Valentina Sweets

Parte 2.

V. Sweets.....

Viernes 8 / 2026.

9:00 pm

Sentada en mi silla, mirando por la ventana ovalada de mi habitación, esperando a ser requerida por el patriarca de la familia Sweets. Veo el paisaje, el mismo paisaje que se ha vuelto aburrido y completamente fuera de orden. No tenia nada que hacer, así que me tocaba esperar.

No se cuanto tiempo paso exactamente cuando el seguro de la puerta de la habitación sonó con un gran <Click> y entro la persona que se hace llamar mi madre Valeria de Sweets.

Hablar con ella era imposible, aunque por dentro me moría por preguntar ¿Me veo hermosa? pero sabía a la perfección que solamente recibiría desprecio y una mala mirada por parte de ella.

Nuestra relación se rompió mucho antes de ser una adulta. No voy a negar que me dolió perder el cariño y la atención que me brindaba. Ahora había pasado a ser..... nada.

Estas últimas horas han sido completamente especiales, mamá me dio atención, me ayudo a vestirme, a colocar cada joya en su lugar, a maquillarme.

Ahora, todo eso se ha esfumado por completo.

Dejo salir un suspiro cansado y me pongo de pie. Quito esa mirada compasiva de mi rostro y pongo una expresión neutra, como si fuera un robot.

De solo pensar que tengo que fingir por varias horas, el estomago se me revuelve. Nuevamente no era dueña de mi misma. Solo era la marioneta de la familia Sweets y eso, lo había aprendido a la mala.

Al cumplir los veintiuno me di cuenta de lo que querían hacer conmigo.

Aguante todo lo que pude, aguante los chantajes, los bofetones, los encerrones dentro de ese sótano frío y húmedo en su casa de campo. ¿Casa de campo o campo militar? era lo mismo para mi.

No quiero convertirme en una chica amargada, no quiero ser como ellos.

Decidí asistir a su aniversario de bodas aunque, en el fondo se muy bien que hay algo mas.

**********

La música de fondo me hacia sentir inquieta, el sonido de los violines me erizaban la piel y un ligero calor me inundaba el cuerpo. Me removí en mi asiento un par de veces y trague saliva con discreción, sin que mamá lo notara. Baje la mirada como si inspeccionara mis uñas. Sin embargo hubo algo que no pude seguir negado. Mi respiración, se acelero un poco y ella se dio cuenta.

Jalo mi oreja un tanto fuerte pero sin llegar a dejarla colorada por ese acto. No levante mi mirada, por el contrarió seguí con la mirada en mis uñas, admirando el esmalte rosado que había escogido para mi. El nudo en mi estómago se hizo mas grande, sentía que mi bilis no tardaría en salir por mi boca y haría un desastre dentro del Rolls Royce.

__No se te ocurra hacer una estupidez V.

Puse los ojos en blanco un medio sonreí para mi. Con mi mamá nunca he logrado comunicarme como se debe. Siempre es a gritos o faltas de respeto.

Media hora después, habíamos llegado a nuestro destino. El gran edificio Riverdale ubicado en la calle principal donde transitan todos para llegar a sus trabajos.

Educadamente levanto la vista y con toda delicadeza tomo la mano de mamá y la quito de mi oreja, le doy una sonrisa ensayada y, me llevo el dorso de su mano a mis labios. Dejo un sonoro beso en ella y veo como sus mejillas se vuelve coloradas pero, sus ojos muestran un desprecio decidido.

__Así será mamá. Cada una tiene su papel esta noche. Y esta noche, seré esa actriz que tanto necesitas.

Mi voz clara y sin emociones le hizo hacer un gesto arrepentido, pero lo difumino de inmediato, mostrando esa arrogancia en ella.

En el pasado solía pasar demasiado tiempo con ella, algunas veces fui testigo de varias atrocidades y guarde silencio pero, ya no mas.

En la entrada del lugar había dos hombres de traje, la puerta giratoria tenia vidrios ahumados.

__Buenas noches señores, Mercedes Sweets.

_Me muestra la invitación.

El rostro de mamá se volvió verde del coraje que estaba apunto de hacer pero, se mordió los labios y de su bolso de mano saco una invitación verde esmeralda con letras plateadas en 3d.

__Sea bienvenida señora Mercedes Sweets.

Le arrebato la invitación de la mano y la metió de nuevo a su bolso y, a paso rápido atravesamos el living hasta llegar a los elevadores. La sonrisa divertida no abandonaba mi rostro, por mas que quería hacer no podía hacerlo.

El camino hacia el piso donde se celebraba el aniversario fue lo mas divertido que me había pasado en el día. Pero, al abrirse las puertas mi rostro se congelo al instante al ver de que se trataba esto.

Salí a regañadientes del elevador y con paso precavido me adentre en la fiesta, la música de fondo me estaba dando urticaria y el tiempo parecía detenerse a paso lento. Llegue con un mesero y tome una copa de Champagne y recargue mi peso en un pilar, aislada por completo de la fiesta. Involucrarse en este tipo de eventos no era lo mío y no lo sería, a menos que yo pueda sacar provecho de ello.

Le di un sorbo a mi copa y respire profundo.

__Siento que me estoy volviendo loca.

_La noche se esta poniendo un tanto loca.

Una voz profunda a mis espaldas me hizo palidecer ¿Como alguien así puede exudar ese poder? yo no me interesaba por nadie y no iba a empezar ahora.

Asentí con la cabeza mas no voltee a ver. Simplemente me aleje sin ver.

Camine hacia otro mesero. Deje la copa sobre su charola y tome otra copa.

Mi vestido hecho a medida por la casa Versace, en cuero rojo a tirantes me estaba haciendo imposible la vida. Las cosquillas en mi estomago estaban apareciendo y se muy bien que se debe al alcohol que esta entrando en mi sistema.

Tengo tantas ganas de revisar mi móvil pero, ni eso tengo permitido tener entre mis manos.

__Hoy es tú última oportunidad V.

Me di animo a mi misma.

__No vayas a cometer una locura.

Tal y como lo pensé. Hacer locuras son parte de mi día a día.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.