar tu propia compañía, dejás de depender de otros para sentirte bien.



#1916 en Otros
#62 en No ficción
#401 en Relatos cortos

En el texto hay: amor, filosofa, textoscortos

Editado: 25.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.