Valle Cielo: La historia de Allie y Nina

Capítulo XVIII. Epílogo. Jóvenes por siempr

Capítulo XVIII. Epílogo. Jóvenes por siempre

 

Allie corrió cuando vio que Nina caminaba hacia ella, su cara expresaba toda la felicidad que sentía por tenerla ahí enfrente, tan guapa como siempre.

 

— ¡Puedes correr! —le dijo Nina al verla, abrazándola con fuerza.

 

— ¡Y tú tienes cabello! —bromeó Allie, haciendo reír estrepitosamente a Nina.

 

Ambas se despegaron y se tomaron de la mano, caminando hacia el horizonte, antes de subirse al auto de Allie, se sentaron debajo de un árbol.

 

—te han dado un auto bonito—dijo nina observándolo. Alllie afirmo— Estoy tan feliz de verte —continuó Nina emocionada—te extrañaba tanto…

 

Allie sonrió ampliamente, no habían despegado sus manos.

 

—Sólo fueron dos semanas, boba —respondió divertida.

 

—Para mi alma fue más —dijo Nina con ternura, dándole un pequeño beso a Allie.

 

—Y ahora tenemos toda la eternidad por delante —dijo Allie sonriendo.

 

Nina asintió.

 

—¿Cuál fue tu razón? — preguntó de pronto, viendo al horizonte —la mía, la que vi en la pantalla, fue… conocerte —volteó a verla sonriendo ligeramente, Allie esbozó una gran sonrisa, no se esperaba aquello— tenía que pasar por todo lo que pasé para conocerte, para que me cambiaras la vida.

 

Allie la abrazó con fuerza.

 

—¿Entonces tú ya sabías que ibas a conocerme? —preguntó sorprendida.

 

Nina afirmó, dándole un pequeño beso.

 

—A mí me mostraron algo —respondió pensativa después de algunos segundos en silencio, sintiéndose la una a la otra, Nina la observó curiosa preguntándole a que se refería— me mostraron que… en mi cuerpo, en los exámenes que me realizarán, encontrarán la cura a la esclerosis… —Nina abrió la boca en señal de sorpresa— yo habré sido la última persona con esclerosis múltiple en ese mundo.

 

—Serás la salvadora —agregó Nina con ternura— lo eres, tenías que ser tú, eres mi salvadora —la volvió a besar, esta vez con más intensidad.

 

Después de separarse del beso, se levantaron y comenzaron a caminar hacia el auto.

 

—Vayamos a aprovechar nuestras almas —dijo Nina provocativamente en doble sentido, guiñándole un ojo a Allie, mientras se subía al auto.

 

— ¡Idiota!  —le respondió entre risas, encendiendo el auto.

 

Pensando que aquello de que todos los sueños podían cumplirse en Valle Cielo era verdad, ahí, todo era posible, incluso vivir.

 

El auto se fue desvaneciendo en el horizonte, perdiéndose entre los paisajes de Valle Cielo, escuchándose las risas sonoras de ambas. Sabiendo así que aquello era en verdad vivir. Que ahí en Valle Cielo, estaban más vivas que nunca.

 

A lo lejos podía escucharse aquella melodía susurrando:

 

Forever young

I want to be forever young

Do you really want to live forever?

Forever, and ever

 

 

FIN…




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