Valentina Sweets

Parte. 8 Dexter

Una mentira, no daña el alma...

Estaba cansada, se miraba demasiado cansada. Las ojeras alrededor de sus ojos, la piel pálida, la delgadez corporal sobrepasaba los límites. Solamente había pasado una semana desde la fiesta y ya estaba en ese estado tan deplorable.

Dejo salir un suspiro y sin pensarlo por mucho tiempo, se acerco a ella y toco levemente su rostro. Lo acarició despacio, siguiendo una línea imaginaria en su rostro. Ella frunció el ceño y murmuro una maldición. Dexter dejo salir una risa baja y continuo con su juego.

Le acaricio la cabeza como si fuera una niña de kinder y ella sintió que tocaba el cielo con ese toque suave y a la misma vez fuerte. Gimió por lo bajo y acomodo su cabeza para que tuviera un mejor acceso.

Dexter se dejo guiar por ella.

Era tan contradictorio lo que estaba sucediendo con él en esos momentos. Ya casi amanecía y él, seguía en la habitación con ella.

No se había despegado ni un solo instante de ella. Después de cruzar unas leves palabras con su hermana y, de haberse quedado solo en la sala, subió a la segunda planta y de inmediato entro en la habitación donde ella estaba descansando.

Era tan lamentable su presencia en esos momentos que, no lo pensó mucho y, permaneció a su lado toda la noche. Escuchando como maldecía, como se quejaba, como gritaba que le trajeras mas alcohol. Se notaba que ella, finalmente estaba llegando al límite.

Acerco sus labios a los de ella y, dejo un leve beso. Los labios fríos de ella y cálidos de él hicieron que Valentina abriera sus ojos, tan solo un poco.

Aunque su mirada estaba un tanto borrosa, pudo darse cuenta de que ese lugar donde estaba no era para nada la casa donde se estaba quedando por unos días.

Mucho menos había visto ese rostro, jamas.

Dexter sonrió de medio lado y, ladeo la cabeza un poco para tapar la luz de la mesilla. Para que pudiera enfocar bien esa mirada. Parpadeo un par de veces y luego bostezo.

__¿Quién jodido eres?

Valentina le dio un leve recorrido a los pocos recuerdos que tenia en esos momentos y, en ninguno de ellos aparecía ese hombre.

__Por favor, dime que no dormí contigo.

_No cogimos.

El rostro de Valentina se tiño de un rojo manzana y se tapo con la sabana con la cual estaba cubierta.

__¿Quién eres?

_¿Como? ¿Ya no reconoces a tus clientes?

Bajo la sabana hasta la mitad del rostro, tenia los ojos abiertos de par en par. Su rostro aun estaba rojo con la respuesta anterior pero, ahora estaba aun mas rojo.

__Señor, disculpe, yo no soy así. No hago ese tipo de trabajos.

_Anoche no decías lo mismo.

La sonrisa socarrona en el rostro de Dexter y la mirada llena de lujuria le hicieron sentir a Valentina que todo lo que estaba diciendo era completamente verdad.

Trago saliva varias veces antes de hablar:

__A anoche no se que me paso. No se como llegue aquí.

_Anoche, pague suficiente dinero para que pasaras un mes entero en mi casa.

La boca de Valentina cayo hasta el suelo de la impresión. Jadeo y trago saliva de nuevo, atragantandose antes de volver a hablar.

__¿Un mes?.

Dejo salir con un chillido.

_Un mes.

__Esto tiene que ser una broma. Tengo que salir de aquí.

Se bajo de la cama como alma que lleva al diablo y, al sentir un ligero frío, se dio cuenta de que, solamente llevaba una playera varias tallas mas grande, las piernas desnudas y, para acabarla no tenia ropa interior puesta.

__¿Donde esta mi ropa?

_¿Cuál? Anoche te desnudaste tú misma.

__Eso no puede ser verdad.

_Lo es.

__No lo es.

_Sí. Lo es.

Valentina mordió su labio fuerte. Si irá estaba creciendo y la incredulidad no daba para mas. Ella jamas se había quitado la ropa y mucho menos vendería su cuerpo por unos cuantos billetes.

__Eres un maldito. Te aprovechaste de mi, de que estaba totalmente borracha.

_Lo hice. Y lo disfrutaste.

Sabiendo que esta pelea la tenia ganada, ella quizo dar unos pasos y cayó directo al suelo. El grito de horror que salió de su boca hizo que Dexter frunciera el ceño un poco.

__Dime que no usaste mi trasero. Dime que esta intacto.

La sonrisa socarrona que le dedico hizo que Valentina se sintiera humillada. Trago saliva y se paro del suelo lentamente.

Dexter le dio la espalda y se fue directo a su habitación. A los pocos minutos regreso con un cambio de ropa para ella. La ropa era de él.

Valentina seguía en la misma posición, con la mirada enfocada en un trofeo dorado. Ella pensaba una y mil maneras de atacar al sujeto con ese trofeo.

_Si me pasa algo, no tendrás donde esconderte niña.

Valentina trago saliva y finalmente clavo la mirada en él. ¿Por qué le parecía conocido? ¿Dónde lo había visto antes?

Dexter le entrego el cambio de ropa y le hizo señas con la cabeza para que se cambiara. Valentina no lo pensó mucho y, se quito la playera frente a él. Este trago saliva al verla como se cambiaba delante de él.

Carraspeo antes de hablar:

_Usa el baño para cambiarte de ropa. No es necesario mostrar aquello que he visto a profundidad.

Valentina salió directo al baño, cerro la puerta con cuidado.

_¡Toma un baño!

Escucho como la regadera era encendida y él, se quedo con el corazón acelerado ante la escena que estaba montando frente a él y, sus orejas se tornaron coloradas solo de recordar las proporciones de su cuerpo.

_¡Maldición!

Su amigo había cobrado vida. Era momento de ir a tomar una baño. Mas tarde seguirían con el tema en cuestión. Una pequeña mentira, no vendría mal. ¿Qué podría pasar?

_No puede salir de este lugar a menos que yo lo autorice.

Y con ese pensamiento salió de la habitación y entro en la de él. Directo a la regadera.




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