Vargshimore: El diario de un superhéroe

Rivales inesperados

Cuando cerré los ojos y estaba a punto de poner en práctica mi poder de repente todo se disolvió, los seres humanoides que me cubrían se habían ido, al notar esto supe que iba a ser más sencillo aparecer fuera del ascensor, y en efecto, lo fue, estuve fuera del ascensor fácilmente, podía sentir la arena del estadio en mis pies y el ruido de la multitud de los estudiantes de años superiores de forma atronadora en todas direcciones. Al abrir los ojos para saber a qué me enfrentaba vi a mi rival, era la versión en tamaño normal de las criaturas humanoides que me atacaron. Nos vimos fijamente, ciertamente me pareció una chica demasiado atractiva como para que lanzara esos bichos tan horrendos, al verme me dijo:

  • Así que tú eres Julen, ¿Cierto? Esperaba que fueras un poco más alto.

Me quedé helado, mi familia no es que sea una familia de dinero o famosa por sus hazañas, somos más bien una familia normal que apenas nos alcanza para llegar a fin de mes, y bueno, mis padres no es que hayan sido superhéroes o algo parecido, sus poderes no lo permitieron. Mientras pensaba una respuesta que me hiciera parecer lo menos sorprendido posible vi como ella sacaba a gran velocidad sus versiones humanoides en miniatura de una especie de bolso mágico viejo y sucio. Lo hizo tan rápido que apenas me percaté y ya tenía de nuevo un ejército de humanoides en miniatura formados listos para atacar, no podía dejar que se me abalanzaran de nuevo, así que intenté teletransportarme lo más rápido posible para destruir los maniquíes, había uno justo en medio de ambos por lo que pensé que sería fácil llegar hasta él y destruirlo en menos de medio segundo. Me dispuse a hacerlo, pensé que no tendría dificultad así que lo hice, pero al llegar a él me percaté de que en mi pierna derecha se encontraban sujetados una decena de humanoides de mi rival, no tenía claro si siempre habían estado ahí o si se sujetaron justo antes de irme, el caso es que por culpa de ellos no me teletransporté completamente, perdi una uña en el camino, no tengo claro donde quedó pero se fue tan rápido que no pude despedirme, ahora mi pulgar se verá como si fuera un palo de madera blanca.

Pensé que estaba ganando, es decir, había destruido el único maniquí visible que había, pero al ver el marcador vi que iba perdiendo 3-1, ¿En qué momento ella salvó 3 maniquíes? Mientras estuve pensando qué responder y qué hacer para destruir el primer maniquí olvidé pensar en lo más importante, ¿Dónde habían ido el montón de humanoides que se me abalanzaron al principio? Pensé que quizá solo quería asustarme para hacer una presentación épica digna de una de un personaje memorable, pero luego lo entendí, ella los había quitado, los mandó a buscar los maniquíes, nunca quiso matarme, solo era una distracción para seguir creando más y más y que fueran a buscar los otros maniquíes por todas las secciones de la arena. Y mientras terminaba de plantear mi hipótesis vi que el marcador se había puesto 4-1, estaba completamente jodido, era yo sin saber a donde teletransportarme y sobrepensando absolutamente cada movimiento en contra de un millar de humanoides buscando a una velocidad alucinante los maniquíes para salvarlos, definitivamente estaba muy jodido.



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En el texto hay: aventura epica, academia, superheroe

Editado: 07.04.2026

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