Dexter V
Había pasado una semana desde los eventos de esa noche.
Ahora se encontraba en su despacho, en ese edificio viejo y lleno de ventanales. Su empresa de exportaciones estaba dando de que hablar. Se estaba convirtiendo en una de las mejores en la ciudad. Claro que no tenia nada que ver con ser un rico nuevo, todo lo contrario, era un rico viejo que se hacia pasar por alguien nuevo en el ambiente. Ser de una familia adinerada te puede dar fama y heredar fortuna pero, ser alguien nuevo en ese mundo era totalmente diferente. Todos te quieren devorar. Solo que Dexter, no es fácil de tragar.
Dejo el bolígrafo sobre la mesa de escritorio y se giro en su sillón, cruzo una pierna sobre la otra y, con su mano derecha pulso el botón del teléfono. Al otro lado de la línea Margarita, una mujer de casi su edad, un par de años mas grande que él, contesto:
__¿Ahora que quieres?
Dexter suspiro cansado y Margarita escucho aquel suspiro, ella también suspiro fuerte y solamente contesto:
_Enseguida llevo su Capuccino con leche de almendras.
Una sonrisa satisfactoria se poso en el rostro de Dexter.
Regreso su vista a los ventanales que daban a la calle. El sol ya se estaba ocultando y todos trabajadores estaban regresando a casa. Poco a poco el sol se fue ocultando, el cielo se teñía de un naranja muy otoñal y los ventanales del edificio del frente, reflejaban la luz casi diurna.
Estuvo un buen rato con la mirada clavada en aquellos rayos del sol, en aquellos colores que lo cegaban debido a la potencia de ellos. Sonrió feliz.
Minutos después Magui entro en silencio, no dice ni una sola palabra. Solamente deja el café sobre el escritorio y se da la vuelta para retirarse.
__Gracias Magui.
Se detuvo al agarrar la perilla de la puerta, asintió con un movimiento de cabeza y salió sin hacer ruido. Siempre era lo mismo, Dexter ya estaba acostumbrado a ello al temperamento de ella.
Una vieja cascarrabias.
Aunque rondaban por la misma edad, Dexter no perdía tiempo en llamarla vieja cada cierto tiempo, Magui ya estaba acostumbrada.
Habían convivido toda su niñez, sabía a la perfección cuando él, la quería hacer rabiar solo por joder y, cuando iba en serio la llamada de atención.
__Deberías visitar la tienda de ropa mas seguido. Huele a cementerio.
_Hijo de puta.
Murmuro Magui con los dientes apretados y las venas del cuello brotaron debido a ello.
La carcajada de Dexter hizo que fuera aun mas burlesco. Magui no encontraba el fallo en su vestimenta. Su falda negra por debajo de la rodilla, su camisa blanca y su saco a juego con la falda estaban en perfectas condiciones, sus zapatillas de tacón de cinco centímetros era lo recomendado para ese trabajo, su maquillaje era impecable.
_Deberías de convertirte en pastel de cumpleaños.
Lo dijo con una calma absoluta que, Dexter detuvo la taza de Capuccino cerca de sus labios, y la miro curioso.
Finalmente, hablo:
__¿Por qué?
_Para que te entierren la maldita cabeza hasta el fondo.
Dexter había bebido su Capuccino, por lo que, al escuchar esa frase, escupió el café y empezó a toser de inmediato. Magui dejo salir una sonrisa maliciosa y salió del despacho de la misma forma en la que entro. Con elegancia y agilidad.
__¡Que te den!
_No lo dudes, no lo dudes por un momento.
Pero esa contestación ya no la escucho Dexter, ya que Magui se encontraba tomando sus cosas para retirarse a casa y dejarlo solo. Ya había terminado su jornada laboral. No pensaba seguir ahí aunque le pagaran extra.
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Media hora mas tarde, Carlo entro al despacho sonriendo como un niño. Dejo un sobre de cuero negro sobre la mesa de escritorio y se retiro un par de pasos.
Era mejor ser precavido para lo que Dexter pudiera ver y leer dentro de ese sobre.
__¿Qué hay dentro?
Su voz era neutra pero con un ligero toque de curiosidad.
_Lo que me pediste investigar, ¿Qué otra cosa puede ser?
__¿Te tomo una semana investigar lo que te pedí?
_No fue fácil. Es bastante escurridiza.
__Esa es mi chica. ¿Como la viste?
_Bastante bien. Muuuuy bien.
No te permito expresarte de esa manera de ella.
Carlo levanto sus manos en modo defensa pero con una gran sonrisa en los labios. No podía negar que, el trabajo que había echo era de lo mejor, por no decir, el mas complicado.
__¿Dónde la encontraste?
_Lee tú mismo.
Carlo tomo el sobre de cuero en sus manos y le entrego una hoja de color lavanda. La carcajada de jubilo que soltó Dexter inundo su oficina. No paro de reír hasta que le dolió el estomago y soltó una ligera lagrima.
Por ser alguien mayor, a partir de mañana
Dejare notas con contenido para adulto.
La próxima vez, dejare escrito, los síntomas
Para la diabetes.
xoxo.
V. Sweets
Dexter tomo la hoja entre sus dedos y la llevo a su nariz, la olfateo como un perro, varias veces. La hoja tenia un ligero olor a fresas. No le molesto en absoluto ese aroma. A Dexter le molestan lo olores fuertes y odia los perfumes, sin embargo, el olor a fresas lo envolvió dentro de una capa de chantilli.
__Llévame con ella.
Carlo dudo ante esa orden.
_No creo que sea buena idea.
__No importa, solo llévame. No me acercare. Por el momento.
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Editado: 01.06.2026