Valentina Sweets

Parte. 10 Valentina Sweets

El pergamino de la Bestia nunca fue tan diferente.....

Llego a casa, completamente acalorada por el maratón que había tenido que hacer.
Dejo salir una risilla baja y, se metió a la regadera, para quitarse todo el sudor del cuerpo.

Cuando termino de hacer sus cosas, salió del cuarto de baño y, lo primero que hizo fue, retocar esa cicatriz que le hacia ver un tanto asquerosa y que, a la misma vez imponía bastante respeto y presencia a donde quiera que fuese.

Media hora después, un mensaje en la bandeja de entrada de su correo anunciaba su llegada con un gran <bip> como si se tratara de una alarma de bunker.

Tomo el móvil entre sus manos y entro de inmediato.

Lo primero que miró, fue un par de fotografías de ella, saliendo de ese bar, entrando en la tienda y perdiéndose entre la bruma de la noche.

Sonrió de medio lado y cruzo ambas piernas.

Aun tenia la toalla en su cabeza. El cabello que antes era largo y caía hasta sus nalgas, ahora simplemente se había convertido en una pequeña melena. La cual podía peinar del modo que quisiera.

A veces solamente optaba por utilizar gorros de lana para cubrirse o, simplemente utilizaba una gorra para el cubrirse el sol.

Reviso una y otra vez cada ángulo de la fotografía, sin perder absolutamente ni un solo detalle. Buscaba algún indicio, algo que le ayudara a entender quien le estaba siguiendo.

Cuando mas concentrada estaba, un nuevo mensaje llego. Esta vez tenia un solamente una dirección escrita con grandes letras negras.

PERGAMINO

EL CLUB DE LA BESTIA

12:00 am (Madrugada)

**Checo la hora en mi móvil e instintivamente una ceja se levanta hasta casi tocar mi cabello. Me pongo de pie y me muerdo mi labio inferior antes de buscar algo de ropa.

Sin pensarlo mucho pongo algo de música en youtube, casi de inmediato el ritmo inunda mis sentidos y mi cuerpo cobra vida. Necesito relajarme un poco, mi cuerpo a reaccionado un tanto diferente a otras ocasiones, tengo un poco de nerviosismo e incertidumbre, es como si algo me estuviera avisando que no debería confiarme con tan solo esa nota.

Esta vez opte por algo sencillo y totalmente cómodo. Si llega a suceder algo quiero ser la primera persona en salir a toda velocidad del lugar. Unos pans de algodón en color negro de la marca < alo > y unos zapatillas de deporte, un gorro color lavanda < R V C A > debajo del pans me coloque un short de lycra negro, necesito soporte para lo que llevo guardado en mis muslos.

Salí a la calle y me fui directo a tomar un taxi pero, debido a la hora no había ni uno solo. Opte por abrir la aplicación de Uber y pedir uno. Le di el nombre del lugar al cual tenia que ir. La cara de sorpresa y terror que me regalo me dijeron todo. Mire como trago saliva varias veces y regreso su mirada al frente e iniciamos el recorrido. Durante el trayecto no hubo ni un solo sonido mas que el del auto. Muy pocas veces nos encontrábamos con otro auto en el camino y, en esas pocas veces, la luz me cegaba por completo por unos instantes.

En pocas palabras, el trayecto fue tan..... aburrido y tedioso por no decir que mataría por que hubiera por lo menos algún sonido.

Cuando llegamos al lugar, el chofer no me dio ni una sola mirada, la mayor parte del tiempo tiene la mirada gacha, sobre sus piernas, por lo que simplemente entregue un par de billetes y baje del auto.

No me dejo frente al lugar, me dejo una cuadra antes, pero el lugar era bastante visible para mi. Camine con ambas manos dentro de mis bolsillos delanteros hasta llegar a la entrada. El hombre parado frente a la entrada, viste ropas sencillas, unos vaqueros azules, unos zapatos de vestir bien pulidos y una playera en cuello redondo en color blanco. El cabello lo tenia peinado en una media coleta hacia atrás, solamente tenia un ligero mechón de cabello sobre su ceja izquierda, dando un aire bastante relajado y varonil. No parece un hombre mayor pero, caras vemos edades no sabemos. Veo como lleva su mano a su oído y se voltea ligeramente para hablar. De inmediato quito la cadena que me impedía el acceso y con un movimiento de cabeza me indico que pasara pero, al pasar por su lado, su voz, ligeramente ronca y baja hablo para mi:

__Adelante señorita.

Ignoré sus palabras y me adentre en el lugar. Un gran pasillo vintage me dio la bienvenida. Parecía estar en la época Victoriana por el estilo. Cuadros enormes adornan las paredes. El color gris con dorado los hacen sentir mas reales, los grandes jarrones con rosas de color negro daban un toque tétrico y diferente.

Sentí como un escalofrío me recorría por completo. Mi andar se detuvo. Me di la vuelta para salir del lugar pero el tipo de la entrada estaba detrás mío. Trague saliva cuando estiro su brazo hacia el frente.

__Por favor señorita.

< ¿Señorita? > que bonito apelativo para alguien como yo. Fruncí los labios pero no me negué a lo que me dijo. Seguí mi camino. La música poco a poco se hacía presente, cada vez que avanzaba mas y más. Cuando finalmente llegamos a una puerta de metal, esta se abrió de inmediato y dejo salir todo el sonido de la música, instintivamente lleve mis manos a mis oídos y, los cubrí. Sentí como levemente tocaron mi hombro, camine por instinto. Esta vez, el tipo de la entrada paso a estar frente a mi. Cada cierto tiempo me daba una leve mirada para comprobar que estuviera detrás de él.

Subimos unas escaleras, bastante largas y un tanto pesadas, no eran unas escaleras regulares. Cuando llegamos al final, varios hombres guardaron nos dieron una mirada y, se hizo el silencio en cuanto me vieron parada en el final de las escaleras.

Pero después de varios segundos regresaron a lo suyo. Risas, gritos, brindis y malas palabras era lo que se escuchaba en ese lugar.




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