Vampire Killer: El Duelo final

Descubrimiento (Capítulo 66)

 

DESCUBRIMIENTO (CAPÍTULO 66)

 

El suelo se empezó abrir, la energía que estaba desprendiendo el niño era impresionante, incluso Leo que estaba terriblemente agotado y enfermo por el veneno, podía notar que el poder de ese pequeño no paraba de aumentar.

Armand que estaba enrabietado, se lanzó contra Kano, pero este desapareció para inmediatamente ponerse detrás de su espalda.

-¡Pagarás lo que has hecho a mi padre!- gritó el niño mientras atacaba a su enemigo que lo engañó creando una copia de arena y apareciendo del suelo.

- ¿De verdad pensabas que me vencerías tan fácilmente? - preguntó el hermano del rey mientras alzaba sus manos y una gran montaña de arena se levantaba hacia al cielo para después caer donde se encontraba el niño.

 

Al mismo tiempo, Gabriel se había alimentado de algunos Voldemi y ya no necesitaba la ayuda de Damien. El español se paró en seco mientras las luchas se sucedían, mientras había estado debajo del agua, había notado alguna presencia mientras estaba inconsciente, llevaba rato reflexionando en eso. Así que sin medir palabra se metió de nuevo en el agua.

Comenzó a bucear, cerró los ojos y recordó las palabras de su maestro “Nadie” el lugar era bastante grande, pero podía notar, unos latidos de corazón, había algo oculto allí detrás de una roca, sus ojos no le mostraban nada, pero estaba claro que alguien utilizó una especie de hechizo.

Lo había visto en sus múltiples viajes buscando a la mujer que le traicionó antes de conocer a Elena. Se concentró cada vez más y pudo notar que era de género masculino, pero no era humano.

Entonces comprendió quien estaba detrás de ese hechizo, era el desaparecido hijo del rey de los Voldemi. Puso su mano sobre la gran roca y una corriente de electricidad corrió por todo su cuerpo, había una barrera energética que no dejaría que nadie pasara.

No obstante el vampiro era un tipo testarudo, siempre lo había sido y estaba destinado a salvar al ser que estuviera ahí detrás. Por muy difícil que fuera el obstáculo, él siempre lo superaría. La electricidad cada vez era más fuerte y aunque gritaba de dolor, no cesaría en su empeño.

Él era Gabriel Luna y eso no lo pararía, todo ese dolor que estaba recibiendo le haría más fuerte para enfrentarse a cualquier dificultad que se le pusiera en su camino para volver a ver a su amada una vez más.

Entonces una pequeña explosión sacudió el lugar y una onda expansiva hizo que las rocas que se encontraban cerca cayeran, pero por fin vio que había una obertura, entró y en el fondo estaba encadenado un ser delgado, piel azul y pelo largo, apenas respiraba.

Intentó romper las cadenas no obstante estas también eran mágicas, el lugar comenzaba a derrumbarse, así que concentro todo su “Madch” en sus dos manos y pudo romperlas definitivamente.

Salió del agua con gran velocidad sujetando al hijo del rey de los Voldemi que apenas se podía mantener en pie, pero lo llevaba como hacía unos minutos le había sujetado Damien a él. Se fijó que este ya no estaba ahí. Todos a su alrededor estaban luchando, la gran guerra continuaba sin darse cuenta de nada.

El vampiro corrió por allí sujetando en brazos al ser acuático saltando para encontrar al padre, pero no conseguía localizarlo, agudizó sus sentidos una vez más, esta vez concentrándose en el oído y en olfato, ya que ninguno de los de por allí tenía aura para poder detectarlos.

Cuando detectó algo, saltó de terraza de casa en casa hasta localizarlo, estaban luchando los dos reyes con sus espadas.

-¡Parad!- gritó mientras estaba en lo alto de la casa.

Los dos al escuchar el estruendoso alarido de Gabriel, pararon y vieron como levantaba el cuerpo del hijo al cielo. El rey Line Dick al ver su hijo se alegró mucho y corrió a donde se encontraba su heredero.

Pero el rey de Aldor  intentó atacarlo con su espada por detrás, pero con una grandísima velocidad el joven español se puso delante de la espada y con una mano la cogió con su mano para después romperla.

El rey cayó asustado en el suelo mientras padre e hijo se reunían. El ser que estaba agotado recibió un brebaje de color rosa y su aspecto demacrado cambió, ahora había recuperado un color más vivo.

El chico estaba hablando con su padre mientras, nuevamente, Leland ordenó a los suyos que atacaran, pero el español se puso serio, mostró sus ojos del color infierno y sacó sus garras.

-¡Yo de vosotros no lo haría!- dijo de una manera terrorífica ante la mirada asustada de todos los soldados.

 Pero el rey cogió la espada de uno de sus hombres e intentó atacar, cosa que enfureció al vampiro que lo cogió de la ropa y lo levantó varios metros.

El hijo del monarca de los Voldemi comentó que su amada y él habían quedado en un lugar apartado, que Sharker y Armand les habían ayudado siempre en su relación romántica, pero que les habían secuestrado para originar la guerra.

Gabriel al escuchar eso soltó a Leland que cayó al suelo, sin embargo eso no fue nada con el dolor de su corazón al ver que su pariente era uno de los causantes de todo lo que había ocurrido.

 

En esos instantes caía la montaña de arena sobre el pequeño, no obstante una luz blanca lo inundó todo y la arena se quedó flotando en el cielo hasta que Kano apretó su puño y esta fue a por Armand que rompió el hechizo antes que le diera a él.

Pero el niño estaba nuevamente detrás, intentó golpearle, pero fue este el que le propinó un tremendo impacto en la cara que impulsó a varios metros de distancia hasta estrellarse en una cueva. Dejando a la vista lo que había en su interior, allí se encontraba una joven con unos grilletes y una barrera que la protegió del derrumbamiento de la parte superior de la cueva.

El padre de Kano que estaba un poco recuperado, reconoció a la joven que estaba ahí encadenada, como la hija del rey de Aldor.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.