2025

Apenas hago consciencia
de su derecho al respeto.
Mientras ancla la vida a nuestro hogar,
este hijo del plano suelo
se permanece impasible.
Y al ocaso, nos eleva el espíritu
hasta nuestro sol.
Recuerda cuando mi casa
fue llanura, arena y polvo,
cuando algún año fértil cimentó
su tierra, donde los topos
ganan sin usar la vista.
Y al ocaso, nos eleva el espíritu
hasta nuestro suelo.
Sus raíces son muy toscas,
áspero su tronco; pero,
por sus ramas, hay dedos de mujer
que se enredan con el viento
para atarnos a la tierra.
Y al ocaso, nos eleva el espíritu
hasta nuestro hogar.